Juan Piñera, el electrón sobreviviente

Thais Gárciga • La Habana, Cuba
Fotos: Cortesía del Laboratorio Nacional de Música Electroacústica
 

Juan Manuel Piñera Infante es uno de los pocos compositores vivos y residentes en Cuba de aquella hornada de los años 60 y 70 que introdujo innovaciones tecnológicas en la composición musical.

A la primera generación perteneció su profesor Juan Blanco, precursor de la música electroacústica en el país, al igual que Carlos Fariñas, también músico y docente. Este último, a su vez, creó a fines de los 80 el Estudio de Música Electroacústica por Computadora (EMEC) —que actualmente dirige Piñera— en el Instituto Superior de Arte (ISA).

Imagen: La Jiribilla

En aquella época el ahora maestro Juan Piñera comienza a probar sonidos, mezclar, borrar y empezar de nuevo. Como todo proceso creativo le rapta horas al sueño, provoca sufrimiento y placer al unísono, reclama oficio e intuición. Aunque sus estudios académicos fueron de música clásica, decidió incorporar la electroacústica a la gestación de sus piezas, porque ya para entonces esa era la música del presente.

“Mis inicios en la música electrónica se remontan a las conferencias que impartían Juan Blanco y Carlos Fariñas en la Biblioteca Nacional a principio de los 60. Por esos días Juan ya había compuesto Música para danza, primera música concreta concebida por un cubano, y posiblemente uno de los primeros trabajos de música concreta en el continente, para el coreógrafo y bailarín Alberto Alonso. Yo asistí a esas conferencias donde se empezaba a hablar de algún tipo de vanguardia, pero más bien eran ciclos sobre Vivaldi, de otras músicas. Allí fui conociendo a estas dos figuras fundamentales de la vanguardia musical cubana, en particular de la electroacústica”.

En este 2014 Juan habría cumplido 95 años de vida y Fariñas estaría próximo a los 80. En tanto, el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica (LNME) fundado por el primero, festeja su trigésimo quinto aniversario; y el EMEC, hace muy poco alcanzó dos decenios y medio de andadura.

Sobre estos dos centros opina que “no dejan de ser magníficos por modestos, como unos de los pocos intentos a favor de un momento cultural importantísimo en nuestra vida ciudadana que fue la vanguardia musical de los años 60. Se ha hecho bien poco porque además estamos a 50 años del primer concierto público de música electrónica.

“Ha llovido mucho, y no hay movimiento de DJ, ni música para cine, danza, radio o televisión que no sea deudora de esa idea magistral de Juan Blanco, de escuchar al novelista y musicógrafo Alejo Carpentier. También debemos recordar que Carlos Fariñas fue uno de los más fuertes seguidores y primer compositor que emplea la música electroacústica de manera efectiva. En épocas tempranas la utiliza en el cine con el filme Cosmorama, de Enrique Pineda Barnet”.

Piñera ha compuesto para más de una manifestación artística y medios audiovisuales: montajes teatrales, orquestas e instrumentos solistas, danza, películas, programas televisivos y radiales.

Imagen: La Jiribilla

Los comienzos “eléctricos” en el teatro

“Desde que yo estaba en la barriga de mi madre ya me hallaba en un escenario. Ella ayudaba en los ensayos de Electra Garrigó alrededor de octubre de 1948, y yo nací a comienzos del 49. Siempre estuve vinculado al teatro, a los primeros textos me acerqué por tío Virgilio y trabajé con las más importantes figuras del teatro cubano: Vicente y Raquel Revuelta, Berta Martínez, Abelardo Estorino, Roberto Blanco. La pasé muy bien porque me gustaba el ambiente teatral de aquella época.

"Empiezo a componer música electroacústica para el teatro en los 70. Eran los tiempos del quinquenio gris y estábamos envueltos en la parametración, por la cual expulsaban a las personas por tener una orientación sexual diferente, a los que tenían creencias religiosas, a los “libres pensadores”; había personas oportunistas y yo estaba a la sazón de eso.

"Fui un sobreviviente de la disolución del grupo de teatro en el que estaba: Irrumpe, de Roberto Blanco, uno de los grandes teatristas cubanos, ya fallecido. Él fue parametrado al igual que algunos de sus actores. En el Teatro Musical de la Habana no quedó ningún bailarín, apenas alguna bailarina. Yo tocaba en esa orquesta, y recuerdo que costó trabajo volver a armar una compañía; al cuarteto de saxofones le faltaban dos que se completaron con músicos del Teatro Martí; y algunos actores que habían sobrevivido a la parametración: figuras legendarias como Candita Quintana. El otro grupo que se disolvió fue el de Eduardo Robreño. Esas cuatro agrupaciones nos unimos y formamos una solo.

"El Teatro Musical de La Habana, que fue la sede inicial del teatro Alhambra, tenía un actor y director muy interesante llamado Tito Junco, otro sobreviviente. Él quería hacer una obra llamada Unos hombres y otros, de Jesús Díaz. La obra trataba de la lucha contra bandidos, yo ya tenía unas ideas, eso fue por el año 74 o 75, poco antes de cerrar el Teatro Martí por tres décadas.

"Cité a un grupo de actores y empecé a trabajar improvisaciones imitando sonidos de la naturaleza, grabando textos, etc… Ingenuamente los procesé como empezamos todos: virando las cintas al revés, cortándolas, dándole mayor o menor velocidad. Recuerdo que el motor del agua (del teatro) arrancaba automáticamente y cada cierto tiempo teníamos que parar la grabación, después me percaté que el sonido del motor me podía dar baja frecuencia y lo incorporé a la grabación.

"Como cubano que sabe hacer un buen ajiaco, lo mezclé todo y esa fue mi primera banda sonora electroacústica. Es así como yo empiezo: por un problema utilitario y por resolver la música rápidamente, porque no hay nada más desgastante que utilizar cuatro músicos en vivo para una grabación, imagínate si es para una orquesta”.

A diferencia de sus colegas que valoraban la música electroacústica como el sonido del futuro, el maestro Juan Piñera respondió cierta vez en una entrevista, que para él, esa era la música del presente y que el futuro se nutriría de ella.

En la década del 80 se une a Edesio Alejandro, quien también trabajaba en el teatro, para armar la banda sonora de una puesta del grupo Rita Montaner, titulada Esta noche se improvisa la comedia, de Luigi Pirandello. “La primera vez que trabajamos juntos fue un regalo para los dos. Edesio es un formidable músico, de muchas ideas, pudimos trabajar cómodamente a pesar de que somos muy distintos, lo cual es mejor.

“El director de esa puesta era Athaualpa del Cioppo, un ancianito fantástico que fue el fundador de la compañía de teatro uruguaya El Galpón, una de los más importantes que ha surgido en Latinoamérica. Él había viajado con los más grandes directores, cineastas, actores y músicos del mundo; aprendí de él cuando llegó a Cuba y eso forma parte de mi educación artística”.

De la música incidental de esta obra de teatro nació Tres de dos (Tres movimientos de dos compositores), ganadora en 1984 del XII Concurso Internacional de Música Electroacústica de Bourges. “Esta pieza se inspiró en una sección, muy transformada, de Esta noche….Utilizamos efectos que aparecían en la obra y le cambiamos la velocidad, los invertimos, no cortamos nada; en esa época no había multipistas, solo podíamos trabajar con cuatro”.

Respecto al trabajo con Edesio para el certamen rememora que “hubo muchas discusiones —en el mejor sentido—, choque de personalidades, aproximaciones, tanteos, errores y la superación de esos errores. Recuerdo que grabamos de una manera casi precipitada porque debíamos concursar en Bourges, que en su momento fue el certamen más importante de música electroacústica analógica, tenía un encanto que no tiene la digital, ahora todo es más puro. Fue muy exitosa esa pieza, había 248 concursantes y que hubiera obtenido el primer lugar, dice algo: dice que tuvimos una suerte enorme. Ninguna obra premiada augura lo que va a ser el compositor en un futuro, ni de lo que va a hacer en ese futuro; sí dice de sus gustos, de forma parcializada”.

