Puentes de memoria

Leonardo Depestre Catony • La Habana, Cuba

Claro que primero aparecieron la rueda, la palanca, los instrumentos, los materiales... pero cuando el hombre descubrió la manera de construir puentes la humanidad toda dio un gran salto: comprendió que con ellos podía acortar las distancias, salvar las brechas, romper silencios. De entonces acá no hemos dejado de construirlos, aun cuando a veces también se haya pasado por épocas de destrucción.

Imagen: La Jiribilla

Hoy, también son los puentes la más poética expresión para estrechar relaciones entre los pueblos, fomentar relaciones, conocernos mejor, zanjar diferencias. Puentes de memoria, eso precisamente, es lo que tienden las imágenes y las palabras contenidas en este libro. El ensayo como género, como recurso de opinión, no establece aquí fronteras entre la palabra y la imagen. “Enmarcadas en un encuadre, dispuestas a lo que la luz permite y lo que el autor decide, las fotografías han tomado de la palabra su necesidad de síntesis, sin embargo han sido libres en su manera de resolver los significados en contextos tan distintos (Argentina y Cuba) —apunta Claudio Asaad, prologuista y secretario académico de la Universidad Nacional de Río Cuarto, en Argentina.  Por otra parte los textos se concentraron en la observación aguda y crítica no solo de problemas, sino de los ambientes en los que socialmente habitamos sin tomar conciencia plena de lo que implican en nuestro devenir cotidiano”.

Libro doblemente rico, el entramado de estos puentes —sentimientos coincidentes, criterios abiertos al dialogo, códigos cuyas claves se diluyen en un espíritu de amistad— invita a los lectores a un recorrido por el quehacer de algo más de 20 jóvenes creadores que con la frescura y originalidad de sus talentos genuinos se autopresentan, abren el lente hasta su ángulo máximo y descubren sus personalidades sobre el principio de la más absoluta diversidad (y libertad) de sus identidades.

Y son tan espontáneas estas presentaciones que, al menos algunas, deseamos compartirlas con ustedes:

“Trabajé mucho tiempo como fotógrafa social, pero hoy más que una labor es un bálsamo”. (Luciana)

“Desde mediados de 2010 vivo, transito, cámara en ristre, por un puente que va desde Cuba a Argentina y viceversa”. (Kaloian)

“A los 24 años se puede adoptar la escritura por múltiples razones: como un medio de vida, como un modo de vida o para enamorar una mujer”. (Yoel)

“Fuera de las amplias paredes de la fotografía, lo que más me satisface es ver la sonrisa de un grupo de viejitas que me han adoptado como su hija o nieta en un lugar donde poco o nada se sabe de amor”. (Lynet)

“Siempre he vivido en Bejucal, un pueblo pequeño que sabe mucho de tambores y congas, donde la música es ley suprema. Después La Habana, el Periodismo, el Centro Pablo, han sido mis estaciones”. (Leyda)

Lucas Ortiz, Kaloian Santos, Belén Juárez, Alain Gutiérrez, Luciana González Martínez, Lynet Pujol, Julieta Orlando, Mario Besolo, Luciana Marcelo Gómez, Ana Carolina Ugolini y Colectivo Matanga son los artistas argentinos y cubanos que componen los Puentes de fotografía, una muestra visual lo suficientemente atractiva para trazar caminos de ida y vuelta entre ambos pueblos.

María José Zapata, Yoel Suárez, Paola Norma Sgro, Julio Batista, Santiago Masetti, Leyda Machado y Mónica Rivero erigen Puentes de escritura mediante textos de conmovedora elocuencia.

En tanto los Puentes entramados, resultantes de la fusión del texto y la imagen, resumen el quehacer de los artistas Álvaro Yamil Tesio, Eliana Pontoriero, Melina Demasi y el colectivo La lata que parla, provenientes de una y otra latitudes.

“Estos Puentes de la memoria que construimos junto a la Universidad de Río Cuarto vienen a enriquecer, en forma de libro, de proyecto conjunto y solidario, estas vías de comunicación, intercambio y debate —subraya Víctor Casaus, prologuista y director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. No solicitamos miradas complacientes, sino auténticas. No sugerimos temas específicos, sino la posibilidad de dirigir la mirada —y la imagen, y la palabra— a los entornos de cada cual y ofrecer esta vía de comunicación que favorezca la discusión y el debate”.

Editado por la Universidad Nacional de Río Cuarto y con una impresión en que el blanco y negro y el color ocupan igual protagonismo, Puentes de memoria (2014) es un libro bello por su contenido y por su realización, y también el resultado de un proyecto surgido entre dos instituciones culturales para estimular la creación artística y promover el intercambio entre jóvenes y noveles autores de Cuba y Argentina.

El volumen integra en las palabras de su título, Puentes de memoria,  una gran metáfora: los primeros trenzan a los pueblos, la segunda los resguarda de tropezar dos veces con la misma piedra. La lectura y disfrute de este libro constituye una sana propuesta de filosofía para la vida.

 

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato