Selección de poesía

Sol mayor para una velada

                  Esta que ves no ha de someterse al cartílago
                                                                a la blandura
que junta la quietud
                 de los incapaces             los audaces 
                                                              se han lanzado en ventaja   

                  no pretendo acomodarme al borde del camino
                  no he de verlos pasar con su trofeo de sueños exprimidos por
                                /las vísceras
mi aplauso les festejará el desvelo
sólo desde cerca habrán de escucharlo

no puede conocerme la piedra del camino

Señor
            concédeme el insomnio de la hormiga
             y la frescura que premió la cigarra


              que olvidaste para mí el palco
              que no me falte la luz
                                           al adentrarme en el bosque
                                           y escalar la montaña

 

Penélope

La vigilia se dispara en la arena de la isla

ha visto crecer al hijo
            las arrugas
            el insomnio
muchos años de soledad cruzan su frente
las fiebres en noches de juventud y de menopausia
apagadas contra las olas de Ítaca

mientras adentro
                    el bullicio
                    festín y disputa
                    el mercado
                    a la espera del tejido
en la orilla
              el torso curtido del esposo
              los cabellos amados entibiando su pecho
              las únicas manos para el arco recorriéndola
el delirio
el llanto y las olas ahogan los más altos sueños
otra vez hacer y deshacer el hilo

en palacio
un extraño pretende tensar el arco
un conocido temblor la devuelve a sus mejores tiempos
bajo el disfraz intuye la luz de aquel rostro conocido

el vencedor se acerca
observa extasiada la flecha
le mira a los ojos para pronunciar una segunda prueba

en el iris de Ulises la sombra de Calipso

ella calla
niega con su cabeza
y regresa a la orilla.

 

Mulata en el malecón

Ella entreabre las piernas
no esconde pudor su minifalda
ni titilan azules los astros a los lejos

                               la tatarabuela ruborizábase
                               ocultaba bajo el sayón los apretones
                               el temblor por la aversión y el agravio

             el viento de la noche gira en el cielo y canta
             el desafuero de la sal sobre la piedra

principios de las curvas descubiertos
                               donde otrora fue la mancha del ultraje
                               donde el blanco profanó la tersura del ébano

el índice invita al oscuro propósito
se acerca el objetivo y lo detiene
con su golpe de cintura lo derriba

                 luces y sirenas contra el mismo muro
                 nosotros los de entonces ya no somos los mismos

él viene al festejo y a la amnesia
no recuerda el ardor de sus ancestros
ni sonrójale la culpa de la afrenta

ella omite la lágrima de la abuela
olvida la historia tantas veces repetida
la subvierte
blande las sutiles armas
esclaviza

                            muchas veces la venganza
                                                                             perdón
          la vergüenza
es un golpe de olvido en la memoria

 

Hay otras maneras de mirar al cielo

Una puede agarrar el telescopio
y apuntar hacia la pata delantera del león
para arrasar el mundo cuesta abajo
sueltas melena y voluntad

una puede apuntar la cámara
hacia la flecha del jinete
y de un flash herir la atención del transeúnte
que aquilata el uñero de sus pies

una puede equilibrar el timón de la nave con exactitud
atravesar las nubes simétricamente
y sopesar cualquier avería
para permanecer gravitando en el azul

incluso franquear el cristal
con la mirada redonda
de apetecer esa agua marina de arriba
cuanto más se enturbia la pecera

pero me acomoda este mirar sereno sediento
con los ojos cerrados
los brazos abiertos
para abrazar y agradecer la luz

Yanelys Encinosa Cabrera (Bejucal, La Habana, 1983). Poeta, promotora, crítica y ensayista. Su cuaderno poético Del diario de Eva y otras prehistorias, publicado en el 2008 por Ediciones UNIÓN, obtuvo el Premio David de Poesía 2007. Actualmente trabaja en la revista cubana de poesía Amnios.

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