Selección de poemas

Pedro Llanes Delgado • Villa Clara, Cuba

Paseo después de la lluvia

El molino despeina el cristal,
del  agua negrusca de primavera:
un olor se reúne en la tierra,
golpeada por el batintín
de las hermosas ramas caídas.
Paso con las manos en alto
vuelto contra los fuegos
congregados en la fuerza del charco.
En el charco escruto mis ojos,
sumisos como simples monedas;
y el resplandor del agua,
nada me sabe responder.
Me voy por la tierra arada,
calcárea de manchas violentas;
sigo al compás de los pozos,
las líneas que trazan las huertas.
Los pavos reales esconden sus colas
en la seda de la llovizna invisible
y aterrado me miro en los pozos
pero nada me saben responder.
Continúo por la tembladera
cerrada a la luz cenital,
hasta llegar a los brezales
que no espolvorean las sombras.
Las hojas dibujan los bordes
casi perfectos del páramo
y el aliento de las cortezas
abre su guante al poniente,
donde interrogo en silencio
las hojas y los brezales,
pero nada me sabe responder.

 

Ay de ti

Ay de ti, aldea de silencio.
Ay de tus muros y de tus vírgenes,
yuxtapuestos y revueltos en la turbulencia.
Ay de tus sombras como caravanas,
dispersas a través del crepúsculo.
Ay de ti, aldea de silencio.
Ay de tus senescales y tus tasadores,
vueltas las cabezas contra el árbol del odio,
al compás del treno de sus ramas.
Ay de ti, ay de tus taciturnos y tus nigromantes
confabulados en la indiferencia y muertos para siempre.
Ay de ti, aldea de silencio,
ay de tus panderetistas y tus agoreros,
cuyos rostros son el dulce pasto del fuego.
Ay de tu agua de ponzoña.
Ay de ti, aldea transida por el silencio.

 

Copa como un aleph

Para Kathy Rojas

En tu copa veo las lápidas y los sepulcros
y veo las ciudades en el silencio.
En tu copa veo las inmensas planicies
y también el rocío del amanecer.
Veo pasar los niños dorados.
En tu copa veo sus rostros y sus ojos,
veo una muchacha sobre las mieses.
En tu copa veo el vuelo de la gaviota hacia el norte
y las mariposas hechas de ascuas oscuras.
En tu copa veo los abismos que se abren.
En tu copa veo los árboles contra el vacío.
En tu copa veo venir el abanico del fuego,
profuso y silencioso como la muerte.
En tu copa veo los animales ajedrezados.
En tu copa veo un patio en la penumbra y un mantel muy blanco.

 

Ficha: Pedro Llanes Delgado (Placetas, Villa Clara, 1962) Poeta, ensayista, narrador y dramaturgo. Tiene publicados varios libros, entre los que destacan: Diario del ángel (poesía) Editorial Abril, La Habana, 1993; Sibilancia (poesía) Editorial Unión, La Habana, 1996; Sonetos de la estrella rota (poesía) Editorial Sed de Belleza, Santa Clara, 2000; Icono y ubicuidad (ensayo) Editorial Abril, La Habana, 2001; Balada con sinsonte (poesía, plaquette) Ediciones Matanzas, 2001; El fundidor de espadas, (novela) Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2003  y Capiro, 2011; Diario del ángel (poesía, antología) Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2007 ; Del norte y del sur (teatro) Editorial Capiro, Santa Clara, 2009; Poemas nocturnos para L. Editorial Capiro, Santa Clara, 2010; Oscuros guerreros, Editorial Oriente, 2010.

Comentarios

Pedro Llanes siempre ha sido una de nuestras más auténticas voces, me satisface encontrar estos textos aquí en La Jiribilla...

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