De Meñique, las coproducciones
y el futuro de los dibujos animados cubanos

Antonio Enrique González • La Habana, Cuba
Fotos: Tomada de Juventud Rebelde y cortesía de los Estudios de Animación del ICAIC
 

El estreno de Meñique, primer largometraje cubano animado en 3D, bajo la dirección de Ernesto Padrón, es la conclusión de un arduo proceso de aprendizaje, desarrollo técnico-artístico y producción, además de finalizar una larga expectación por parte de públicos y crítica. Deviene este filme, sin embargo, signo concreto e inaugural de una nueva etapa para los Estudios de Animación del ICAIC, marcada, entre otras cosas, por su participación en dos nuevas cintas de largo metraje, esta vez con la productora venezolana Albatros, cuyos estrenos se prevén en menos de un año, según comentó a La Jiribilla, Esther Hirzel, directora de los estudios.  

Imagen: La Jiribilla  

“Desde hace más de dos años, nos encontramos realizando con Albatros Samuel y el agua, que une diferentes técnicas, entre ellas la animación 3D. El productor y director de esta película, por la parte venezolana es Álvaro Cáceres, con la colaboración de Ariel Blanco, productor de Meñique, y otros. Debe estar terminándose para finales de este año o principios de 2015 y se podrá disfrutar, obviamente, en ambos países.

“Además, estamos trabajando, en una proporción quizá menor que con Samuel..., en otro largo titulado Caporito, el guardián de la montaña, donde laboran sobre todo los creadores de Anima, nuestra filial de Holguín. Es una película cuyo argumento parte de la existencia del oso frontino, único autóctono de Sudamérica, en zonas de Venezuela. Nosotros participamos específicamente en el proceso de animación y composición. La terminación de este filme, también en técnica de animación 3D, se prevé para el segundo semestre de 2015. Estamos hablando ya de dos largometrajes más con esta técnica, aunque es esencialmente un 3D diferente, pues aunque este refiere en primer lugar al software y elementos tecnológicos, la concepción artística de la obra es la que realmente le da más belleza, más complejidad a la animación, a los propios escenarios y a los personajes. Diría que Meñique es una superproducción desde el punto de vista artístico, y hay otros proyectos que aunque tienen calidad y una estética también maravillosa, difieren de este producto que ya disfruta el público cubano”.

La colaboración entre Albatros y los Estudios de Animación del ICAIC se amplía más allá de las películas de largo metraje, con la producción desde 2013, de una serie para la televisión, la cual “resume la vida de Antonio José de Sucre y se titula Sucre, el Mariscal de América. Ya tenemos seis capítulos terminados, y trabajamos en el siete y el ocho. Debe tener más de 20 episodios, de 27 minutos, pero esto se va a realizar en la medida que vaya consiguiéndose el financiamiento. Creo que el producto tiene un valor que trasciende a nuestro continente. Es un modesto aporte que queremos ofrecer, tanto Albatros, como los Estudios, a partir de la gran necesidad de que nuestros pueblos de América, las niñas, los niños, los jóvenes, en general, las nuevas generaciones, puedan aproximarse, de una manera humana y atractiva, como lo es el dibujo animado, a nuestros héroes. Pienso que va a ser algo muy importante desde el punto de vista cultural, para la formación de valores, conocer nuestra historia, nuestra identidad... La serie comienza con el propio nacimiento de Sucre, aborda todos los procesos históricos por los que atravesó, hasta llegar a su incorporación a la lucha por la independencia de América Latina”.

Meñique inauguró además la colaboración con la productora gallega Ficción Producciones SL, con la cual “tenemos en perspectiva una serie para la televisión, también en 3D, titulada Tutú, dedicada a los niños de menor edad. Es un proyecto que estamos analizando, haciendo incluso las primeras pruebas de animación, para lograr otra coproducción, que pienso tendrá la suerte y el aval de la experiencia primera con Meñique.

“Ahora, estar a la altura de la técnica actual, novedosa, contemporánea, significa unos nuevos tiempos de producción, nuevas formas, nuevos ritmos. De hecho, Meñique fue una escuela para los realizadores que trabajaron en esta película. Basándonos en esa experiencia, y con los propios jóvenes que trabajaron ella, hemos venido realizando cursos de animación 3D para el resto de los animadores de los estudios, quienes tienen una experiencia grande en los procesos de animación tradicional o a papel, que es la escuela esencial de un animador. Ya han recibido un primer adiestramiento básico que se va a continuar con otros elementos, para que entren, como es nuestra filosofía, a trabajar ya en los proyectos en perspectiva.

Tras la producción de Meñique, ¿existen otros proyectos que busquen adaptar obras de José Martí o publicadas por él en La Edad de Oro?

Estamos realizando El camarón encantado, que debe terminarse en este mes de agosto, y nos encontramos en la fase inicial, ya con diseños de personajes y demás, de la fábula en verso de La montaña y la ardilla. Esto sería la continuidad de otros animados como Nené traviesa, La muñeca negra, Abdala, compilados todos, y más, en el DVD Martí y su obra en animados, que articulamos con la EGREM y fue premiado en el Festival Cubadisco. Es una línea que pensamos mantener...

Meñique vino acompañado por una estrategia promocional, donde la mercancía temática (merchandising) tiene un rol preeminente, algo atípico en la animación y el cine cubano en general, mientras es común en las estrategias comerciales del cine en el mundo, ¿este será un nuevo método a sistematizar de ahora en adelante con todas o parte de las producciones de los Estudios de Animación?

Para serte franca, nosotros estamos intentando lograr eso desde 2003, año en el que nos mudamos para la actual sede de los estudios. No hemos parado de esforzarnos por lograr que de alguna manera, en algún tipo de producto, comenzaran a llegar a nuestras niñas y niños, nuestros adolescentes, nuestros jóvenes, las imágenes de nuestros dibujos animados, que como bien dices es lo que de manera natural ocurre en el resto del mundo. Y nosotros lo hemos intentado, hemos tratado de llegar a los lugares correctos para desarrollar estas ideas, pues estamos convencidos que esa es una buena manera de transmitir nuestros valores, de reforzar nuestra identidad. Creo que deben existir en nuestras tiendas, en nuestras casas de fiesta, los soportes, los muñecos de comics, de películas internacionales, pero tienen que estar también los nuestros, con la misma oportunidad. Es la intención desde hace mucho tiempo, pero lo hemos logrado de manera aislada. Recuerdo que comenzamos con el videoclip del tema “Estela granito de canela”, de Liuba María Hevia.

Con Fernanda tuvimos una experiencia interesante. En 2004 hicimos algunos intentos con una empresa china, y a través de la Casa Distribuidora de Películas del ICAIC, se lograron hacer algunos muñecos de la niña detective y algunos otros personajes, también postales. Hemos editado series de libros con la Editora Abril, conseguimos vender algunos productos de merchandising en Arte en La Rampa, que siempre fue pionera en estas cosas. Pero hablamos de Fernanda como un producto bastante completo, con una serie de 20 capítulos; logramos vender su DVD por nuestra alianza con la EGREM, que son muy sensibles con esto; tuvo opciones de venta como un libro basado en un capítulo específico y el VCD con el capítulo recreado, tuvo afiches...Pero nunca se pudieron unir los esfuerzos de manera coherente, con la estrategia de comunicación lógica que lleva un producto audiovisual, lo cual sí se logró con Meñique.

Tengo que resaltar que esto se consiguió con el apoyo decidido y muy grande del Ministro de Cultura, Julián González, y del presidente del ICAIC. Logramos una convocatoria que demostró la fuerza y lo estratégico de alianzas entre instituciones de la cultura cubana, para lograr tales propósitos. Tengo que destacar especialmente a la empresa Trimagen, que desde el principio, se sumó incondicionalmente a nuestra iniciativa, decididos a asumir riesgos, porque vieron la importancia sociocultural y política de esta película, lo que significa para las nuevas generaciones, su aporte a la formación de valores, a la consolidación de la identidad nacional.

¿Se esperan entonces para las venideras producciones de los estudios, campañas como esta?

Por supuesto. No sabemos cuál será la magnitud, pero creo que este es un camino que llegó para quedarse. Estamos viendo como realidad un sueño apasionado y desesperado de todos los realizadores de aquí, y que siempre ha sido acompañado, sobre todo, por las instituciones de la cultura...

¿Están trabajando con especialistas en marketing, comunicación social, diseño?

Estamos trabajando con el Centro de Información del ICAIC. Tenemos un grupo de comunicación, de relaciones públicas, con los cuales establecimos la estrategia a seguir con Meñique, cuya campaña lanzamos el día 20 de junio, en la conferencia de prensa convocada por la UJC y la OPJM para el verano de 2014.

