Bloqueo EE.UU. Vs Cuba

Vista izquierda a los derechos de autor

Roberto Miguel Torres Barbán • La Habana, Cuba

¿Se escucha la música cubana, hecha en Cuba, en los EE.UU.? ¿O viceversa, se escucha la música norteamericana en Cuba? ¿Se paga por ello, según concierne y estipulan los celebérrimos derechos de autor? ¿Por qué? Demasiadas preguntas y una respuesta cotidiana, pero objetiva: bloqueo.

Entre la Agencia Cubana de Derecho de Autor Musical (ACDAM) y sus similares de EE.UU. no existen relaciones contractuales de ningún tipo. No porque Cuba no quiera, ni le convenga, sino porque el ¿embargo? impide los mecanismos de control de esa información.

Para algunos, podría parecer que de aplicarse el pago por derechos de autor, Cuba saldría como la gran perdedora en la balanza de pagos, y por ello, la inconveniencia que ello supondría para la Isla, pero nada más alejado de la realidad. Y es que, considerando la extensión de territorios y la cantidad de usuarios, se prevé una mayor explotación del repertorio musical cubano en EE.UU. que del norteamericano en nuestro país, por lo que podría pronosticarse que la balanza de pagos favorecería a ACDAM, como siempre ha sucedido con el resto de las sociedades extranjeras.

Para establecer un cálculo aproximado  de los perjuicios que en materia de derechos de autor musical puede haber provocado el bloqueo de EE.UU. contra Cuba, se debe tener en cuenta que no existen precedentes de intercambio de regalías por la utilización de música entre uno y otro país. Por lo que un simple análisis al intercambio con otras naciones con características similares en cuanto a magnitud, desarrollo tecnológico y posible presencia de repertorio latino —como puede ser el Reino Unido— ofrece los siguientes resultados: el promedio anual de regalías procedentes de ese país pagadas a la ACDAM es de 10 335 USD —tomando en cuenta las cifras publicadas por la estadista CISAC sobre las percepciones totales de países por este concepto.

Ahora, si en EE.UU. se recaudan aproximadamente 1,8 veces más que en Reino Unido, se calcula que las sociedades de autores norteamericanas debían pagar a la ACDAM un promedio anual superior a los 18 600 dólares, aproximadamente. Pero además, sucede que la población latina en Norteamérica es 43.5 veces mayor que la del Reino Unido, entonces, sin muchos cálculos la  afectación puede ser cercana al millón de dólares. ¿Quién saldría ganando en esta balanza de pagos?  ¿Afecta objetivamente el bloqueo el sistema de la cultura y la economía cubana?

Por otro lado, resulta necesario recordar las limitaciones que deben enfrentar los sellos y artistas cubanos a causa del bloqueo para participar en eventos culturales como los Premios Grammy, por ejemplo:  las trabas al envío de nuestros productos al concurso —porque no existe una vía directa y legal para hacerlos llegar con seguridad—, tampoco se pueden efectuar los pagos desde Cuba por transferencias bancarias —tal y como se solicita a los participantes— y tampoco resulta posible la logística interna de reserva y pagos de vuelos y hoteles, por la misma causa.

Como si fuera poco la competencia desleal en la que se insertan nuestros productos y artistas también está matizada por un requisito indispensable e imposible para Cuba: propiciar que las producciones discográficas en concurso  estén en las tiendas online para que los jurados accedan a ellas.

De manera excepcional una reducida delegación cubana ha participado en la ceremonia de los Grammy Latinos, al resultar nominados productos cubanos en la categoría Música Tradicional Tropical, y la entrega del premio por la excelencia a Juan Formell.

Otra dificultad agregada del bloqueo, es que no puede aprovecharse la promoción generada por estos eventos en función de las ventas de licencias, ejecuciones en vivo, y pago de derechos en el período de nominaciones y premios, pese a los intereses de los empresarios, productores e instituciones de ese país.

 

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