Cantos de Cuquillo

Jorge Sariol • La Habana, Cuba

Dicen que era analfabeto. Y según afirman los que le conocieron, se encargaba en persona de difundir tales mementos. Algunos creen que fuera parte de la leyenda que él mismo se había creado tal vez para dar misterio y osadía a la poiesis1 que le acompañó.

Imagen: La Jiribilla

Porque Vito Gómez, o Manuel Jiménez Triana o Manuel Cuquillo, como en verdad se le conoció, era un poeta popular nacido en Islas Canarias y afincado en Cuba, que tendría por ambas razones una inevitable conexión con la versificación de diez octosílabos, de rima consonante, el primero, el cuarto y el quinto; el segundo con el tercero; el sexto, el séptimo y el décimo y, finalmente, el octavo con el noveno.

Pero no era la pasión del bardo, la espinela clásica española o la décima criolla escrita y repensada.

Manuel Cuquillo era sobre todo repentista, suerte de audacia y revelación en un mismo acto de malabarismo, que en vez de pelotas o aros, el ejecut