Entrevista con Rafael Rodríguez,
fundador de la Cruzada Teatral

“Se nos ocurrió irnos a las montañas”

Eyder La O Toledano • Guantanamo, Cuba

Hace 25 años un grupo de actores y actrices guantanameros y capitalinos iniciaron un recorrido al más puro estilo juglaresco para llevar el teatro, canciones y alegría a lugares intrincados, donde nunca había llegado esta manifestación del arte. Entonces el monte se revelaba escenografía y un secadero de café, los jardines de alguna pequeña escuela rural o la plaza de la comunidad en el tabloncillo para los teatristas. No había otra ambición que hacer teatro.

La Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa, un proyecto considerado actualmente el mayor suceso sociocultural y comunitario de la más oriental provincia cubana, aún cuenta entre su tropa con varios iniciadores, quienes ininterrumpidamente son protagonistas cada enero de llevar la cultura a esos parajes, algunos todavía agrestes, entre los que figuran Rafael Rodríguez, actual director del grupo teatral Ríos.

Al trabajo escénico él ha dedicado la mitad de su vida, desde que pisó el tabloncillo, este hombre de mediana estatura, no concibe su vida alejado de la escena y los títeres.

A fuerza de persistencia, amor y deseos, hace un cuarto de siglo ─un 28 de enero─ como homenaje a José Martí, juntoal desparecido actor y director del extintito grupo Esopo, Carlos Alberto González, ideólogo del proyecto, se lanzóal ruedo por la abrupta, difícil y boscosa serranía guantanamera, en un recorrido de 400 kilómetro por más de 30 días, llevando el arte, porque, como confiesa, “había que salvar el teatro a toda costa y esta fue la mejor manera que vimos para hacerlo”.

¿Cómo fueron esos inicios, la idea de la Cruzada? ¿Qué realmente los motivó a emprender esta iniciativa? ¿Por qué hablas de salvar al teatro?

La Cruzada Teatral no fue el trabajo de una sola persona, sino de un colectivo que estaba haciendo teatro de la manera más revolucionaria posible, Esopo. Lo de salvar al teatro, como recordarás llegó el año 1991, principio del Periodo Especial, y comenzaron a aparecer muchas limitaciones, había escasez de recursos, se produjo una restructuración en todo lo concerniente a la cultura y como actores de provincia nos vimos muy afectados. A eso suma la falta de transporte, de combustible, de materiales para trabajar, en fin, hubo un estancamiento y pensamos que la mejor manera de seguir fue el dehacer teatro en tiempos de carencias, de la forma más primitiva, pero sobre los mismos postulados de mantener la calidad estética en cada puesta en escena. Entonces se nos ocurrió irnos a las montañas guantanameras, precisamente porque no había sido conquistada por el arte.

¿Con tantas limitaciones cómo resolvieron materializar un proyecto ambicioso como este que demanda recursos, al menos alimentos y transportación?

Realmente nunca pensamos que iba a ser ambicioso como quizá se pueda ver o pensar hoy, y menos que iba a alcanzar la connotación de estos momentos.Lo hicimos casi improvisado, sin pensar que iba a tener fuerza y menos en tener los recursos que tiene actualmente; claro que comprendíamos que algún impacto social iba a tener, fue un desafío que solo locos y soñadores podían hacer, porque el recorridoera pie y las cargas en mulos, que en muchos lugares ni aparecían, en otros éramos auxiliados por un tractor. Pero tuvimos el apoyo de las autoridades políticas y culturales de la provincia, incluso de las FAR que nos facilitó, desde el inicio, la mayor parte de los alimentos. O sea, no fue para nada pretensioso en recursos.

¿Desde su surgimiento el periplo abarca los mismos municipios?

