Las nuevas fronteras del jazz pasan por Cuba

Pedro de la Hoz • La Habana, Cuba
Martes, 20 de Enero y 2015 (2:36 am)

Si las nuevas fronteras del jazz, a estas alturas del siglo XXI, pasan cada vez más por un enfoque multicultural y transgenérico, una de las coordenadas imprescindibles en esa dimensión transita por la contribución cubana.

Así lo entendió la crítica norteamericana que valoró la presencia del flautista y compositor Orlando Valle, Maraca, en el ciclo justamente de­nominado New Jazz Frontieres, una de cuyas sesiones acaba de tener lugar en el Lincoln Center, de Nueva York.

De manera puntual Ben Ratliff, en su columna del diario The New York Times, particularizó el aporte de Maraca al calificar el acontecimiento como “una cubanizada mezcla de lenguajes musicales”, aun cuando junto con el artista de la isla formaron equipo el pianista venezolano Ed Simon, el arpista colombiano Edmar Castañeda y dos norteamericanos: el contrabajista Luques Curtis y el baterista Daniel y Freedman, todos con amplias y probadas credenciales en el género.

Las cualidades interpretativas de Maraca impresionaron al auditorio que por dos días re­pletó la sala Appel del célebre centro cultural. De acuerdo con Ratliff, ello se debió a “improvisaciones en la flauta que pueden intimar con vastas audiencias por la concatenación de líneas virtuosas de brillante factura”, comparables con el desempeño de Castañeda, “capaz de transformar el arpa en guitarra, piano o instrumento de percusión”.

Más allá del virtuosismo, en el público quedó la imagen de la expansión de las márgenes jazzísticas a partir de las identidades musicales entrecruzadas en el repertorio.

El acento cubano halló novedosas resonancias en las obras de Maraca, Danzón barroco  y Tumbao sin fronteras, que cerró ambos conciertos  de manera impactante por su recorrido desde el changüí hasta la timba, pero también en los pasajes rumbeados de las piezas Al Andalus, de Freedman, y el empaque rítmico de la obra de Simon compuesta para la ocasión bajo el título Nuevas fronteras.

Por demás la herencia del llamado jazz afrocubano nutre la experiencia del contrabajista Curtis, por muchos años en las bandas de Eddie Palmieri, y del baterista Freedman, quien viajó a Cuba y Mali para ampliar sus conocimientos de la percusión.

En estos momentos Maraca está a punto de emprender una gira por Europa junto al pianista y compositor cubano Ramón Valle, y en marzo asistirá a la Convención Mundial de Flautistas, que se efectuará en Nueva Orleans, donde la afamada casa de fabricación de instrumentos Geimenhardt presentará el prototipo que lleva el nombre del músico.

Fuente: Granma

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