Entrevista con Irela Bravo

El arte del doblaje: un reto a la imaginación

María Carla Gárciga • La Habana, Cuba

Hay voces que no se olvidan: las escuchamos, las volvemos a oír y las reconocemos al instante. Personajes de animados de la niñez, actores recurrentes de las telenovelas brasileñas que nos han acompañado en la pequeña pantalla por años, adquieren una identidad formada, en gran medida, por esa voz que está detrás y que, curiosamente, pocas veces la imaginamos más allá del sonido y, en caso de hacerlo, nos la representamos con ese personaje que la identifica.

En Cuba existen nombres imprescindibles que han dedicado su vida al singular arte del doblaje, algunos más conocidos que otros. María Silvia y Eutelia de Elpidio Valdés, la Lola de Vampiros en La Habana y más recientemente, la famosa detective Fernanda, tienen voces de las que se recuerdan siempre, de las que ya ocupan un lugar cimero dentro del imaginario de “los muñequitos cubanos”… al igual que la actriz que les da vida: Irela Bravo.

“Son tantos los dibujos animados que he hecho a lo largo de mi carrera, que a veces oigo algo y digo: ‘¡Ay, si esa es mi voz!’, porque ni me acuerdo que lo había doblado”, confiesa entre risas Irela, quien debutó en el mundo del doblaje con el animado Cecilín y Coti, de Cecilio Avilés, dándole voz a una niña.

“Cuando te enfrentas a un dibujo animado en el que ves nada más que los bocetos en blanco y negro y el escritor te está explicando lo que va a pasar, tienes que tratar de ver la situación, ubicarte en el lugar, saber lo que está pasando, para poder darle la intensidad y emoción que lleva en cada momento de la escena que se haga.

“De todos los que he interpretado, mi preferido es la Lola de Vampiros en La Habana: ese es mi animado y el personaje me fascina. Elpidio Valdés es otra de las cosas más lindas que me ha traído la vida, porque cuando empecé a hacer María Silvia y Eutelia jamás imaginé —ni creo que nadie lo hubiera pensado— la extraordinaria acogida que tuvo. Todavía hay niños que no existían cuando hice ese animado y lo disfrutan, lo ven y lo vuelven a ver, y eso es una satisfacción muy grande para mí. Independientemente de todo el orgullo que sentimos los cubanos al haber logrado un animado con esa calidad, me encantó trabajar con Juan Padrón, porque es un director que se divierte también con lo que está pasando, es tu cómplice todo el tiempo.

Imagen: La Jiribilla

“Con Fernanda estoy fascinada, es una Jessica Fletcher infantil, aunque a veces me estresa mucho hacerla, porque es muy fuerte y habla mucho, siempre tiene un invento diferente. Además, suelo grabarla por la mañana, y tratar de sacar la expresión de Fernanda a esa hora, cuando la voz está fría, resulta un tanto complicado. No obstante, me gusta mucho. Es un animado muy contemporáneo, con un lenguaje parecido al que usan los niños de hoy, como se expresan y piensan, y creo que ese es su gran mérito. Los niños se han identificado con ella precisamente porque no está distante de ellos; se presentan situaciones en las que se puede ver envuelto cualquier niño. Mario Rivas y su hijo, que son los creadores de este animado, han trabajado mucho y se han empeñado en que Fernanda se imponga como se ha impuesto”.

Pero, más allá de los diversos animados a los que ha regalado una multiplicidad de voces, Irela Bravo se ha destacado en los doblajes de novelas brasileñas y coreanas, así como en teleseries y películas norteamericanas. Por la voz del personaje de Otilia, en la telenovela brasileña Amigas para siempre, recibió una Mención en los Premios Caricato, y más adelante alcanzó el Gran Premio dentro del propio certamen por el personaje de la bruja Winnie en el filme norteamericano Abracadabra, donde asumió el reto de doblar a la consagrada actriz Beth Miller.

“Generalmente, en los trabajos con audiovisuales de otro idioma no tienes mucho tiempo para doblar. Las horas de grabación te las dan según los minutos en pantalla. Uno de los trabajos que más quiero es el doblaje de Beth Miller, una actriz que admiro mucho y que interpretó una bruja impecable. Fue un tremendo esfuerzo para mí y me tomó un tiempo encontrar la voz, tuve que cambiarla mucho sin que sonara repulsiva, porque era una comedia. Probamos algunas voces y cuando empecé a grabar y sincronizar salió automáticamente la voz que le iba a ese personaje. Resultó complejo, porque fue un cambio completo, donde además tenía escenas de gritos, de conjuros, había muchas variaciones y matices.

“El doblaje de actores es muy riesgoso, porque puedes doblar una escena donde la actriz está maravillosa en su trabajo y tienes que partir de esa labor hacia la tuya: puedes estar a la altura de lo que ella hizo, quedarte por debajo o mejorarlo, según la actuación y el personaje. Oyes la voz que doblas en su idioma original y debes decir el parlamento por un guion en español, y junto a eso, vivir las emociones del personaje en ese instante y sincronizar la voz con el diálogo”.

La mayor parte de las veces, el trabajo de doblaje puede pasar desapercibido para el espectador que disfruta de un animado, un filme, una teleserie o una novela de un idioma extranjero doblado a su propia lengua; excepto en aquellas ocasiones donde se nota un desfasaje entre el audio y el movimiento de los labios, una escasa naturalidad en la fonética o tonalidad, o una desavenencia entre el personaje y aquella voz en off que lo interpreta. De ahí se deriva la complejidad de una labor que precisa tener aguzados los cinco sentidos, según explica la experimentada actriz.

“Debes reunir muchas cualidades a la vez: imaginación, buena vista, sincronización y un oído muy aguzado, porque no solamente es el texto sino las interjecciones e interrupciones que tiene. Para escuchar bien lo que el actor está diciendo, se requiere de mucha concentración y esa agilidad de poder ver un personaje con facilidad, extraerle la psicología y adueñarte de ella para interpretarlo. Un actor de doblaje debe ajustarse a lo ya hecho, que la mayoría de las veces está muy bien; uno enfrenta entonces el desafío de mantener el nivel de esa entrega; y si no posee gran calidad, tienes la oportunidad de mejorarlo.

“Generalmente, cuando el actor enfrenta muchas dificultades para decir el texto —como me ha pasado en ocasiones—, lo revisas y te percatas de que no está bien ajustado, de que falta o sobra algo, y por eso no encaja o no sincronizas; de ahí la importancia del ajuste en el texto.

Imagen: La Jiribilla

“A pesar de ser un mundo fascinante y enriquecedor que disfruto muchísimo, el trabajo del doblaje no suele ser reconocido como otras disciplinas, quizá porque no hay una comprensión de cómo es esta especialidad, la gente no se detiene en eso: ve el animado, disfruta el resultado final y no piensa qué hay detrás. No es una disciplina bien valorada, ni siquiera bien remunerada. Sin embargo, constituye una especialidad muy difícil que cualquier actor no es capaz hacer. Dentro y fuera de nuestro país, existen actores magníficos y consagrados que no pueden doblar”.

En su caso particular, la actriz considera al medio radial como uno de los factores que más la ayudó a desempeñarse en la compleja labor del doblaje: “la radio ofrece al actor la oportunidad de explorar mucho su instrumento vocal: empiezas a manejar los graves y agudos, a matizar… La posibilidad de hacer en un día dentro de la radio tres o cuatro personajes a la vez, todos diferentes, propicia que, a la hora de ejercer el doblaje, adquieras una mayor agilidad para ir apropiándote del personaje”.

Su vasta experiencia dentro de la disciplina le ha permitido a Irela adentrarse lo suficiente en las interioridades psicológicas de cada personaje, al punto de reconocer y detectar un parlamento inadecuado que rompe con los elementos que caracterizan al rol que interpreta: “Puede sucederte que veas algo en el texto con lo cual no identifiques al personaje y te dices: ‘No, mi personaje no diría esto así, sino de otra forma; no reaccionaría con esa actitud ante esta situación’, etc., porque ya lo conoces y sabes como funciona y actúa. Da la casualidad que cuando ha sucedido esto el propio director te da la razón y reconoce haberse equivocado”.

Dentro de sus proyectos actuales en el doblaje, Irela resalta las grabaciones recientes de dos capítulos de Fernanda, y confiesa esperar con ansias la próxima filmación del segundo largometraje animado sobre la popular niña detective, a iniciarse para fines del presente año e inicios del que viene.

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