Todos los municipios que recorremos en la actualidad están incluidos desde el inicio, salvo Manuel Tames, que lo incorporamos, primero porque siempre estuvo el deseo y segundo por petición de las autoridades locales. Las comunidades sí no son las mismas porque la mayor parte del trayecto inicial lo realizábamos a pie, era muy difícil llegar a algunos lugares a los que hoy sí llegamos, pero sí íbamos a zonas muy intrincadas, por ejemploRaisú, en Yateras, donde apenas iba alguien; en estos momentos aún para acceder hasta allá lo hacemos a pie y con mulos.

¿Guarda alguna anécdota de cómo fue el impacto de aquellos primeros pobladores que recibieron la Cruzada hace 25 años?

En muchos lugares la gente nos acogió muy bien, con aplausos, como si fuéramos una importantísima delegación extranjera, con banderas y algarabías; en otros las personas nunca habían visto un grupo tan grande deseres humanos raros,ajenos al lugar, y por lo tanto se escondían en sus casas, incluso los adultos, y nos miraban desde las hendijas, y nosotros los veíamos a ellos y les decíamos que salieran, pero no salían. Esos primeros días tuvimos que hacer un fuerte trabajo de convencimiento para que se acercaran y disfrutaran de las obras; con los años se fueron integrando, ya nos conocen, han cambiado y actualmente nos esperan y organizan actividades culturales para recibirnos, incluso, con obras de teatro que conocen a través de nosotros.

Un proyecto así sería difícil de llevar a cabo sin el apoyo de las autoridades políticas y culturales de la provincia, ¿cómo acogieron la propuesta?

Muy bien, sin zancadillas. Cuando surge la idea de la cruzada lo primero que hicimos fue hablar con el Gobierno, el Partido, el Ministerio del Interior (MININT) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), porque la propuesta inicial fue hacerla por toda la costa guantanamera y en su parte sur hay comunidades fronterizas con la ilegal Base Naval; pero después propuse hacerla en las montañas, porque en la zona costera además de no haber mucha población tampoco era abundante en agua.

En todo este tiempo las autoridades políticas y culturales de la provincia han sido incondicionales y son los que más defienden la continuidad de este proyecto. Desde los primeros momentos nos facilitaron la comiday con el tiempo nos han apoyado con la transportación, además cada municipio proporciona su aseguramiento para nuestro bienestar. O sea desde que presentamos el proyecto fue acogido y apoyado por todos en el territorio porque sabían del impacto que iba a ocasionar en las montañas y además porque, sin duda, era una alternativa de realización artística y entretenimiento.

¿De quién es la idea de la Cruzada?

La idea central de la Cruzada Teatral es del difunto Carlos Alberto González, actor y director del Grupo Teatral Esopo, que desapareció con el tiempo y en cuanto a la ruta de la cruzada la hice yo, porque conocía todas esas zonas y sabía de la necesidad espiritual y cultural que tenían sus pobladores

¿Los actores aceptaron estar fuera de casa un mes?

Esopo no fue solo, fue con actores que vinieron de La Habana, Tropatrapo, comandado por Angelito Guilar, fue genial aquello. Los actores, por el contrario estuvieron de acuerdo, hubo mucho entusiasmo en la mayoría, también predominaba la juventud y las ganas de trabajar a pesar de la escasez. Síhubo algunos, muy pocos, que empezaron a dudar y se manifestaron en contra del proyecto, hasta tildarlo de teatro de poca monta, aficionado, como si serlo fuera un problema o arte menor, pero por suerte fueron muy pocos. Nosotros,en cambio, pensamos que no, que había que darle por lo menos a esas personas, cuya relación con las manifestaciones artísticas era escasa, un poco de alegría y de arte.

Los teatristasdefendieron la idea y cada año la gente fue integrándose y no solo los grupos de la provincia, sino de otros territorios y hasta extranjeros. Los hay muy habituales como Andante, Guiñol de Holguín, Guiñol Nacional, Cimarrón… Hoy somosmás de 50 actores. La cruzada se ha alimentado y crece.

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