¿Este merchandising concebido para Meñique trascenderá fronteras hacia los más de diez países donde se comercializará y promocionará?

Esto se condiciona en las relaciones contractuales que se establecen con los propios distribuidores en cada nación, y no tenemos nosotros el protagonismo especial. De hecho, está contratado con un agente de venta, quien está realizando las funciones principales de distribución, que llevan implícitas algunas acciones de promoción y merchandising, previamente coordinadas y aprobadas por los coproductores.

Imagen: La Jiribilla

Volviendo a los públicos cubanos y desde una perspectiva más amplia, ¿cuáles estrategias siguen el ICAIC y el ICRT para transmitir los animados de más reciente factura de los Estudios de Animación, además de los clásicos, mucho más conocidos?

Yo creo que siempre ha existido una expresa disposición de ambas entidades para esto, porque al final tenemos los mismos objetivos, pienso que a veces con mejores o no tan buenos resultados, pero en sentido general sí se exhiben los animados cubanos en la televisión nacional. Nosotros mantenemos relaciones estrechas con la Redacción de Infantiles de la televisión y desde hace algunos meses se realizan reuniones de coordinación al más alto nivel, entre el ICRT y el ICAIC, que creo han ayudado a establecer las coordinaciones pertinentes. Hemos repasado el derecho de autor, los presupuestos. Ambos estamos interesados en que se respete este derecho, en que se pague, en que se cumpla. No siempre se logra todo, ni se puede contar con el presupuesto establecido, pero estas relaciones van ya en vías de solucionar la mayor presencia del dibujo animado cubano en la televisión e incluyen también la posibilidad de trabajar coproducciones, o seguir produciendo nosotros programas como Cuadro a Cuadro.

¿Existen otros proyectos concretos?

Hay algunos proyectos que pronto se van a presentar a la televisión, como el programa Tremendos clips, para proponer algunos materiales ya hechos, con guiones interesantes, que pueden incluir entrevistas, temas actuales y de paso exhiben todos los materiales, desde los más actuales, hasta los patrimoniales.

¿Existe entonces una relación contractual entre el ICRT y el ICAIC para distribuir y exhibir los animados?

Creo que nos estamos acercando a este tema de la relación contractual porque, por ejemplo, el propio Cuadro a Cuadro, que fue el inicio del vínculo de los estudios con el ICRT, está concebido sobre bases contractuales y se prevé que el resto sea igual.

¿Los Estudios de Animación del ICAIC buscan incentivar la producción de materiales para públicos adultos, más allá de la gran tendencia infanto-juvenil que los define?

Desde el nacimiento mismo de los estudios, siempre esto ha estado presente. Recordemos los Filminutos de Juan Padrón, por no decirte los primeros materiales del Departamento de Dibujos Animados del ICAIC, que nacieron en el fervor del triunfo revolucionario y expresaban temas para adultos. Actualmente, tratamos de mantener de alguna manera esta línea. Yo creo que lo logramos sobre todo con Veinte Años, de Bárbaro Joel Ortiz, que significó para nosotros no sólo revitalizar la producción para públicos adultos, sino también el rescate de la técnica de stop motion. Recuerdas recientemente La luna en el jardín, de Adanoe Lima y Yemelí Cruz… Tengo que confesarte que no es que tengamos esta línea como prioridad, pero sí la mantenemos, aunque en mayor medida nuestra estrategia de producción está encaminada en hacia los públicos infanto-juveniles, sin descuidar la existencia de proyectos importantes, interesantes, estéticamente hablando, cuyos contenidos sean para los públicos adultos.     

¿Existen proyectos en alguna etapa de realización?

Hay un proyecto de la AHS que se presentó en el Almacén de la Imagen y estamos apoyando, titulado El pastor de las nubes, de la camagüeyana Ingrid Castellanos. Pensamos presentarlo en la próxima Muestra Joven. Hay algunas propuestas de jóvenes nuestros como Adanoe y Yemelí. Alien Ma, autor de Mundo sumergido, tiene otras. Estimulamos estas ideas entre nuestros realizadores, pues son oportunidades que queremos darles a estos jóvenes que han demostrado tanto talento. Mundo sumergido se presentó en Annecy, donde no compitió, pero basta con ser aceptado en tan prestigioso festival francés.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato