Omega 3: el reto de lo distinto

María Carla Gárciga • La Habana, Cuba
Imágenes de Internet
Martes, 19 de Agosto y 2014 (11:01 am)

¿Ciencia ficción, drama o comedia? Resulta difícil encasillar a Omega 3 en un solo género, cuando el filme, a simple vista de ciencia ficción, juega en todo momento con recursos de la tragicomedia y la farsa para plantear una gran tragedia apocalíptica donde los extremismos y la intolerancia están a punto de acabar con lo poco que queda del mundo.

Basada en un cuento de su propio guionista y realizador Eduardo del Llano, la premiere de Omega 3 se realizará el 20 de agosto, en el cine Chaplin, a las 8:30 p.m., y a partir del día siguiente será estrenada en todos los cines del país.

Imagen: La Jiribilla

El argumento presenta una realidad hiperbolizada en un futuro no muy lejano que lleva a Nick (Carlos Gonzalvo), soldado Veg (vegetariano), a caer prisionero de los Macs (macrobióticos), cuyo capitán es representado por el actor Héctor Noas. En la cárcel, Nick conoce Ana (Dailenys Fuentes), miembro de los Ollie (ovolácea) y ambos, aunque enemigos, terminan uniéndose en las adversas circunstancias para tratar de escapar de una conflagración mundial donde ya no se combate por la adquisición de territorios y recursos, sino por la imposición de una forma de alimentación sana sobre las otras.

Si bien el público cubano vincula a Del Llano con el humor por sus múltiples obras literarias y fílmicas asociadas a la comedia —entre las más conocidas, su serie de cortometrajes sobre el excepcional personaje Nicanor O’Donnell, inspirados, igualmente, en algunos de sus cuentos—, en este, su segundo largometraje de ficción, la risa se esconde subrepticiamente en las situaciones absurdas que se generan y en algún que otro guiño intertextual a las diversas realidades vividas en Cuba en las últimas décadas.

Y aunque se exhibe como la primera película cubana de ciencia ficción, el propio realizador recuerda propuestas fílmicas anteriores que poseen elementos del género, como Madrigal (2006), de Fernando Pérez, en la cual Del Llano fue guionista, y uno de sus cortos de Nicanor más aplaudidos por el público y premiados por la crítica: Brainstorm (2009), por solo citar dos ejemplos en los que ha intervenido el realizador de Omega 3.

Imagen: La Jiribilla

Sin embargo, no es menos cierto que constituye este un filme donde la ciencia ficción guía la trama y se convierte en la forma y pretexto ideal para denunciar las consecuencias del fundamentalismo, la intolerancia, la idea de superioridad de un grupo de seres humanos por encima de otros, los extremismos, el irrespeto a las diferencias, el fanatismo… todo lo cual acarrea una absurda guerra de exterminio que acaba destruyendo el planeta.

Según explicó Eduardo del Llano en conferencia de prensa, con Omega 3 se propuso ampliar el diapasón del cine cubano y sobrepasar los tópicos, situaciones, lugares y personajes trillados por los que ha transitado el séptimo arte en nuestro país durante los últimos años. Se declara amante de la ciencia ficción como género y confiesa seguirlo, tanto en el cine, como en la literatura. También tiene conciencia de que su última entrega cinematográfica es un riesgo, que puede estar dado, en lo fundamental, por la recepción del público ante lo diferente, “pero a mí siempre me gusta arriesgarme”, concluye.

Imagen: La Jiribilla

Por su parte, el protagonista de la cinta, Carlos Gonzalvo, agradeció a Eduardo del Llano la oportunidad de participar en sus dos largometrajes de ficción, ya que, aunque se le conoce popularmente como humorista, su formación es de actor dramático y confiesa haber anhelado siempre interpretar este tipo de personajes: “las películas de Eduardo me han quitado lo más cotidiano y común de encima, y me han dado la posibilidad de hacer otro tipo de cosas”.

Quienes hayan visto Vinci (2011), su anterior largometraje de ficción, podrán apreciar elementos comunes como la prominencia de los diálogos por encima de la acción entre los personajes, atrapados casi siempre en espacios lúgubres y cerrados; así como la trilogía de protagónicos, cuyas interioridades psicológicas son expuestas de una manera más o menos sutil a lo largo de la trama.

De esta manera, apreciaremos un filme de ciencia ficción minimalista, donde no se busca la prodigalidad tecnológica ni las insólitas proezas del protagonista en la lucha contra sus enemigos al estilo hollywoodense, sino más bien, invitar al espectador a mirar más allá de la superficie para descubrir la verdadera lógica-ilógica de Omega 3.

 

Comentarios

Excelente comentario... creo que resume casi todo de Omega 3... Felicidades a del LLano... felicidades al grupo de producción y al elenco artistico... solo cierto detalles, creo que efectos innecesarios, como el formato en Dibujo, que rompe un poco con lo normado en el film... la ausencia de otros efectos que hubiesen sido buenos y apuntalaran la historia, el género... el ritmo, que a veces cae un poco, tal vez por los diálogos un poco extensos, que gustan, como decía el autor del artículo, tanto a Eduardo del LLano, y que a veces se tornan un arma de doble filo, porque si dialogar a veces es muestra de acción, el exceso también puede atentar contra ello... pero, en general, un gran film que pretende salir de lo acostumbrado, de lo retocado una y mil veces en el cine y literatura cubana, un film que se atreve a buscar en el ser humano más allá de la realidad que a veces lo engulle fuera, y esta vez se gira hacia sí mismo y busca dentro de él... muy buen intento... para ser la primera vez... muy bueno... Felicidades a todos... y a seguir trabajando...

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