Teodoro Rubio Martín:

Poeta de la mística, la naturaleza,
el silencio

El poeta cierra los ojos, como si entrara en otra dimensión —la del mundo que han creado sus versos—, y comienza a hablar, emocionado, sin revelarse completamente, solo dejando entrever un poco el dolor o la esperanza que lo hizo escribir el poema; y sobrecoge un poco, sentir que un hombre se desnuda frente a un grupo de desconocidos que lo miran desde la distancia.

Imagen: La Jiribilla

Teodoro Rubio Martín, profesor, teólogo y poeta español, llegó a la edición XXXIV del Festival del Caribe por la Universidad Politécnica Salesiana de Ecuador, con el propósito de ofrecer una conferencia sobre la poesía mística contemporánea española e hispanoamericana, y sin anticiparlo, se vio incluido también en el Programa del Encuentro de Poetas del Caribe y el mundo “José Cos Cauce”, uno de los eventos del Festival.

Teodoro nació en la década del 50, en Burgos, un pequeño pueblo, frío y de bajas montañas, ubicado al norte de Madrid, ahora vive en Ecuador. Tiene una veintena de libros publicados y más de 120 premios literarios.

¿Cómo y cuándo empezó a escribir Teodoro?, ¿Cuáles fueron sus mayores motivaciones?

Empecé a escribir de muy niño, creo que tenía 10 años. Todavía recuerdo un poema de aquella época que mandé a un concurso y con el que gané el tercer premio. Después publiqué hasta los 16 años en revistas, pero cuando edité mi primer libro ya era adulto, y lo que me motivó, sobre todo, fue la muerte de mi hermano. Murió en un accidente de tráfico, éramos muy unidos, él tenía 30 y yo 26 años, dormíamos en la misma habitación y nos teníamos mucha confianza.

Tuve que sacar ese sufrimiento que tenía dentro y escribir un libro dedicado a él. El poemario se titula “Araña en tu silencio” y claro, está lleno de dolor. Es un libro que procuro no recordar, a veces cito algún poema, pero es tan trágico, tan elegíaco. Lo tengo ya como una cosa pasada, pero en aquel momento me vino bien, porque fue como una terapia.

¿Qué autores lo marcaron en su niñez y adolescencia?

Había un poeta muy popular en España que se llama José María Gabriel y Galán, que durante mucho tiempo fue muy importante. Lo que pasa es que el régimen franquista lo tenía muy arriba, y cuando murió Franco le quitaron del medio, y es cierto que con el paso del tiempo te das cuenta de que hay otros poetas muy buenos, pero en aquel momento yo era niño y crecí con José María Gabriel y Galán.

Con la muerte de mi hermano y como la elegía me había marcado tanto, pues entró en mi vida y en mi corazón, Miguel Hernández, junto a García Lorca, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Lope de Vega, los clásicos. Luego empecé a leer a poetas hispanoamericanos, primero Rubén Darío con el modernismo, a Pablo Neruda, Octavio Paz, pero influir, lo que se dice influir, más que poetas han sido libros.

¿Qué libros cree imprescindibles?

Para mí son una obra de arte una serie de libros que yo le recomendaría a todo el mundo: La casa encendida de Luis Rosales, otro que fue tachado de estar con el régimen y acusado incluso de traicionar a Lorca, cuando en realidad eran íntimos amigos, sucede que él era falangista y Lorca muy de izquierda. Rosales ha cargado con esa cruz hasta su muerte, aunque siempre decía “La cruz la llevan ellos”.

Luego, El don de la ebriedad de un poeta que murió hace cuatro años, Claudio Rodríguez. Escribió el libro a los 17 y yo creo que luego no hizo otro mejor, ni nadie ha superado ese poemario, desde mi punto de vista.

También me influyó mucho de Gerardo Diego, Alondra de verdad; La alegría de José Hierro; y El rayo que no cesa de Miguel Hernández. En este último todos son sonetos, menos un poema, que es un clásico ya, y para mí el mejor poema elegíaco, —junto con “Coplas a la muerte de mi padre” de Jorge Manrique que se escribió muchos siglos antes—, y que se llama “Elegía a Ramón Sijé”, precioso: Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas/ Compañero del alma tan temprano, alimentando lluvias, caracolas...

¿Cómo usted definiría su poesía?

Creo que mi poesía sobre todo va por dos líneas, la poesía telúrica, o sea, hablar de la tierra, yo pongo mucho la naturaleza en mi poesía, y luego la muerte de mi hermano. Pero en contenido puedo decir que mi poesía es muy elegíaca y muy esperanzadora a la vez. Creo también que mi poética es una poética interior, yo no suelo hacer definiciones, siempre hay un tú de por medio, puede ser una persona, algo figurado, puede ser Dios, a veces no lo nombras, pero está ahí.

¿Cuándo sintió que había alcanzado una voz propia?

Todavía mi tercer libro, Murmullos de brisamar, dedicado a los marineros muertos en una zona de Asturias, tiene una clara marca de Rafael Alberti y su poemario Marinero en tierra. Pero ya a partir del cuarto libro titulado Arañando tu niebla, un paralelismo con Araña tu silencio, es como cerrar una etapa. Ya es poesía propia.

Luego viene un poemario que se lo dediqué a la muerte de mi madre La fría desnudez del calendario de la colección Adonais, donde siento que ya se consolida un estilo, no hay ninguna influencia visible, es una reflexión del paso del tiempo, del amor, de la muerte, de Dios, como metáfora está el mar. Es un libro que a mí me gusta mucho. Como las madres, que aunque quieran a todos sus hijos siempre miman a uno por encima del otro, los poetas también queremos todos los poemas igual y a todos los libros, pero siempre hay uno por el que te dejas llevar y para mí es este, porque, entre otras cosas, se lo dediqué a mi madre.

Entre los premios que ha ganado está el de Poesía Mística Fernando Rielo, un lauro codiciado…

Fue en el año 2005. Es un premio que entrega la Fundación Fernando Rielo, quien vivió muchos años en América y perdió una pierna, pero era un gran místico contemporáneo y como su pasión era la literatura y la mística pues convocó a ese premio. Yo tuve la fortuna de ganarlo cuando se cumplían 25 años, es significativo porque se celebró en España, pero se da en distintos lugares de Europa y de Latinoamérica.

Participan de todos lados, en el año en que gané en la final había un chileno, un colombiano, un ecuatoriano, la embajadora de la India, por lo tanto te das cuenta de que no es un premio de la mística cristiana.

¿Cómo define la poesía mística?

Es complicado para dar una definición, yo creo que hay que tener una experiencia, llámalo como quieras, Dios, misterio, es una experiencia propia, entonces de ahí, de esa experiencia, surge la poesía. Tiene muchas connotaciones y cada uno puede tener una definición diferente.

La cuestión va, digamos también, por la diferencia entre poesía religiosa y poesía mística. En la poesía religiosa, el ser humano, hombre o mujer, busca a Dios, que está a veces entre las sombras, entre las nubes, entre la niebla, y le reclama a Dios o le increpa, hasta que la persona se cansa de esperar a Dios, de exigirle, pedirle. El místico va más allá, ese Dios a veces se esconde, ese misterio, pero no se cansa, y no para hasta encontrarlo. Yo creo que la poesía mística se trata de ese encuentro, de esa unión. ¿Para eso hay que ser religioso profundo? No, no se trata de profundidad.

¿Cuáles son sus rutinas para escribir?

Yo necesito el silencio, hay gente que pone música o que saca un papel y escribe en un bar, un café, yo necesito algo de paz, de naturaleza, de silencio. No escribo todos los días, no tengo esa disciplina. Creo mucho en la inspiración, aunque desde hace tres años me he impuesto una costumbre y es que horas antes de que empiece la Tertulia Literaria del Café de Oriente “Gerardo Diego”, una peña que inauguré hace más de 20 años y que se ha convertido en una de las más conocidas de Madrid, pues escribo un poema, y sin pulirlo lo leo ante el público.

Llama la atención que, al menos aquí, no ha leído sus poemas, sino que los ha declamado, ¿es algo que hace usualmente?

Bueno, si llamas “declamar” a decir el poema con emoción, entonces sí, yo declamo, aunque tampoco es el teatro. Está quien se para y hace gestos exagerados, alza mucho la voz y está quien dice, “yo he venido a leer no a recitar”, y dice su poema como si estuviera leyendo un artículo periodístico. Yo creo que ni lo uno ni lo otro. El poeta debe encontrar el equilibrio, y se puede leer, no necesariamente hay que decir el poema de memoria, pero hay que ponerle emoción, nadie mejor que el poeta sabe lo que ha puesto en sus versos. Hay gente que lee poemas de otros, y los destroza, porque no sabe con exactitud lo que está diciendo, pero el autor sí.

Además de la poesía, lleva una vida académica. Es doctor en Filología española por la Universidad Complutense de Madrid, ¿qué estudios realizó antes y qué intereses lo llevaron a defender el tema de su tesis doctoral?

Yo nací en un pueblecito, en Burgos, pero a los cinco años me mudé a Madrid y allí estudié. Hice estudios eclesiásticos, soy Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Después estudié magisterio, y por último hice el doctorado en Filología Hispánica en la Universidad Complutense.

Como mis dos especialidades son la literatura y la religión, traté de vincular una cosa con otra, y las uní en mi tema de tesis: “El pensamiento religioso de Gerardo Diego”, un poeta español de la generación del 27. Publiqué un primer libro, más bien un condensado, con la editorial Montecarmelo y luego, la Universidad Politécnica Salesiana de Ecuador con sede en Guayaquil, donde trabajo, hace dos meses publicó mi tesis completa.

¿Cómo llega a Ecuador, un país tan lejano del suyo?

Tengo una Fundación Solidaria con niños en Ecuador y llevo 21 años viajando a ese país. Estando allí, leí en el periódico que el presidente Rafael Correa llevaría adelante una ley, el Plan Prometeo. Consistía en traer doctores del exterior a las universidades ecuatorianas, para que subieran de nivel y luego que los licenciados de Ecuador fueran al exterior a hacer doctorados.

Por casualidad mandé mi currículo a una universidad de la que me habían hablado muy bien y a la media hora se habían puesto en contacto conmigo para aceptarme. Yo puse algunas trabas, como que debía cuidar a mi padre una vez al año tres meses, y ellos me dijeron que arreglarían el horario para que pudiera ir a España en la fecha prefijada. Siempre encontraron una solución para los problemas que yo les exponía, así que me vine para Ecuador. Ahora llevo el magisterio y la actividad solidaria.

¿Es la primera vez que viene a Cuba?

Sí, he estado cerca. He ido mucho a República Dominicana, tengo un vínculo allí, pero a Cuba es la primera vez.

¿Qué expectativas le merece un festival como este?

Venía con mucha ilusión, y me voy con más ilusión aún. Esto es más de lo que yo pensaba. El día del desfile lo disfruté muchísimo, no me podía imaginar que existiera un evento que abarcara todas las manifestaciones del arte. Luego el desfile, que hayan tantas delegaciones, tantos grupos, cada uno con una característica diferente, me sorprendió gratamente. Por eso me atrevo a decir que Cuba se vuelca por la cultura y eso es importantísimo, tener un pueblo culto.

¿En qué trabaja ahora?

Cuando llegue a Guayaquil ya debe salir Ascender muchas noches de la editorial ecuatoriana El quirófano, de ahí es el poema inédito que recité hoy. Y estoy trabajando en dos poemarios, Proposiciones de amor y otro que aún no tiene título, pero que va a ser muy diferente a todo lo que he hecho hasta ahora.

En el Festival no es la primera vez que lo entrevistan, y como en las otras ocasiones, terminó recitando a su entrevistador uno de los tantos poemas que ha memorizado. Y, como antes, vuelve a entrar en esa otra dimensión, y uno vuelve a sobrecogerse y agradecer ese acto de honestidad: Busquemos un oasis donde llegue / sin brújula el amor a nuestro pecho, / donde brote sin vértigo la vida, / donde llegue la paz igual que el viento / a ráfagas continuas de victoria / y con el mismo crepitar del fuego (…).

Comentarios

Sin duda, una extraordinaria trayectoria !!!!
Padre Teo; me enorgullece haberlo conocido y le felicito por sus logros.
Le admiro mucho.
En México siempre tendrá un hogar, cobijo, alimento y sobre todo
una familia que le quiere y no le olvida.
Le recuerdo que, nos veamos mucho, poco , o nada, siempre tendrá una
familia y un hogar con nosotros.
En hora buena por sus logros y mi completa admiración por dejar vuestra
linda España y regalar os su valioso tiempo y sus enseñanzas en Latinoamérica
Su amigo
Rafa Franco
Correo rafatepasoil1@hotmail.com
Móvil
+52 378 1040 243

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato