No cualquiera es Salomé

Abel Guelmes Roblejo • La Habana, Cuba

Para aquellos que sean aficionados a la ciencia ficción (CF) cubana, hay varios autores que no les pueden faltar en sus lecturas, claro, si es que realmente quieren leer buena CF cubana. Entre estos autores podemos encontrar a Oscar Hurtado, Miguel Collazo, Agustín de Rojas, Raúl Aguiar, Yoss, entre otros, a quienes no hubiera podido conocer, (ni al género) si no hubiera leído a una autora, la más joven escritora de CF en estos momentos y una de las más premiadas y reconocidas a nivel nacional: Elaine Vilar Madruga. Conocí su obra a través del Al límite de los olivos y cuando me enteré que este año se publicaban más títulos de ella, enseguida salí en busca de sus libros,  y así encontré a Salomé.

Esta novela, (su segunda de este año acompañada de dos libros de cuentos y una antología) me muestra una vez más la diversidad escritural de su autora. Si se compara con lo antes conocido de ella, observamos las diferentes aristas de Elaine: en Al límite de los olivos la vemos con una distopía post-apocalíptica. En Promesas de la tierra rota, nos presenta un mundo steampunk lleno de dolor y de belleza. Y ahora nos regala: Salomé.

Resulta interesante  cómo la autora crea un texto de la extensión de Salomé utilizando un solo punto de vista narrativo; es cierto que la novela no es muy extensa, pero aquí la autora utiliza un recurso que me resulta muy inteligente de su parte. La desaparición en su totalidad del lenguaje autoral, aspecto que casi hace única a la novela respecto a las publicadas este año en Cuba, así como los conocidos narradores deficientes, equiescentes y omniscientes. Elaine usa para narrar toda su novela a varios narradores personajes (siempre en primera persona), incluso los comentarios escritos en el texto son de estos. Técnica excelente e interesante y con esto la autora le impregna más verosimilitud al texto narrado al escuchar los relatos desde las diferentes experiencias personales de los protagonistas. Además, de poder contar la novela desde varios espacios físicos y temporales cubriendo todos los ángulos para no dejar cabos sueltos. De esta manera teje las diferentes partes de lo que constituye una sola historia (la de Salomé), desde los puntos de vista de sus protagonistas. Con esta técnica, logra hacernos sentir identificados en ocasiones con algunos personajes, o con las historias.

Otro de los logros de la escritora es realizar una mezcla, o palimpsesto (como a ella suele decir) tanto de géneros, como de la historia en sí (cosa que casi ningún escritor hace en nuestros días). Respecto a los géneros, podemos encontrarnos una distopía en la que se mezcla la noemitología con la space-ópera. Elaine nos ha acostumbrado a este tipo de juego con las barreras que separan los géneros dentro de la CF, haciéndolas desaparecer y por lo tanto, casi imposible de definir en cuál de ellos están contadas sus historias.

La autora crea una nueva versión de Salomé. En la novela se nos muestra a una Salomé que al parecer no es humana ni tampoco animal, pero que puede ser ambas, difiriendo del evangelio apócrifo de Juan el Bautista y de la obra de teatro de Oscar Wilde, (donde en ambas es la hijastra de Herodes Antipas). Una Salomé que, al igual que en los textos mencionados, es sacada de su hogar y llevada a la casa del gobernante de Vilda, solo que esta vez ella no es la que pide la cabeza del bautista: ella misma la entrega.

En Salomé se logra recrear la leyenda conocida por todos, solo que bajo nuevos visos autorales. En ella podemos encontrar los escándalos en la corte de Herodes, envidias, celos, guerras e incluso: amor. Otro dato interesante es que en la novela, podemos encontrar pedofilia, homosexualismo, violaciones, prostitución, zoofilia y hasta una castración; pero la obra no deja de ser una bella novela, escrita con un amplio lirismo en el discurso de los personajes. Texto repleto de simbolismos y metáforas que revelan la faceta poética de la autora. En la novela nos muestra las diferentes formas de amar de sus protagonistas, las diferentes formas demostrarlo y hasta donde llegarían ellos por sus seres amados.

Pero aunque Salomé es el centro de todas las historias, ella no es la única protagonista. En el texto, vemos seis historias protagonizadas por otros tantos personajes y cómo todas ellas giran alrededor este personaje. Ella, que en toda la extensión del relato solo pronuncia su nombre, puede conocer lo que está en la mente de cualquier ser humano que tan siquiera la mire, provocando discusiones, separaciones, guerras, muerte.

Lo atrayente de la novela Salomé  es que una vez que miras su interior no puedes soltarla ni olvidarla. Si tuviera que identificar un defecto en el volumen creo que ese sería su extensión. Al menos yo me quedé esperando más, me quedé queriendo saber qué fue de ella, qué ser era finalmente, aunque esto último uno puede dejárselo a la imaginación. Quizá la autora nos sorprende más adelante con la continuación de esta historia, o alguna otra obra relacionada.

Siempre teniendo en cuenta que no cualquiera es Salomé.

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