Guillén: motivos para un aniversario

Mayté Madruga Hernández • La Habana, Cuba
Jueves, 17 de Julio y 2014 (3:54 pm)

No resulta casual que cada día más jóvenes y personas en general se interesen por la obra de Nicolás Guillén. En este mes de julio se celebra el 112 aniversario de su natalicio, y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) así como la Fundación que lleva su nombre, se unieron en una especie  de coloquio homenaje, donde el autor de Motivos de Son (1930), fue reivindicado una vez más como un poeta universalmente cubano.

La lectura de cualquier obra, en especial la poética, debe  trascender el análisis de los conflictos personales y epocales que rodearon al poeta, tal es el caso de Guillén, según explica Enrique Saínz, profesor de la Universidad de La Habana, e invitado al panel.

“Poco importa que Nicolás sea el Poeta Nacional, o que con su poesía haya hecho esto o aquello  que nadie había hecho hasta ese instante. Los galardones llegan después o no llegan nunca, no importa. Ahí está esa obra monumental de auténtica fibra poética. Canto vital o reflexivo que nos conmueve y se convierte para los lectores en una experiencia trascendente, que rebasa  las sensaciones inmediatas para revelarnos verdades profundas, aquellas que otros no percibieron”, considera Saínz.

Guillen ha afirmado nuestra identidad, nos ha dicho quiénes somos. Sus  poemas rebasan el concepto del antillanismo y tocan el drama del ser humano en su batalla sintregua por la sobrevivencia.

Al hacer un estudio de la obra de este intelectual pasamos de Motivos de Son hasta Son para un turista, o temas sobre la guerra civil española, en donde el folclorismo pasa a un segundo y tercer plano, para dar pie a la temática del negro, reseña el profesor universitario.“En Motivos de son encontramos detrás de la deformación poética del idioma toda una manera de vivir que la sociedad del momento ha marginado y que el poeta expone de primer plano (…). Estamos delante de genuinos dramas de un sector de la población de Cuba en aquel periodo”.

En cuanto al humor en la poesía de Guillén el especialista confirma que no es tanto risible sino amargo, “con visos de tragedia, no de melodrama”. Los personajes  que aparecen en la obra del poeta  han sido llevados por la vida y la injusticia social a adoptar una conducta que está lejos de ser simpática ni de movernos a risa.

La capacidad de comunicación es uno de los elementos más importantes de la poesía guilleneana. También encontramos en su obra americanidad  y conciencia de la diferencia. “Sus libros han ganado un espacio de primer orden con premio y sin él. Guillén también vive fuera de las fronteras nacionales hacia el espacio americano y universal”, añadió Enrique Saínz.

La cita en la Sala Villena de la UNEAC, fue oportuna para la presentación del libro Guillén y Venezuela, de Humberto Rodríguez Manso. Editado  por la editorial pinareña Cauce, a este volumen le antecede México en Nicolás Guillén; un texto del mismo autor, publicado por la editorial San Lopez.

Según expresara Nicolás Hernández Guillén, presidente de la Fundación, Rodríguez Manso, primero como amigo personal de Guillén y actualmente como secretario ejecutivo de dicha institución desde 1991, ha contribuido a la divulgación de aspectos significativos de la obra del poeta.

“En este libro Humberto Rodríguez Manso ha perseguido con paciencia y tenacidad las huellas de ese itinerario venezolano de Nicolás Guillén. El texto es a la vez, guía y camino por los pasos del poeta  en esa nación y la impronta que dejó en ella”, acotó.

La influencia de Nicolás Guillén en no ridiculizar, ni despreciar  la cultura negra dentro de los procesos de nacionalidad cubanos sirvió también de inspiración a la Fundación para recoger en un  DVD los capítulos del curso “La presencia negra en la cultura cubana”, correspondiente al  programa Universidad para Todos.

En las palabras de presentación Denia García Ronda, agradeció a todos los profesores, intelectuales y especialistas  que participaron en cada uno de los encuentros y especificó que este curso persigue, “no solo ver al negro como víctima, sino analizar sus aportes desde  el punto de vista social, económico, político y de la cultura en términos generales, a la formación de Cuba”.

Uno de los elementos más significativos con los que contó “La presencia negra…” fue la música compuesta por el cantautor Gerardo Alfonso. El tema “Soy un mambí”, que caracterizó las presentaciones de cada entrega del audiovisual, fue interpretado en la Villena  por Alfonso, quien adelantó que pretende grabar un Cd con las canciones utilizadas para el curso.

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