Nuestro sentido de danzar es casi épico

Miguel Iglesias • La Habana, Cuba

Fotos: Danza Contemporánea de Cuba, Yuris Nórido

Danza Contemporánea de Cuba (DCC) no es una compañía de autor. Fue de autoren su momento fundacional, aunque Ramiro Guerra también invitó a coreógrafos extranjeros. Las primeras coreografías en estrenarse fueron dos obras de él y dos deDoris Humphrey, montadas por la norteamericana LornaBurdsall. Ambos fundaron el departamento de Danza Moderna del Teatro Nacional.

Durante toda su historia la compañía ha tenido intercambios con coreógrafos polacos,americanos, mexicanos. Cuando hicimos una ópera con el Teatro La Fenice de Venecia su director consultante para la danza Franco Voletta nos abrió los ojos. Para mí no hay nada más importante que un cubano, perotambién sé que no soy cubano solamente, sino un ciudadano del mundo, que puedo inventar un software pero utilizando el hardware que utiliza el mundo.

Imagen: La Jiribilla

Voletta hizo que nos diéramos cuenta que al cubano le es muy fácil el movimiento, pero en algunas cosas es festinado y no utiliza la dramaturgia, la sedimentación que sí tiene el europeo, quien al mismo tiempo no tiene esa manera de bailar tan fácil, como se da en Cuba;independientemente del sistema educacional de escuelas de arte que te apoya —a veces no se cómo—. A pesar de la economía estar bastante deteriorada el arte sigue manteniéndose como parte de la necesidad espiritual que tiene el hombre.

Nosotros comenzamos ese intercambio con coreógrafos extranjeros, todavía en la época del período especial, estamos hablando del año 98, y venía elextranjero lleno de recursos, mientras que el cubano tenía que estar inventando. Debido a esta situación creo que se nos ha desarrollado una creatividad muy grande.

Intercambio de miradas y gestualidades

En el año 1999, por el 40 aniversario de la compañía, el Holland Dance Festival, elFestival de Nuevo Milenium, en Alemania, enviaron coreógrafos y  se hicieron tres estrenos; dos, decoreógrafosextranjeros y unaobra de Isidro Rolando, quien hizo El rapto de las mulatas. Eso dio como resultadouna versatilidad muy grande. La compañía ha ido enriqueciéndose de esas mentes, del imaginario europeo pero con material humano totalmente cubano.

En estos momentos yo devengo como director coreográfico, pues escojo el coreógrafo que monta una pieza en oposicióna otra de dentro de la compañía, buscando una disimilitud de estilo.

Entonces Linkens me propone hacer una coreografía cubana, y le digo que no, porque aquí se  utiliza mucho la improvisación del bailarín pero es muy estática. A mí me interesaba algo que tuviera movilidad escénica, y él me respondió: “tú lo que quieres es algo al estilo de Jiri Kilians”, y yo le respondí: “más o menos eso, pero pasado por un batá”.

A Mats Ek lo estuve siguiendo por mucho tiempo, me proponían otros coreógrafos pero yo lo quería a él. La Fundación Ludwig lo trajo a ver una clase de danza y él desde su posición de sueco, de figura de renombre, relajado, tranquilo, comenzó poco a poco a involucrarse viendo en la clase un tipo de bailarín que es distinto, ni mejor ni peor, solo distinto. Él se fue dejando llevar, vi como su postura iba cobrando la misma energía que le estaban transmitiendo y entonces me dijo que le encantaría trabajar con la compañía y raudo y veloz le contesté: “ya estamos trabajando”.

Imagen: La Jiribilla

Eso hizo que nosotros buscáramos apoyo de muchas otras instituciones,fue hasta cierto punto fácil, pues todo el mundo quería ver qué sucedía con Mats Ek y Danza Contemporánea de Cuba.

El bailarín cubano como está entrenado de una manera distintatiene la energía  aflor de piel.Nos hemos pasado mucho años defendiendo cosas, cada día que vivimos es como si tuviéramos una batalla, entonces el sentido de danzar es casi épico, porque eres como un guerrero; como el torero que baila con el toro, pero a la misma vez está jugándose la vida, osea nosotros nos jugamos mil cosas cuando bailamos.

