Cantores...

Serrat: 50 años con lo mejor de cada casa

Fidel Díaz Castro • La Habana, Cuba
Imágenes de Internet

Mis amigos son unos atorrantes.
Se exhiben sin pudor, beben a morro,
se pasan las consignas por el forro
y se mofan de cuestiones importantes.

En artículo anterior en esta sección comencé un recorrido por el álbum Antología desordenada que acaba de presentar hace un par de meses Joan Manuel Serrat; con la que celebra nada menos que 50 años de su primera aparición pública en un programa radial, y lo más asombroso, con casi 72 años de edad emprende este 2015 una gira de más de 100 conciertos presentando esta obra discográfica.

Buscaba una canción y me perdí
en un montón de palabras gastadas.
No hago otra cosa que pensar en ti
y no se me ocurre nada.

Son más de 600 canciones las que ha compuesto Serrat, y una buena parte de ellas figuran entre las más importantes de la canción universal, no solo de habla hispana, pues ha alternado su discografía en idioma español y en catalán. Ya me refería en mi escritor anterior del equilibrio de ambas lenguas en esta antología que recoge 50 canciones.  

Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.  

Pudo haber hecho esta antología de disímiles maneras, y si bien hay algunas piezas infaltables, muchas de las canciones de Serrat que han marcado épocas no están contempladas en esta selección. La mayoría de las grabaciones han sido realizadas para esta antología, aunque existen algunas remasterizaciones de versiones que el Nano quiso incluir aquí por considerarlas seguramente insuperables o irrepetibles. Unas 11 son las que ya vienen de antes como es el caso de “Aquellas pequeñas cosas” en dúo con Mercedes Sosa (del disco Cantora, 2009) o la versión de “Hoy puede ser un gran día” con Ana Belén, Víctor Manuel y Miguel Ríos registrada en vivo durante el concierto “El gusto es nuestro”, de 1996. También está el dúo con la cantante israelí Noa y con Miguel Ríos en “Cantares”, entre otras. En estos casos el propio Serrat declaró que  “una nueva grabación de estos temas no iba a aportar nada a las preexistentes”.

Contiene la antología una regrabación de voz sobre el registro instrumental de “El sur también existe”, del disco homónimo de 1985 con Mario Benedetti.

Con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de Chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa.
Con su gesta invasora
el Norte es el que ordena.

Pero aquí abajo, abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve.
Con su fe veterana
el Sur también existe.

Son muchas las versiones que Joan Manuel Serrat interpreta con otros cantores de diversos rincones del mundo. De manera que son cuatro los fonogramas  a los que propongo echar una mirada.

El volumen 1 contiene 13 piezas, comienza con “Canço De Bressol” una de las primeras canciones en idioma catalán. Luego llega “Las malas compañías” acompañado por Les Luthiers agrupación argentina notable por sus espectáculos humorísticos.

Mis amigos son unos desahogados
que orinan en mitad de la vereda,
contestan sin que nadie les pregunte
y juegan a los chinos sin monedas.

Les Luthiers enfatiza el humor, que ya trae originalmente la canción, tanto con esos instrumentos que ellos mismos inventan, como con un contradiscurso vocal en un segundo plano, una especie de réplica a lo que va cantando Serrat, muy a lo que ellos acostumbran hacer, lo cual nos hace imaginar a ellos en frac tras el cantautor con sus habituales bromas.  

Ese con quien sueña su hija,
ese ladrón que os desvalija
de su amor, soy yo, señora.

Ya sé que no soy un buen yerno.
Soy casi un beso del infierno,
pero un beso, al fin, señora.

Si cuando se abre una flor,
al olor de la flor,
se le olvida la flor.

El actor y cantante español Dani Martin, realmente desvalija un poco la canción; no le aporta con su interpretación a “Señora”, más bien la aligera, o la despoja del guiño de humor que trae la pieza al perder profundidad.   

Me gusta todo de ti.
Por eso, muchacha guapa,
me diste la lengua y
me la planté en la solapa.

Me gusta todo de ti,
pero tú no.
Tú no.

Otra virtud de Joan Manuel en Antología desordenada está en las obras que escogió para los invitados. “Me gusta todo de ti”, si bien no es de las mejores composiciones de Serrat, va a la medida de Joaquín Sabina, por tratarse de una canción de aire malandro, pues se trata de un hombre maduro que flirtea con una joven ligerita, lo que los mexicanos dirían “pura caritas”; lo cual, desde cierto punto de vista podría tomarse como una canción machista. Ese aire de chico (más bien “temba”) Almodóvar de Sabina sabrosea realmente esta pieza.   

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.

Ay, mi amor
que me desvela la verdad...
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

“Romance de Curro El Palmo” no es de las más difundidas de Serrat a pesar de ser, como solemos decir “un temazo”, historia trágica de amor de la España más profunda y que viene a dúo con Alejandro Sanz. Debo confesar que me sorprendió, pues soy bastante distanciado del mundillo de la canción llamada comercial y me espanté cuando vi el nombre del Sanz entre los invitados. Pues ha logrado una de las muy buenas versiones del disco, cantada con alma desgarrada, sentida y con sentido. El arreglo si bien conserva ese aire de marcha y paso doble original incluye ahora hasta un palmeo, lo cual le da nueva vida a la pieza.

Tú reniegas en swajili y yo en catalán...
Yo blanco y tú como el betún
y, fíjate,
no sé si me gusta más de ti
lo que te diferencia de mí
o lo que tenemos en común.

Te guste o no
me caes bien por ambas cosas.
Lo común me reconforta,
lo distinto me estimula.

Otro siempre bien traído a cualquier disco es Pablo Milanés. “Te guste o no”, no le exige demasiado a ese grande entre los grandes cantores y trovadores. Sin embargo, la pieza tiene el aire de Pablito (a pesar de que grabaron sus voces sobre el acompañamiento instrumental original de 1994) y es especialmente hermosa por su discurso: el encuentro de dos culturas, dos razas, dos visiones, dos seres que se complementan en la pieza disfrutando sus diferencias.   

Los dos tenemos el mismo miedo a morir,
idéntica fragilidad,
un corazón,
dos ojos y un sexo similar
y los mismos deseos de amar
y de que alguien nos ame a su vez.

“Fiesta” es el mejor cierre para el Volumen 1 que canta Serrat con Resaca Sudaca, un grupo de cantores diversos de la Argentina, y voces como las de León Gieco, Víctor Heredia, Fito Páez y César Isella, se suman a las de Alejandro Dolina, Patricia Sosa, Ricardo Mollo, Celeste Carballo y la tanguera Adriana Varela.

Y al darles el sol la espalda
revolotean las faldas
bajo un manto de guirnaldas
para que el cielo no vea,

en la noche de San Juan,
cómo comparten su pan,
su mujer y su gabán,
gentes de cien mil raleas.

El volumen II de la Antología desordenada, abre con quizá el clásico mayor de Serrat, “Mediterráneo”, considerada la canción más popular de España, y la más reconocida mundialmente según varias encuestas.

Y te acercas, y te vas
después de besar mi aldea.
Jugando con la marea
te vas, pensando en volver.
Eres como una mujer
perfumadita de brea
que se añora y que se quiere
que se conoce y se teme.

Aquí llega el catalán acompañado por la cantante y actriz Lolita Flores, hija de la recordada “Faraona” Lola Flores. Lolita, a quien recordaba con cierto aire pop de hace décadas, llega con la voz más curada, en un arreglo más mediterráneo con un toque de mandolina y una percusión más acentuada.

El calado de la interpretación de Maria Bethania no podía caer mejor que en “Sinceramente tuyo” o “Sinceramente teu”, pieza de amor con toque filosófico a la cual la gran cantora brasilera le da un toque distintivo y le introduce el portugués al disco.

Soy sinceramente tuyo
pero no quiero, mi amor,
ir por tu vida de visita
vestido para la ocasión.
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto
del derecho y del revés
uno siempre es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio

Las nuevas grabaciones de esta antología tienen la magia en los arreglos de Ricard Miralles y Josep Mas “Kitflus”, dos de los que han trabajado durante décadas con Serrat.    

Entre las piezas en catalán resalta en primer lugar “Temps Era Temps” con Quico Pi De La Serra que es uno de los pioneros de la Nueva Canción Catalana y con el cual comenzó su bregar Joan Manuel Serrat a  mediados de los 60. Otro destacado de aquella época es el cantautor italiano Gino Paoli, que canta en castellano “Penélope”, aunque en honor a la verdad, la interpretación —quizá por no andar en su idioma— se queda en lo descriptivo, con un toque lírico pero algo falta de emoción.  

La cantante portuguesa Dulce Pontes nos regala otro de los hermosos dúos del disco, con una tierna y vibrante interpretación de una de las piezas menos divulgadas, y de alto vuelo poético de Serrat: “A ese pájaro dorado”

A ese amor
que arde mal en el brasero,
que se anega en una lágrima
y cunde poco en el puchero.

Qué pena,
que no le siente bien la ropa de diario
a su carita lavada.
Ese amor
vaya si es flor delicada.

El volumen II cierra con “Barcelona I Jo”, un homenaje a su tierra, pero le precede otra de esas canciones descomunales que han seguido a Joan Manuel Serrat como su cruz, y es precisamente “La Saeta”,  poema de Antonio Machado que, por demás, pertenece a uno de sus discos más importantes, el conocido como “disco rojo”, donde el cantautor musicalizó a ese gran poeta del pueblo español. Aquella producción de 1969 es una obra maestra que nos dibuja en sus versos la España, o las Españas más profundas que se desatan en la Guerra Civil Española. No podía ser menos la versión de este disco y Serrat llamó a la cantaora Carmen Linares, quien  le da nueva fuerza telúrica a una pieza que no traía poca.

Se me quedan dos discos por recorrer, los dejo para una mirada siguiente, ahora quedas con “La Saeta”.

 

La saeta

Autor: Antonio Machado

Dijo una voz popular:
¿Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar.

Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz.

Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía
y es la fe de mis mayores.

¡Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar, ni quiero
a este Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!

 

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