Un Suriname diverso desembarca en la Isla

Juventud Rebelde • Santiago de Cuba, Cuba
Miércoles, 9 de Julio y 2014 (12:42 pm)

Haría bien el mundo en abrazar los motivos emancipadores con que Suriname proyecta su futuro, potenciando la fortaleza de su diversidad cultural y la coexistencia pacífica de varias civilizaciones.

Es un ánimo centenario que la desidia colonial y los egoísmos humanos le negaron a este pedazo prodigioso de la América del Sur.

Cuando sus fértiles tierras eran disputadas entre arahuacos, caribes y warrau, llegaron los europeos en busca del «lago de oro de Parima» en algún Año del Señor del siglo XVII. Fue así, como franceses, españoles, ingleses, portugueses, italianos y holandeses se lanzaron a su conquista en un pulso que ganaron los de la tierra del tulipán.

Tras la eliminación de la esclavitud en las colonias neerlandesas sobrevinieron grandes olas migratorias del continente asiático, sobre todo de hindúes y javaneses, hecho que matizó la composición actual de la población surinamesa. Allí conviven descendientes de cimarrones, amerindios, hindúes, javaneses, chinos, criollos, judíos, libaneses, brasile