Todo esto te da un prestigio, un nombre, pero a la misma vez es un riesgo para el coreógrafo cubano, porque lo van a comparar en la escena con personalidades que ya están establecidas en el mundo con un rating muy alto.

George Céspedesy Julio César Iglesiasempezaron haciendo cosas junto a Samir Akika. El haber traído a este coreógrafo en 2004 provocó un cambio, revolucionó la mente de casi todos los muchachos que pertenecen a las nuevas generaciones. Esa persona, que no conocía con anterioridad Cuba, de procedencia argelino-francesa, y que trabajaba en Alemania, cómo pudo llegar a ser casi un cronista de nosotros mismos. Veía el noticiero, lo que pasaba, las vallas comerciales, cómo caminaba la gente en la calle, y en 16 días con 35 personas montó un espectáculo de dos horas.

Esto despertó una creatividad; en el caso George y Julio, empezaron a hacer coreografías. Nos involucramos también con Carlos Acosta, quien hizo su primera pieza con nosotros (Tocororo), con muchas  improvisaciones de ellos mismos. Eso también nos colocó en el mercado inglés, pues la gente venía a ver a Carlos, pero descubría nuestra compañía y se preguntaba: “y estos bailarines de dónde salieron, de dónde son”.

Esto hizo que George montara la pieza El peso de una islapara el Teatro Coliseo; ahí empezó Julio también a hacer obras influenciado por Tarantino, a lo mejor sin saber que Tarantino era post-modernista, ni que Humberto Eco era post-modernista, pero se identificaba con esa esencia. Un post-modernismo de trazo, pero no de filosofía,porque esta propone que el hombre va a acabar con el mundo, y nosotros seguimos pensando en el ser humano como el centro del universo.

Contaminación, rupturas, riesgos: la danza

Todo esto hace que los jóvenes tengan que prepararse mejor, porque para compararse con gente de la talla de Rafael Bonachela, Linkens, tienes que tener la suficiente calidad. ¿Qué hacemos nosotros? Tratamos que los errores que pueda tener ese joven, los tenga haciendo pequeñas obras, en otros lugares, para que se vaya preparando y uno vea las herramientas que tiene, pueda decirle cosas.

Tengo la filosofía de que la danza de este siglo tiene que ser contaminada, pero la contaminación no puede ser utilizada como una enfermedad, sino como la acumulación de conocimientos diversos que utilizas de manera distinta.

Imagen: La Jiribilla

Me interesa que un bailarín no tenga una postura elevada, como en el ballet, ni en oposición de fuerza como la danza moderna, ni demasiado natural como el folclor, sino que tenga una posición intermedia, pero imitando al felino. El león cazando es elegante, el guepardo igual y no se proponen serlo: lo son. El bailarín de aquí tiene que tener una individualidad muy fuerte, pero a la misma vez tiene que equilibrarse con el otro.

El creador joven tiene todas las oportunidades de hacer, pero debe prepararse bien para que cuando Danza Contemporánea de Cuba ponga sus obras él haya tenido herramientas suficientes para poder hacerla y estar a la altura de alguien que al mismo tiempo está irrumpiendo.Creo que el riesgo es lo que te acerca más a la juventud.

Todo lo que vaya en contra de la mediocridad es lo que se va a poner en la escena por un joven; no es una categoría ocupacional, ni tener mucha experiencia, esel estar constantemente rompiendo contigo mismo y sabiendo que te estás arriesgando.El muchacho que haga algo aquí tiene que buscar también el riesgo.

El artista de Danza Contemporánea está en una competencia constante, y esa competencia es la que hace que el joven alcance un mayor desarrollo para bailar. El movimiento es un pretexto para lograr la intención, eso es lo que vale.

El objetivo nuestro es acercarnos a través de la danza a la verdad del momento.Creo que los jóvenes de la compañía tienen las mismas oportunidades que cualquiera, ahora, el talento se desarrolla, no se estudia, y eso es lo que tienen que demostrar.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato