Eliades Ochoa: “El Buena Vista llegó para quedarse”

Thais Gárciga • La Habana, Cuba
Fotos de Internet

En los estudios Abdala, el intérprete Eliades Ochoa se halla inmerso en la grabación del primer número de su próximo fonograma. A pocos meses de presentar el CD-DVD El Eliades que soy, del sello Bis Music, con el que ha sido nuevamente nominado en los premios Grammy Latino, el Eliades de siempre, la estampa clásica del guajiro con sombrero, afirma categórico que “el mundo le abrió las puertas a la música cubana porque estaba ávido de ella”.

Su trayectoria en el cuarteto Patria, primero, pero sobre todo con el fenómeno Buena Vista Social Club en los últimos tres lustros, acrecentó su fama internacional de manera inusitada, lo cual se hizo extensivo a todos los miembros que fundaron el mítico grupo.

Imagen: La Jiribilla

¿Cómo y cuándo Eliades se une al Buena Vista?

Yo soy fundador del Buena Vista Social Club. A mí me avisaron en Londres para hacer una grabación con unos africanos, como ellos no pudieron venir, Nick Gold, el dueño de la discográfica World Circuit Records, junto a Ry Cooder (guitarrista) hablaron con Juan de Marcos y le dijeron que iban a hacer un disco con músicos cubanos que tuvieran historia, y tocaran géneros tradicionales. Juan de Marcos se ocupa de buscar a Ibrahim Ferrer, Rubén González, a Compay (Segundo) y a todos esos personajes de la cultura para empezar los ensayos.

¿No era algo que tenían planeado entonces?

No, Buena Vista surgió de momento, de la idea de hacer un disco con artistas cubanos y Juan de Marcos se encargó de buscar a los que te mencionaba. Cinco días antes Eliades era el único que estaba, a la espera de los africanos, pero lo otro fue de momento. Buena Vista salió cuando tenía que salir, llegó cuando tenía que llegar, y lo hizo para quedarse.

Ninguno de los que estábamos allí imaginamos nunca lo que iba a pasar después. La mayoría fuimos con la idea de grabar un disco con unos extranjeros y cobrar, pero nadie sabía que el Buena Vista iba a ser tan famoso ni que vendería millones de discos.

Cuando empezamos los ensayos en el estudio, Nick Gold y Ry Cooder oían desde la cabina y escogían los números. Nick Gold ya me había pedido que cantara “El cuarto de Tula” y “El Carretero”.

¿Qué hizo que ustedes dijeran “vamos a seguir adelante”, después de ese primer material?

El alemán Wim Wenders había filmado las grabaciones en principio para promocionar el disco, pero cuando este sale al mundo la explosión fue tal que se vendieron cientos de miles de copias. El alemán se da cuenta y alarga la cinta para una película, que fue nominada a los premios Oscar.

Yo la vi por primera vez en el 97 o 98 mientras estaba de gira con mi grupo Patria en Puerto Rico. Sabía que el filme andaba dando vueltas por el mundo, y cuando vi el anuncio fui a verlo al cine. Tuve que entrar sin sombrero por una puerta en la parte de atrás para que no me reconocieran. Cuando se filtró la noticia de que yo estaba allí, a mitad de película la pararon, tuve que levantarme y ponerme el sombrero. Al salir del cine había un mundo de gente para saludarme. Son cosas bonitas que le pasan a uno y estimulan una larga carrera.

Parece que el mundo estaba necesitado de oír algo como el Buena Vista, con músicos que tenían una tremenda historia: Rubén González, Compay Segundo, Pío Leyva, “Puntillita” (Manuel Licea), Amadito Valdés; el famoso Ibrahim Ferrer, “el platanal de Bartolo”, como le decía la gente. La trayectoria de los que estábamos allí ayudó a que el Buena Vista le diera la vuelta al mundo, al punto de que no podíamos cumplir con todos los conciertos que querían que hiciéramos, fueron millones de discos vendidos.

Alguien dijo hace unos días algo que me dejó pensando: ¿Cuántas agrupaciones hay del Buena Vista Social Club? Unos cuantos grupos se presentan con ese nombre al mismo tiempo en varios lugares. Un amigo decía que esa era una señal de que el proyecto había impactado, y había llevado la música cubana a rincones intrincados. 

El proyecto fue una oportunidad para músicos que hacía algún tiempo no eran visibles en los escenarios cubanos, por ejemplo, Compay Segundo.

Compay ya estaba tocando. Por el año 1987 él se va conmigo para el Cuarteto Patria en Santiago de Cuba y vuelve entonces a la vida profesional, pero hacía 20 o 25 años que no trabajaba en la música. Él era jubilado de tabaquería.

Durante el trabajo con el cuarteto él me da “Chan Chan” para hacerle unos arreglos. El tema empezó a coger fuerza, cada vez que nos presentábamos en la Casa de la Trova de Santiago lo cantábamos a dúo, aquello se llenaba que no se podía ni respirar. Fuimos invitados a muchos programas de radio y televisión en la provincia por este tema, y con él viajamos a EE.UU. Martinica, México, República Dominicana. Así quedó el tema original que abre el disco: “Chan Chan”, por Compay Segundo y Eliades, y con él empieza también la película de Wenders.

Cuando Compay llega al Buena Vista, ya él había venido para La Habana y amenizaba en algunos lugares con su grupo. Ibrahim, Rubén, Pío y “Puntillita” no estaban en activo. A Ibrahim tuvimos que convencerlo para que cantara, de tres temas que le propuse se quedó con “No dejes camino por vereda y “Candela me quemo. Él me decía: “¿muchacho, cómo tú te acuerdas de eso?” Con el “tumbao” y la “guajirada” que montamos Ibrahim se quedó, y así grabamos los temas del disco Buena Vista Social Club.

A pesar de que haya transcurrido algún tiempo desde que Buena Vista Social Club comenzara su paso por los más importantes escenarios internacionales, siempre sorprende la acogida que tienen en las distintas plazas, sobre todo en aquellas cuyo público  no es hispanohablante.

En Europa llenamos teatro. Incluso, miles de japoneses cantan con nosotros “El cuarto de Tula” y “El carretero”; después le preguntes dónde está el baño y no entienden ni media palabra en español porque son copistas.

¿Qué pasó con el proyecto Afrocuban?

Afrocubismo era el disco que en un inicio íbamos a grabar en 1996 con los músicos africanos. Nos quedamos con aquella idea y finalmente lo pudimos realizar con los músicos de Mali. Quedaron una serie de cosas buenas por hacer, en estos momentos ellos quieren organizar una gira internacional; sería bonito, pero el tiempo me traiciona; veremos si se puede. Afrocubismo estuvo nominado al Grammy (2012) y fue nombrado el mejor disco de 2010 en el mundo.

Imagen: La Jiribilla

¿Cómo hace para compartir sus trabajo entre el grupo Patria y el Buena Vista…?

El Cuarteto Patria tiene su historia desde el año 1939, y yo tomé la batuta desde el 78. Cuando se conoce la explosión del Buena Vista sencillamente lo que hago es compartirme. Yo andaba de gira por Europa cuando me avisan del premio Grammy y el concierto en el Carnegie Hall, entonces retraso las presentaciones en Europa y me voy para Nueva York. Por primera vez estuve siete meses fuera de Cuba.

El sello del Buena Vista les produjo discos independientes a Ibrahim, a Rubén, a Cachao. Sé que han hecho otros discos y versiones aprovechando la historia del Buena Vista. Yo solo estuve en aquel disco que dio “jonrón con las bases llenas en el noveno inning", nadie puede ganar el juego porque los ganamos nosotros. Juan de Marcos creó su propio grupo, Afrocuban All Star. También en el mundo te identifican como Buena Vista sin que tú digas nada, y te presentan como una de sus estrellas.

¿Qué significó haber ganado en la gala de los Premios Lucas del año 2000 con el video del tema “Píntate los labios, María” en momentos en los que otros géneros, como la timba por ejemplo, gozaban de la preferencia del público?

Imagínate lo bien que me sentí cuando de cinco nominaciones en los Lucas, ganamos cuatro. “Píntate…” se mantuvo y aún tiene preferencia. Aquello era increíble, lo ponían en todas partes, ya a mí me daba pena. Nos invitaban a cualquier programa de televisión y se oyó en las emisoras de radios durante más de tres semanas.

¿A qué usted cree que se debió?

Hay que agradecer mucho al pensamiento de Juan Padrón con el dibujo animado, el personaje de la famosa María. El arreglo yo lo hice con mucho amor de aquel tema cantado por Roberto Faz del año 62, creo, en su momento no tuvo el mérito que debía tener porque se oyó poco.

La directora de la escuela de mi hija en Santiago me pidió de favor que no la buscara más y mandara a otra persona. Cada vez que llegaba, los muchachos desatendían la clase para ponerse a cantar, ellos me velaban y yo tenía que pasar por unas cuantas aulas.

Imagen: La Jiribilla

En los medios de comunicación nacionales no se publica asiduamente sobre el trabajo de ustedes en el extranjero.

Aquí en Cuba todavía hay gente que no sabe qué es el Buena Vista, la culpa la tenemos nosotros. El disco Buena Vista Social Club no se ha vendido aquí, la película creo que la han puesto dos veces. Eliades se conoció a nivel nacional por “Píntate los labios…”. La gente no sabía nada de la imagen de Eliades Ochoa ni se enteraba que salía de Santiago para Martinica, Curazao, Holanda, Alemania.

Nuestro trabajo en el extranjero, aquí aún no se sabe; la Empresa de Grabaciones Musicales, el Instituto Cubano del Libro y el Ministerio de Cultura sí lo conocen, pero el pueblo no. La mayoría de los que nos conocen son músicos. Podían aprovechar el Grammy que gané y poner toda esa música tradicional. El 75 % de la música que se pone no es cubana, sin embargo, tú vas a República Dominicana y su merengue está por encima de cualquier cosa; en México están primero los mariachis, las rancheras, la música norteña, primero ellos y después los demás; en Colombia igual, y ellos adoran nuestra música.

A principios de año anuncian por primera vez en conferencia de prensa que el Buena Vista llega a su fin y cada miembro prosigue con sus respectivos proyectos independientes, ¿se trata de la retirada de los miembros actuales o el proyecto como tal llega a su término?

Yo creo que el fenómeno Buena Vista llega a su término, porque no tiene razón seguir si quedamos cuatro fundadores nada más. Cuando Omara aparece en el escenario o el “Guajiro” Mirabal toca un “solo” con la trompeta, la gente se acuerda de aquel primer Buena Vista.

Se quiere descansar, y una retirada a tiempo equivale a una victoria. Hay compañeros que ya no podemos ofrecer lo mismo que 20 años atrás. Además, tenemos compromisos independientes: Omara con otros artistas y los músicos que la acompañan, y yo tengo mi propio grupo.

De los fundadores quedamos el “Guajiro” Mirabal, Barbarito (Torres) que toca “El cuarto de Tula” originalmente, Omara (Portuondo) que canta “Veinte años” y Eliades Ochoa. Los demás músicos de la orquesta han seguido la tradición de este grupo original, y trabajo con ellos cada vez que puedo, hace poco acabamos una gira grandísima de dos meses.

¿Usted participará en la gira Adiós Tour?

Este año me paseé dos meses por la Comunidad Europea con ellos, y me comprometí a participar en la gira de julio de 2015 en Europa. Antes no puedo porque tengo trabajo, compromisos en México y Canadá.

¿Ya sabe qué temas incluirán?

No sé, eso estaría en manos de Daniel, de Montuno Producciones, la empresa que programa los conciertos, y la World Circuit, que es la disquera del Buena Vista.

El legado de la música tradicional cubana también es defendido en sus proyectos independientes. ¿Por qué seguir apostando por géneros que, aunque forman parte del patrimonio cultural de la nación, han perdido visibilidad en el panorama musical de la Isla como la guaracha, el son montuno, la guajira o la criolla?

El bolero, la guaracha, el changüí y el son, que es el plato fuerte del restaurante mío, son los que me han dado lo que tengo hasta ahora y gracias a ellos me he mantenido haciendo música por el mundo.

¿Considera que las nuevas generaciones estén listas para darle continuidad al proyecto Buena Vista?

Hay muchos artistas con calidad para hacerlo, yo estoy seguro de eso. Lo que pasa es que el público se acostumbró a algo, y no sé si acepten cuando vean a muchachos jóvenes cantar “Dos Gardenias”, que interpretó Ibrahim con tanto éxito. Yo creo que si Omara no canta “Veinte años”, la gente no le pone mucha atención, lo oyen, pero no causa el mismo efecto, porque las personas aprendieron las canciones por ellos. No es que los muchachos jóvenes no tenga la calidad, a lo mejor están por encima de nosotros en claridad y calidad de voz, pero no son las voces ni las figuras a las que está acostumbrado el público.

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