Archivo Nacional, registros y memorias

Jorge Sariol • La Habana, Cuba
Fotos: Del autor y cortesía de ANRC

 

Se asegura que la construcción y el posterior desarrollo del edifico que hoy sirve de sede al Archivo Nacional de la República de Cuba (ANRC) se debió a la tenacidad del Capitán Joaquín Llaverías Martínez.

Por la Ley No.7 del 7 de mayo de 1942 [1], se aprobó la construcción del inmueble, en el mismo lugar donde se hallaba la vieja sede —entonces Compostela, entre San Isidro y Fundición—, mejor diseñado y más apropiado para conservar adecuadamente los documentos históricos de la nación.

La idea siguió un estilo colonial —neobarroco para algunos—, con terrazas, escalinatas, jardines y con tres pisos en toda su extensión, en un área de 30 mil m2. Los departamentos destinados al depósito de documentos poseen —según aseguran muchos— 16 Km de estantes, realizados con maderas preciosas cubanas, extraídas de la demolición del antiguo edificio. Tales departamentos se encuentran aislados entre sí y separados por jardines interiores para prevenir la propagación de incendios

La edificación posee el triple de capacidad que el antiguo archivo y el proyecto estuvo a cargo el arquitecto Luis Dauval Guerra, con el asesoramiento técnico de Enrique Gil Castellanos.

El frente mira hacia la calle Compostela, pero se retira seis metros de ella, para dar espacio a jardines y contribuir al embellecimiento del lugar.

La dirección moderna es Compostela 906. Esq. San Isidro, Habana Vieja, con Código Postal 10 100.

Una tarja colocada en el sombreado portal de entrada recuerda la fecha y la orden de construcción, que da fe de los 70 años que ahora cumple el inmueble.

Imagen: La Jiribilla

Pero no todo fue sobre ruedas en la historia de tales archivos. Según recoge Emilio Roig de Leuchsenring, en sus Apuntes Históricos, «el primer Archivo General que existió en Cuba debióse a la iniciativa del Don Claudio Martínez de Pinillos, conde de Villanueva, quien concibió el proyecto de crear en La Habana un archivo general con los fondos guardados en el edificio de la antigua Factoría de Tabacos y los “papeles y documentos existentes y de los que se vayan produciendo sucesivamente”, a fin de convertir en verdadero archivo lo que sólo podía calificarse de almacén de papeles».

Para tales efectos, la Junta Superior Directiva de la Real Hacienda aprobó el proyecto del conde de Villanueva —en 1839— y el gobierno de España, al menos oficialmente, otorgó por Real Orden de 28 de enero de 1840, la creación de una institución con el nombre de Archivo General de Real Hacienda, donde se reunieron los fondos de las diversas dependencias del ramo: Junta de Fomento, Intendencia de La Habana, Santiago de Cuba, Puerto Príncipe y subdelegación de Matanzas.

Imagen: La Jiribilla

Sin embargo, por el incremento que tomó el archivo, fue necesario «trasladarlo en 1856 a la parte alta del antiguo convento de San Francisco, y luego, por Real Orden de 31 de octubre de 1857 se amplió y cambió de denominación «naciendo, así el Archivo General de la Isla de Cuba, con los (sic) expedientes y documentos innecesarios para el despacho de lo corriente o que ya no fuese preciso consultar, correspondiente a los ramos de gobernación, hacienda, guerra y marina». [2]

Al terminar la soberanía española en Cuba, el gobierno norteamericano de ocupación militar, por la orden de 14 de septiembre de 1899, designó al Dr. Néstor Ponce de León para el cargo de director y conservador de los Archivos Generales de la Isla de Cuba, acordando el  traslado de la institución al Castillo de La Fuerza.

«Esta mudanza —dice Roig de Leuchsenring—, como todas las de archivos y bibliotecas, produjo trastornos y males irreparables al establecimiento, pero muchos más graves fueron los daños que padeció el archivo cuando en 1906 se dispuso a un nuevo traslado al edificio del estado conocido por Cuartel de Artillería, situado el extremo sur de la calle Compostela.

«En el transcurso el archivo había experimentado varios cambios en su denominación: Archivo General de la Isla, Archivos de la Isla de Cuba, Archivos General de la Isla de Cuba y Archivos Nacionales, hasta que, para acabar la confusión existente, en 20 de diciembre de 1904, el presidente Estrada Palma, dispuso, por un decreto que en lo sucesivo “se llame únicamente Archivo Nacional en cuantos actos y documentos oficiales tengan relación con el establecimiento”».

Al Sr. Néstor Ponce de León, le sucedieron en el cargo Vidal Morales y Morales, José D. Poyo, Antonio Miguel Alcover, Julio Ponce de León y desde 1921 hasta su muerte habría de ser rector del patronato Joaquín Llaverías, quien había comenzado como empleado del establecimiento desde 1899, y se considera como el verdadero y admirable organizador del Archivo Nacional.

Imagen: La Jiribilla

La gestión de Llaverías y otros intelectuales interesados en conservar el caudal documental de Cuba se había hecho sentir con ahínco en 1940, año en el que la institución cumplía su centenario.

En su obra Historia de los archivos en Cuba —libro escrito en 1912, con una posterior edición en 1949—, Llaverías recoge la evolución de tales instituciones, hasta la inauguración del nuevo edificio del Archivo Nacional, el 23 de septiembre de 1944, del que fue también director el Dr. Julio Le Riverand.

De acuerdo a la caracterización ofrecida por especialistas en Promoción y Comunicación Integral Grupo de Comunicación Archivo Nacional de la República de Cuba, la instalación posee hoy conductos de ventilación natural con rejillas, que atraviesan las paredes formando un ángulo de 250 de inclinación aproximadamente, de abajo (en el exterior del local) hacia arriba (en el interior del local) y están ubicados en pares en la parte inferior y superior de las ventanas, para asegurar la ventilación natural constante, que proporciona la estabilidad de la temperatura y la humedad relativa. «En los últimos 10 años —recoge el documento— los valores medios de temperatura y humedad relativa han sido de 28±20C y 64,5±5 %, respectivamente. Poseen iluminación artificial pues la iluminación natural no es suficiente para visualizar la documentación. La mayoría de los depósitos aún poseen los muebles originales diseñados para el edificio de archivo que son de caoba tipo estantes cuya estructura esquelética es muy conveniente para facilitar la ventilación de los documentos».

La edificación ha cumplido 70 años. Una foto de aquel día, más que el acto de apertura, recuerda cómo y por qué perduran las buenas obras.

Imagen: La Jiribilla

 

 

[1] Fecha recogida por el licenciado Juan de las Cuevas Toraya en su obra 500 Años de Construcciones en Cuba, pero los especialistas del ANRC aseguran que se trata de la Ley No. 6 de abril de 1942.
 [2] Emilio Roig de Leuchsenring, Apuntes Históricos, p.p 185

Comentarios

Esta Buenisimo este Escrito como todos los que he leido y muy Interesante sobre todo lo que escriben que demuestra lo creativos e inteligentes que somos los Cubanos; Aprovecho este espacio de comentarios para hacerles una pregunta; yo pude traer de cuba cuando vine para este pais un libro sobre los lugares historicos de Cuba, empezaba la primera pagina con una foto en blanco y negro del Capitolio Nacional en la pagina derecha pero se ve precioso porque lo hicieron con paginas Satinadas de un grosor que no he visto jamas, y en la pagina izquierda la Historia del mismo desde el dia que lo construyeron y todo lo relative a el con detalles al Espanol y en la parte de abajo en Ingles y asi sucesivamente todos las Construciones y monumentos historicos e importantes de toda Cuba hasta el Cabo de Maisi, pues dicho libro yo lo guarde y lo cuide como un Tesoro y como no tenia Derechos de Autor pensaba publicarlo para que todos aqui en EU conocieran las Maravillas de nuestra Cuba, por este libro una Cia. Editora, cuando se dieron cuenta que yo no tenia el dinero suficiente para publicarlo me ofrecieron Dinero por el pero no acepte porque yo queria o quiero publicarlo pero quedarme con el Original; fatalmente para mi una prima mia me lo pidio para que el marido le sacara fotos para un Restaurant Cubano que poseen y cuando le pedi que me devolviera el libro para su publicacion me dijo que se le habia perdido que no lo encontraba, por lo que estoy con este problema ahora y no se que hacer pero sospecho que eso es mentira y el libro lo vendieron o lo quieren publicar ellos, y esto me tiene en muy malas condiciones; por favor aconsejenme que puedo hacer o si los puedo llevar a la corte por Delincuentes. Por favor contestenme mi correo es: gongora0814@gmail.com GRACIAS

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato