La balsa de Lázaro

“Terrible es la mentira”, escribe Lázaro Castillo, en uno de sus poemas de A la entrada de la noche (Ediciones Sed de Belleza, 2011). “El que no tiene para pagar, vive de mentiras”, también es frase en torno al myhtos elemental, que si lo reflexionamos, podremos entender la proyección de su "irrealidad o ficción" de un modo (cuántico tal vez), como dos realidades que no quieren (o no pueden) verse, y por consecuencia se yuxtaponen (paralelamente) sin dar evidencia, ni posibilidad de "virar" desde su trasfondo, y así es que se vuelven ininteligibles la una para la otra.

Es importante este dato, porque ser poeta cubano implica en gran modo una responsabilidad enorme, no sólo por los grandes poetas que han hecho historia por Cuba, sino porque es una geografía que divide políticamente, no a sus ciudadanos, sino al mundo, en dos realidades yuxtapuestas.

Leer a Lázaro es muy distinto que leer a otros poetas cubanos, que residen permanentemente en México, Odette Alonso, por ejemplo, o a Félix Luis Viera. Tal vez recuerda más la voz de Waldo Leyva, pero con la diferencia de que Castillo ejerce un estilo despreocupado por la trascendencia, y más bien cargado con la ululante oscuridad del viajero.

Definitivamente Lázaro es un viajero que dice "no regresaré a la isla", porque su viaje es infinito en busca del "desprendimiento total". Sí, los pájaros huyen de la lluvia, pero el poeta los vuelve agua. Sonora, líquida, es el arpa de Lázaro. Y contrario a cualquier Ulises, las islas para él no son anclas, sino barcos. Hay una beatitud sombría en su sintaxis; su propia lámpara de campo, que enciende con el whisky de sus palabras.

Un niño, un chaval que sobrevive al maremoto del cuerpo y compone la ópera de su vida, es un modo de ver a Lázaro Castillo, frente a la puerta de alguna noche donde las luces neón son poemas para atrapar viajeros como moscas. Porque la infancia es un laberinto de dialéctica sombra (memoria diurna), el olvido de los hombres de noche.

"El Abra", escribe el poeta. Y de modo inevitable viene la asociación con el neologismo creado por Roberto López Moreno, "Ábrara", que significa "el umbral que forma la palabra". De ese modo, si seguimos la idea, la entrada a la noche es para Castillo, sí la palabra, pero la palabra que transcurre: "Umbral móvil que cintila".

Los pasadizos secretos de este breve libro, son máscaras con maquillaje de niebla, con guitarras como medusas en el mar de las emociones sonoras, manchas de vinos, organismos de un cuerpo que es el poeta, fragmentos de la nave que representa su propio viaje.

El insomnio es una calle con olor a tabaco (donde los niños piden Marlboro). Lázaro es el náufrago de su sombra, una ardilla, pequeño demonio que se pierde entre los árboles.

A la entrada de la noche puede ser una serie de cartas a desconocidos, un ocultarse entre piedras, en un cielo vivo que se derrite entre los dedos, en síncopa, viento que acompaña al viajero y a los huéspedes de su barco; nosotros sus lectores. Gracias poeta, por este viaje y por recibirnos en tu balsa.

Comentarios

CONOZCO SU POESÍA CUANDO PASABA POR Købmandshavn, EN DINAMARCA, SE HA CRECIDO Y VEO QUE SE HABLA YA MUCHO DE ÉL. FELICIDADES POETA TE ADMIRAMOS Y ESPERAMOS UNO DE ESOS VERSOS TAN TIERNOS Y EXCELENTES POR ESTE FRÍO PAÍS QUE SEGURO EN MUCHOS LUGARES TE RECUERDAN. Felicidades!!!!! Éxitos en tu futura carrera.

¨Leer a Lázaro es muy distinto que leer a otros poetas cubanos, que residen permanentemente en México, Odette Alonso, por ejemplo, o a Félix Luis Viera. Tal vez recuerda más la voz de Waldo Leyva, pero con la diferencia de que Castillo ejerce un estilo despreocupado por la trascendencia, y más bien cargado con la ululante oscuridad del viajero.¨ Qué genial, dónde está ese chico, quiero leer algo así. Me alegro por mi país....felicidades a ese poeta.

Veo que en estos días este poeta se presentará en La Habana, nos gustaría que lo invitasen a las provincias, lo conozco de a TV y cuando he visto sus textos en reportajes, pero es genial lo que dicen de él, debe ser interesante y buen poeta: http://www.cubaliteraria.cu/articuloc.php?idarticulo=17095&idcolumna=32. Esto está genial!!!!

Es excelente, cauteloso, es una poesía muy fina, diferente a todo lo que vemos, por eso creo que es como algo extraño, pero me parece bien que exista ese diálogo entre las poéticas. Ojalá lo tengamos por acá en algún momento y que disfrute la poesía que hacemos los cubanos desde esta otra orilla. Felicidades!!!!!!

Gracias Jiribilla por este regalo, sería genial promover a escritores de esa manera tan diáfana de expresar, hoy las grocerías hasta aparecen en la poesía, se encuentra uno textos que son un maldito reggeton, pero cuando leemos a una persona como esta, podemos decir que la poesía no está perdida en Cuba.

No se parece en nada cuando fue mi alumno, era muy joven. Me alegra que crezca y me siento orgullosa porque te vi nacer y crecer en la poesía. Gracias...por lo que veo ya eres un poeta.

Lo escuché en una lectura en Camagüey, me pareció una voz interesante, seguro nos sorprederá con más obras en los próximos años, me consta que es cauteloso, pero lo considero un poeta que no debemos enmarcar en generación alguna. Es auténtico, no se parece a ningún otro de su edad. Felicidades!!!!

Me alegro por este poeta, es excelente persona y creador, pero compartan este artículo: http://www.cubaliteraria.cu/articuloc.php?idarticulo=17095&idcolumna=32, ha anvegado con suerte o de veras escribe muy bien.

Gracias profe por tu poesía, recuerdo mi etapa juvenil entre cuerdas y versos. Qué alegría verte por la tierra Azteca.

Felicidades maestro, eres de una sensibilidad particular. En tu poesía podemos ver tu alma, tus escondrijos, tus sombras y tus luces. Recíbenos en tu balsa.

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