Eduardo Arrocha a sus 80 años

El necesario reconocimiento del público

Odelín Sánchez Caballero • La Habana, Cuba
Viernes, 24 de Octubre y 2014 (11:43 am)
Foto de Archivo
 

Eduardo Arrocha Fernández nació en la Habana el 17 de mayo de 1934 y se graduó de la Academia de Artes Plásticas San Alejandro en 1959. En la capital realizó estudios superiores de pintura con Agustín Fernández y René Portocarrero. Estudió diseño escénico con Rubén Vigón en la Biblioteca Nacional, en 1961, y con L. Vychodyl, escenográfo del Teatro Nacional de Praga, en 1966.

En 1971 integra como diseñador el Conjunto Nacional de Danza Moderna (actualmente Danza Contemporánea de Cuba), desde entonces y hasta hace muy poco fue diseñador y asesor técnico de la compañía. Ha elaborado más de 400 proyectos de escenografía, vestuario e iluminación para importantes grupos de teatro y danza así como para quince títulos de la cinematografía nacional, entre los que se encuentra El Brigadista (1977). Ha sido merecedor de numerosos premios y distinciones, uno de los más destacados fue el Gran Prix Valle de París en 1966 por sus diseños de vestuario como parte de la concepción integral de Giselle para el Ballet Nacional de Cuba.

Arrocha ha abordado las tres vertientes del diseño escénico: el vestuario, la escenografía y las luces. En las palabras escritas en el catálogo de la exposición Arrocha en escena, exhibida del 17 de mayo al 6 de junio en el Palacio de Lombillo, en la Habana Vieja y que constituyó el homenaje que le ofreció la Oficina Nacional de Diseño Industrial (ONDI), se puede leer: “(…) para servir con eficacia a la representación tuvo que trascender la visión bidimensional que había adquirido con la pintura. Para llegar a dominar el espacio con todas sus tensiones, las visualidades del escenario, la perspectiva desde la luneta, encontrar el funcionalismo indispensable en los objetos de la escena, identificar los estilos del director y hacer visibles sus presupuestos (…) Arrocha ha sabido crearse de forma innovadora, el entorno material necesario para la subsistencia, máxima expresión del auténtico diseñador que se circunscribe a su contexto económico y social.”

Imagen: La Jiribilla

No desearía que finalizara el 2014, año del ochenta aniversario de este incansable trabajador de la cultura sin que se hablara de él desde el público. Como espectadora observo que en el imaginario de los asistentes a las funciones del cine, teatro o danza ocupa un lugar secundario el diseño escénico cuando valoramos las obras. La mayoría de las veces los espectadores nos apropiamos de los resultados finales de los espectáculos de una manera fragmentada, solamente teniendo en cuenta el texto; y quizás, en un plano secundario, el espacio en el que el texto se despliega. Esta desconexión también se puede encontrar al interior del teatro; en palabras del propio Arrocha. En el documental realizado en 2009 por el Centro del Documental Octavio Cortázar, de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), titulado De tal Eduardo tal Arrocha, el diseñador expresó que la causa de sus peores trabajos ha sido por la escasa coordinación entre coreógrafos, directores y dramaturgos.

La visualización mediática que ha recibido durante todo este año la labor de Arrocha, materializada fundamentalmente en la promoción de exposiciones que han reflejado su trayectoria, debiéramos tomarlo como un punto de partida para continuar haciendo más énfasis en la importancia del diseño escénico, no como un elemento que toma un camino separado de la obra o como un adorno de ella, sino como parte esencial de la totalidad de un sistema comunicativo que permite que entendamos de una manera más concreta y menos abstracta la recreación de una época determinada, así como las intenciones del dramaturgo1.

Otra dimensión a tener en cuenta y que haría un poco más compleja la compresión hacia el trabajo de Arrocha es cómo este diseñador, dentro de su extenso currículum, ha concebido una misma obra presentada en diferentes momentos y por distintos directores donde pudieron influir variables como son: las múltiples estéticas que contienen las formas de apropiación del pasado y del presente, la austeridad o la riqueza material en contextos económicos determinados y concepciones institucionales, entre otras.

Cabría aquí una pregunta desde mi posición de público, ¿qué mirada desde el punto de vista del vestuario y la escenografía le daría hoy Eduardo Arrocha a la película El Brigadista si un director decidiera hacer una nueva versión cinematográfica, aún sabiendo que hay elementos que se mantendrían constantes?

Desde la escenificación del ballet Giselle, donde Arrocha utilizó semillas de santajuana y las cubrió con brillo para dar la sensación de perlas, hasta Escándalo en la Trapa, llevada a escena por el grupo Rita Montaner, en la cual se armó de los envases de cartón de los refrigeradores Haier para vestir a los actores, existe todo un trabajo que tiene que ser reconocido por los espectadores urgidos de enriquecer su cultura visual y conocer todo el sustrato cultural que la acompaña.

Nota: 
1. Un punto a favor del reconocimiento del diseño escénico fue la fundación en julio de 2008 de la galería Raúl Oliva y la cátedra Rubén Vigón —de la cual Arrocha es presidente—, ambas adscritas al Centro Cultural Bertolt Brecht, con la cual se abrió una nueva etapa de la historia del diseño escénico en Cuba. Esta galería ha propiciado el encuentro de creadores teatrales y el público no especializado a través de la realización de exposiciones. Eduardo Arrocha declaró a Bohemia: “(…) Con la creación de la galería, nuestra profesión adquiere un rango altísimo (…), el hecho de crear un espacio específicamente para el diseño escénico y que pueda advertirse esa manifestación plástica, el modo de expresión de ese diseñador, no solo nos da un nivel dentro del ámbito teatral, sino que nos proyecta e incluye dentro del movimiento de la plástica cubana.” En: Diseño escénico: Nuevas luces para la imagen. Roxana Rodríguez y Maya Quiroga. Revista Bohemia, 7 de octubre 2009, edición digital.
 
Fuente: CUBARTE

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato