Cuento de amor en un barrio barroco

Una gira teatral con mucha música

Rubén Darío Salazar • La Habana, Cuba
Miércoles, 4 de Marzo y 2015 (1:28 pm)

Santiago de Cuba, la ciudad ideal para el comienzo

Luego del estreno de Cuento de amor en un barrio barroco (estampa caribeña para figuras, actores y grupo musical en vivo) en Matanzas, el 27 de septiembre de 2014, y las presentaciones siguientes programadas en la capital, se imponía la gira del espectáculo por buena parte de la isla. Siempre he pensado que no hay mejor reconocimiento para los espectáculos galardonados con el Premio Villanueva de la crítica teatral (como es el caso de Cuento de amor…, además de obtener el Premio Caricato UNEAC de mejor puesta en escena de teatro para niños, Premio nacional de diseño UNEAC Rubén Vigón y Premio Adolfo Llauradó de actuación), que emprender viaje por nuestros propios lares, apoyados por las principales instituciones culturales y administrativas del país.

Imagen: La Jiribilla

Por eso insistí en los necesarios trasiegos logísticos entre el Consejo Nacional de Artes Escénicas (CNAE) y el Centro Nacional de Música Popular (CNMP), del Instituto Cubano de la Música (ICM), entidades que deberían trabajar más de conjunto cuando los géneros teatrales y musicales se entrelazan (como ha sucedido esta vez con Teatro de Las Estaciones, el cantautor William Vivanco y la juvenil Orquesta Miguel Failde), para bien de los espectadores pequeños y grandes que pueblan nuestro territorio de oriente a occidente.

El lugar obligatorio de la primera parada del montaje no podía ser otro que Santiago de Cuba, sitio natal de Vivanco y mío. Cuento de amor…, puesta de la que soy responsable, además de la dirección general y artístico de Las Estaciones, es un festivo homenaje por los 500 años de fundación de la llamada capital del Caribe.

No fueron los entuertos del transporte interno allí, ni los problemas técnicos del Teatro Martí, lo que impidiera un comienzo triunfal el 18 de febrero de 2015, a las 3:00 p.m., la famosa hora en que mataron a Lola. A teatro repleto, con un público infanto-juvenil y adulto, tan efusivo como expectante, se representó nuestro montaje titiritero musical, precedido por un concierto la noche anterior de William Vivanco acompañado  por los instrumentistas de la Failde, el único de toda la gira fuera de la programación del espectáculo. Tras los aplausos ocurrió el desmontaje de la obra por Zenén Calero (diseñador de Cuento de amor…) y por mí, con estudiantes de la escuela de diseño provincial y la presencia de personalidades destacadas de esta especialidad en el terruño.

Santiago de Cuba tiene una infraestructura teatral conformada por el añejo coliseo Martí, de la calle Santo Tomás, la Sala Van Troi, en la populosa arteria comercial Enramadas, la salita El Mambí que acoge al Guiñol Santiago, más los apoyos que pudieran ser los espacios en remodelación de los prestigiosos conjuntos Macubá y A dos manos. Bien pudieran constituirse todos en el potencial dramático que necesita la ciudad oriental,  poseedora de una rica trayectoria sobre las tablas y en el retablo. Esa recuperación implicaría la ganancia cultural de una población marcada por la mezcla de las artes (musicales, danzarias, literarias y plásticas) con influencias del Caribe, África y Centroamérica, entre ellas el teatro puede exigirse ser lo que antes fuera y todavía más.

De Las Tunas a Camagüey, entre el Teatro Tuyo y el Teatro del Viento

La siguiente estación de los músicos y teatreros fue Las Tunas. Pasamos del calor picante santiaguero a las bajas temperaturas en los predios del Cucalambé. El Teatro 28 de septiembre, sede del Teatro Tuyo, ubicado en el barrio Buena Vista, posee un público entrañable y respetuoso que los de la tropa de Ernesto Parra han sabido construir a golpe de trabajo, talento y calidad, para así sobresalir entre los conjuntos escénicos de su zona. Las funciones ofrecidas allí nos corroboraron que donde se siembra amor por la profesión se recibe la misma cuota de cariño del respetable, sean estos profesionales, aficionados o simples espectadores que consumen teatro como si se tratara de respirar.

Imagen: La Jiribilla

La prensa provincial nos regaló, entre varios comentarios publicados, elogios como estos: “…con seguridad cualquier idea previa no pudo superar la apoteosis que primó en el auditorio en las dos citas del cine-teatro 28 de Septiembre. A esa respuesta delirante contribuyó sin dudas la arquitectura de los muñecos y los recursos escenográficos, verdaderamente hermosos e imaginativos en total alegorías a herencias ancestrales y sincréticas; la combinación de distintas artes, el empaste musical y la calidad de la interpretación que contagiaban sin remedio; la intervención natural y orgánica del trovador dentro de la historia, y el despliegue escénico de los actores, tan aptos para convencer”.

Todo estaba dispuesto para llegar a Camagüey, una de las más importantes plazas teatrales de nuestro verde caimán. La villa agramontina nos recibió sin agua en el hotel, pero con un equipo técnico en la Sala José Luis Tassende, comandada ahora por Freddys Núñez Estenoz, director general y artístico de Teatro del Viento, listo para suplir cualquier carencia material o humana mediante una fe en el trabajo a prueba de balas. Luces y sonido quedaron esplendorosos para alcanzar la función número 25 de Cuento de amor en un barrio barroco.

La platea fue tomada principalmente por nuestros colegas del teatro en la provincia y otros que se enteraron por el boca a boca y la prensa plana o audiovisual. Actuar en la ciudad natal de la Avellaneda y Nicolás Guillén es participar del rito teatral que allí se cultiva con creces. Se abría a la vez un signo de interrogación frente al camino que nos quedaba: Sancti Spíritus y Santa Clara.

Imagen: La Jiribilla

Camino de la villa del espíritu santo y la santa de la claridad

Fue en esa antesala hacia el centro del país donde comenzó a hacerse más largo el tiempo de espera para el enlace entre provincias mediante el transporte contratado a Vía Azul por el CNAE. La salida para la villa del Yayabo marcada para la 1:00 pm se hizo realidad a las 5:30 p.m., con la consiguiente llegada nocturna y los avatares de hospedaje y comida fuera de horario. Por suerte, el equipo de trabajo del Teatro Principal nos esperaba con todas las ganas del mundo y el público de la ciudad también.

Luis Toledo, el actor titiritero más joven de Las Estaciones, que protagoniza Cuento de amor… junto a William Vivanco, es espirituano,  una raíz con profunda huella en la historia pasada y presente de nuestra agrupación (Melba Ortega, Arneldy Cejas y Fara Madrigal también son nacidos en la tierra del espíritu santo). Luis salió a darlo todo sobre las tablas de la remozada instalación teatral y todo el elenco se unió a esa energía arrolladora para conseguir una de las funciones más hermosas y plenas de la gira nacional, donde casi todas las agrupaciones del nutrido catálogo dramático de la provincia estuvieron presentes, así como intelectuales y autoridades de la cultura en la región.

Siempre puede ser peor, es una frase que oigo desde pequeño a mis mayores, y fue así con el tiempo de llegada y salida del transporte interprovincial de la fase final de la gira; mas nos esperaba Santa Clara, ciudad compuesta por una población que siempre dice sí a las artes. Actuar en el Teatro La Caridad, bello en su arquitectura y glorioso en su historia, es todo un regalo para los artistas y espectadores. De ahí la decisión de culminar la gira en la tierra de la benefactora Martha Abreu.

Dos funciones, la primera a teatro lleno, con un público mixto, donde la mayoría eran estudiantes primarios acostumbrados a asistir a funciones teatrales, de ahí el comportamiento atento y participativo, alegre pero concentrado, todo un lujo para cualquier representación. La segunda función tuvo lugar el sábado 28 a las 2 p.m. con vasta presencia de los escritores y teatristas locales (Teatro Escambray, Guiñol de Santa Clara, Estudio Teatral, Alánimo Teatro, Teatro Dripy y la Compañía Teatral El Mejunje, entre otros colectivos), los ánimos a punto de estallar, sabedores los artistas de la cercanía del cierre de viaje por la isla.

Entre aplausos, risas, lágrimas y evocaciones de los colegas sobre tiempos idos y por venir concluyó la función 28 de Cuento de amor en un barrio barroco; William Vivanco con sus drelos al aire, matizando cada texto como si fueran palabras nuevas, los integrantes de la orquesta Miguel Failde, junto al aún estudiante Johan Medina, haciendo derroche de profesionalismo y disfrute musical, más los actores de Las Estaciones dueños absolutos de esta fiesta titiritera inusual, de la cual dijo la prensa villaclareña: “…A través de los diferentes temas musicales del cantautor cobra cuerpo una historia que sería equivocado catalogar para niños solamente pues logra conmover a los de cualquier edad, y donde es preciso destacar además el excelente trabajo de acompañamiento de los jóvenes músicos de la orquesta Miguel Failde”.

Imagen: La Jiribilla

De regreso a Matanzas

El regreso a la ciudad de los puentes y los ríos, también de los títeres, me corroboró una última intención, cerrar con lazo feliz en el lugar donde nació el espectáculo, las funciones número 29 y 30 de un proyecto que responde no solo a nuestro interés por la imbricación de teatro y música (lo hemos hecho anteriormente con las composiciones del trío Matamoros, Serguei Prokofiev, Claude Debussy, Bola de Nieve, Raúl Valdés, Maricusa Menéndez, Elvira Santiago y Bárbara Llanes, entre otros autores), sino a la necesaria defensa de una espiritualidad nacional que pasa por los más auténticos valores de la cultura contemporánea, sin distingo de edades ni de géneros.

Siento que las propias autoridades de la música, que tal vez no conozcan mucho del legado escénico de Teatro de las Estaciones aquí y allende los mares, pero que si conocen del trabajo profesional de creadores como Vivanco, con trascendencia internacional, o de los impetuosos músicos jóvenes de la Orquesta matancera Miguel Faílde, con prometedor futuro por delante, nos hayan apoyado para conseguir la gira nacional en estas cinco provincias, y sin embargo no conozcan el resultado artístico en vivo de lo que han apuntalado materialmente. Las representaciones programadas para los días 7 de marzo a las 4:00 p.m. y 8 de marzo a las 11:00 a.m. en la Sala Pepe Camejo, de Matanzas, pudieran ser una última oportunidad. Estoy seguro que este singular proyecto, desacostumbrado en nuestro panorama sociocultural, puede aún, necesita y quiere dar muchísimo más.

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