Imagen: La Jiribilla

Junto a Juan Blanco e Ileana Pérez
 

De cuando la tradición se rompe

Además de la labor creativa, el primer Maestro de Juventudes de la Asociación “Hermanos Saíz” (AHS) practica el magisterio en el ISA, y asesora a los jóvenes Dj´s y productores musicales del LNME. La relación directa con los jóvenes músicos y no músicos que experimentan en la música electrónica le permite tener una idea de por dónde se mueven las tendencias actuales y emitir criterios con conocimiento de causa.

 “La no creación” de la música electroacústica en la Isla, le inquieta sobremanera a Juan Piñera, aunque se pudiera hablar de un movimiento desde el punto de vista cuantitativo, no así desde el ángulo conceptual. “Lo que está pasando en la música electroacústica en Cuba es inexplicable, estamos simplemente interesados en lo último que llega oportunistamente; y en realidad nosotros somos lo que somos gracias a las personas ilustres que nos han antecedido.

“A mí me llamaron para ver de qué manera se podía reencauzar el reguetón en Cuba, que lo tenían mezclado con los raperos y con los Dj´s. Me costó trabajo explicar que, aunque son consecuencias de la electrónica y la sociedad, no hay que mezclarlos. Entonces me dieron la tarea de atender y defender a los Dj´s, creo que a partir de ahí hay una sobrepoblación de Dj´s, cosa que no me molesta; los hay muy talentosos, y otros que hay que trabajarlos para ver si se desarrollan.

Mis colegas no entienden cuál es el fenómeno que ocurre con los Dj´s  y productores de música electrónica porque todavía no están conscientes de que la enseñanza de la música se debe repensar a partir de los resultados de personas que no tienen una formación musical y muestran materiales muy notables.

Hay un movimiento interesante de Dj´s en Cuba y hay mucha inteligencia en los jóvenes que conozco. Si de 200 hay diez sumamente buenos, eso es muy gratificante. Cualquiera de esos 200 jóvenes encauzados con un propósito, están muy por encima de la media de esta sociedad”.

La creación electroacústica hoy

“La música electrónica es como una evolución de la electroacústica, todavía existen profesores de esta última. Los que hacen música electrónica se enfocan en la música popular, utilizan ciertos programas y lo ponen en función de módulos con los que van construyendo la música. Los compositores electroacústicos en Cuba dicen que no tienen equipos y que son muy costosos, lo cual no es mentira. Entonces, ¿de qué manera yo puedo seguir siendo compositor electroacústico? Con los mismos programitas que tienen estos jovencitos que se las agencian con una computadora. La gente espera por la subvención del estado y la parafernalia tecnológica, sin embargo, ha habido Dj´s que con pocos recursos logran materiales interesantes porque tienen ganas de trabajar.

Yo no me propongo una búsqueda, yo encuentro. A veces uno hace las cosas sin dominar todos los elementos, a pura intuición. Yo pienso que en el arte uno tiene que tener un altísimo grado de intuición. A veces yo me topo con algo y digo: “esto me viene bien”, y lo pongo y ya, uno no se pregunta muchas cosas porque cae en ciertas trampas, como las trampas de la no creación. A veces uno no da claves porque piensa que no son necesarias. Yo aprovecho lo que tengo, me equivoco, pero no me detengo, borro y empiezo de nuevo”.

¿Herederos de Juan Blanco?

 “No creo que todos estén conscientes de que un hombre como Juan Blanco introdujo en la música las nuevas tecnologías. Creo que hay un movimiento, por el que yo me intereso y apadrino, voy a sus conciertos y mi presencia es una manera de apoyarlos. Existe un grado de incultura y vivimos tan agitados que nos quedamos con la información inmediata anterior y no vamos a las raíces, o por lo menos al punto de giro en la historia. Tampoco sabemos cómo enseñarles a los jóvenes quiénes fueron estos puntos de giros, que a lo mejor no fueron grandes creadores, pero sí abrieron horizontes, o quizá, fueron grandes creadores que abrieron horizontes. En medio de esas premuras nos olvidamos como instituciones oficiales, quién es quién, y entonces estás por lo que está de moda cultural y políticamente.

Me preocupa la suerte de las próximas generaciones. Los estudiantes no encuentran perfil de trabajo cuando se gradúan puesto que todo económicamente está deprimido”.

¿Artistas?

La mayor parte de los jóvenes que hacen música electrónica no son músicos, son jóvenes que no han encontrado un espacio en la sociedad, se han decepcionado de la arquitectura, la ingeniería, la plástica, la medicina, decepcionados con lo que han estudiado o en su vida laboral, y eso es preocupante. En las escuelas de arte no se estudia música electrónica. El Laboratorio realiza talleres con dos o tres Dj´s dotados, se acercan jóvenes interesados y hay algunos músicos, pero la mayoría no lo son.

Yo tengo cierta preocupación porque son como fórmulas, pero las fórmulas están en todas partes. Muchos músicos tocaron el clasicismo, hasta que llegó Mozart y los aventajó a todos con las mismas herramientas. Los Dj´s son iguales, algunos podrían ser artistas, el problema que tienen es que muchas veces trabajan con la música de otros, aunque Picasso hizo sus Meninas a partir de Las Meninas de Velázquez. A veces los remix tienen más valor estético que los originales, yo los considero unos orquestadores electrónicos porque en la remezcla, por ejemplo, te cambian la pieza de un autor y te la recomponen, ese es el orquestador, el que la organiza de una manera distinta con otros instrumentos que la enriquecen.

¿Podría entenderse como un género? Sí, podría entenderse como un género. El origen de los Dj´s era pinchar discos y bailar, el productor de música electrónica  está más relacionado con la creación electroacústica, aunque se nutran de la electrónica. El proceso de música electroacústica es más arduo, más azaroso, pero recompensado. Mientras más complejo sea el resultado difícilmente haya gran cantidad de espectadores.

En el laboratorio hay algunos resultados interesantes como IA. Eddy GT, hace unos trabajos electrónicos muy cercanos a la electroacústica por lo creativo, y es muy actual también. DJ Wichy del Vedado trabaja con jazzistas; Dj de Cuba, con mucha experiencia, trabaja con la Camerata Romeu; está Dj Iván Lejardi en La Maison; Kike Wolf. Telus es otro muchacho que tiene proyectos interesantes, obtuvo premio hace poco en el Festival Cuerda Viva, y tiene conciencia crítica.

Las trampas de la no creación

No detenerse a pensar podría ser el antídoto para las trampas de la no creación. Es mentira que yo no piense, pero no puedo detenerme a pensar si sí o si no; cuando uno empieza a crear, empieza porque sí. No quieras saber lo bien que me siento cuando estoy componiendo, aunque mi música nunca se escuche; y cuánto sufro cuando algo me sale mal de la forma que sea, pero el placer y el sufrimiento forman parte de la vida.

¿Miedo a repetirse?

Por supuesto. Alguien que ha trabajado en más de 400 obras de teatro es de suponer que se tiene que repetir. Uno tiene que parar para descansar. Quien trabaja mucho se equivoca mucho, pero la mayor equivocación es no trabajar. Hoy yo escribí los libretos para 12 programas de radio.

Hay gente que espera la inspiración, yo no espero la inspiración. Si no tengo trabajo para hacer una música, me invento el proyecto. Ahora estoy enredándome en dos conciertos el año que viene, pero los tengo que hacer porque si no, no hago nada. El trabajo es un verdadero antídoto para no pensar que nuestro tiempo está contado.

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