Facebook: ¿Una red social donde se reproducen las desigualdades de género?

Ariel López Fernández • La Habana, Cuba

Las redes sociales en Internet son espacios comunicativos en los cuales se producen y reproducen desigualdades de género y por consiguiente se aprecian manifestaciones de violencia. Facebook posee diversidad de secciones donde cada persona no sólo reproduce lo que está en el sitio sino que crea y produce contenidos que aluden al imaginario instituido de género (lo inamovible, lo sólido, lo hegemónico; y al imaginario instituyente de género (lo nuevo, lo que emerge y transforma lo inamovible). De este modo esta red social se convierte en un conducto directo para la publicación de contenidos de la vida real y cotidiana de las personas. En este sentido cada vez que existan espacios para la producción y publicación de contenidos, en estos pueden aparecer elementos que aluden al imaginario instituido e instituyente de género. Todo lo que produzcan las personas mentalmente va incluir lo invariable y lo que va emergiendo.

En Facebook tanto los hombres como las mujeres publican mayor cantidad de mensajes que hacen alusión a contenidos instituidos del imaginario de género que a contenidos instituyentes. Esto permite aseverar que se conservan más significaciones consistentes, tradicionales y sólidas que elementos de cambio y transformación. La deconstrucción del poder patriarcal y hegemónico de género, se está dando como un proceso lento y no uniforme.En Facebook tanto los hombres como las mujeres publican mayor cantidad de mensajes que hacen alusión a contenidos instituidos del imaginario de género que a contenidos instituyentes. Esto permite aseverar que se conservan más significaciones consistentes, tradicionales y sólidas que elementos de cambio y transformación. La deconstrucción del poder patriarcal y hegemónico de género, se está dando como un proceso lento y no uniforme.

Es notable que tanto hombres como mujeres publican mensajes en Facebook que hacen referencia al cuerpo de las féminas como objeto decorativo, de atracción y deseo, el cual es un contenido que forma parte del imaginario instituido de masculinidad y de feminidad, que reduce y materializa el cuerpo de ella a instrumento, a objeto. En este sentido los hombres exhiben el cuerpo de las mujeres como un objeto decorativo, atractivo, de belleza, de placer, haciendo ostensible que son un trofeo o triunfo alcanzado. Las mujeres se muestran coquetas, atractivas, hermosas, sensuales, con una belleza pulida, perfilada y exhibiendo su cuerpo. De este modo se puede ratificar que este es un núcleo muy sólido del imaginario de género, que es compartido por hombres y mujeres y que no muestra hasta el momento ningún indicador de deconstrucción, cambio o línea de fuga. Se trata además de uno de los modos más fuertes en que la cultura patriarcal vive y desiguala a las mujeres. Destaca el carácter acrítico con que muchas mujeres integran este mandato.

Imagen: La Jiribilla

Asimismo se puede ratificar que tanto los hombres como las mujeres publican mensajes en Facebook que aluden a la heterosexualidad, el cual es un contenido que forma parte del imaginario instituido de masculinidad y de feminidad. De este modo los hombres se muestran como seres que dan a conocer y demuestran su fascinación, gusto y heterosexualidad, distinguida por la atracción hacia las personas que pertenecen y ostentan el sexo opuesto. El acompañamiento o cercanía entre los hombres se produce desde una distancia corporal limitada, ya que es entre estos donde se aprecia un mayor grado de robustez y firmeza, que no ponga en duda bajo ningún precepto, la orientación heterosexual de los mismos.

Igualmente las mujeres exhiben y legitiman atracción y afinidad hacia el sexo opuesto. Además el acompañamiento o cercanía entre mujeres se produce con naturalidad, pues la cultura resulta ser tolerante con el acercamiento afectivo entre mujeres, aunque es válido destacar, que la homosexualidad es algo muy transgresor para estas. Estos son elementos que forman parte constitutiva del “ser - hacer” de los hombres y de las mujeres, y se sustentan en los mandatos tradicionales promovidos por la cultura patriarcal para ambos sexos.

Imagen: La Jiribilla

Por otra parte, la fuerza de los sentidos profesionales se aprecia como uno de los contenidos más importantes que alude al imaginario instituido de masculinidad y sobre el cual los hombres publican mensajes en la red social Facebook. En este sentido se aprecia de modo insistente la importancia que posee para estos la racionalidad, la formación y la superación académica, la búsqueda de la razón, manifestar capacidades de excelencia intelectual, de realización personal y de éxito en el ámbito profesional. La vida laboral, así como ponderar una idea de hombre vinculado al espacio visible-remunerado sigue siendo prioritaria para ellos, en tanto satisface una de las exigencias más fuertes de la masculinidad hegemónica desde la cultura patriarcal: la excelencia intelectual y el desempeño laboral exitoso. Sin embargo, las mujeres publican mensajes que aluden a este contenido pero denominado: la profesión como sentido de vida, el cual apunta al imaginario instituyente de feminidad. Este contenido a pesar de que va moviéndose, adquiriendo fuerza y acentuando una nueva feminidad que caracteriza a mujeres transgresoras que se auto-perciben como mujeres para sí y no solamente para otros/as, que se preparan en caminos de crecimiento intelectual, profesional y de independencia económica, se aprecia en inferior medida e importancia respecto a los hombres, con lo cual se puede afirmar, que se continúan apreciando vestigios de desigualdad de género. 

El hecho de cursar una carrera de ciencias sociales, se muestra como un contenido que alude al imaginario instituyente de masculinidad. Estos se sienten muy identificados con la institución en la cual estudian y con la carrera escogida, que por segregación horizontal ha sido ocupada tradicionalmente por mujeres. Esto permite aseverar que estos van moviéndose y apoderándose de significaciones transgresoras, ajustadas más a la feminidad tradicional. A pesar de que en el anterior núcleo se declara que existe un cierto e indiscutible avance de las féminas hacia el crecimiento profesional, el hecho de que estas no publiquen mensajes que declaren puntualmente que cursan este tipo de carrera, supone un manifestación de reticencias que conservan y perpetúan el orden de poder de género dominante y refuerzan el insuficientemente crecimiento de estas de cara a una transformación profunda de las relaciones de género.

La virilidad, se aprecia como una línea de sentido muy importante, que alude al imaginario instituido de masculinidad y sobre la cual los hombres publican una gran cantidad de mensajes en Facebook.

La virilidad, se aprecia como una línea de sentido muy importante, que alude al imaginario instituido de masculinidad y sobre la cual los hombres publican una gran cantidad de mensajes en Facebook. Para estos es muy importante ser fuertes físicamente, varoniles, vigorosos, enérgicos, potentes, resistentes y supremos. Asimismo que los hombres sean protectores desde una posición de supremacía y jerarquía mostrando fortaleza física, potencial de conquistadores y polígamos, son elementos que aluden a un reforzamiento de la virilidad.

Igualmente tanto la competitividad y la práctica deportiva que posibilita obtener gran desarrollo físico, rivalizar y demostrar destrezas, como la competitividad vinculada a la racionalidad y a la excelencia intelectual, son significaciones simbólicas que se exigen y se esperan de las personas sexuadas como varones desde la masculinidad hegemónica patriarcal y se expresan de esta manera en buena parte de los  contenidos compartidos por los hombres en escenarios virtuales como Facebook.

En cambio las mujeres publican contenidos que aluden a la competitividad y el gusto por el deporte, el cual apunta al imaginario instituyente de feminidad. Esta significación se refiere también a la identificación de estas con el deporte y la potencia y se aprecia en mucha menor medida y de modo muy tenue en relación con los hombres. Este contenido si bien va adquiriendo fuerza y va apareciendo como un nuevo rol en la vida de las mujeres, es una línea de sentido que se aprecia aún muy débil y es transgresora de la feminidad hegemónica, en tanto se separa de los mandatos de la cultura patriarcal en torno al “ser-hacer” impuesto a este grupo social. De este modo se puede afirmar que se continúan apreciando elementos de desigualdad de género.

La libre expresión de afectos, sentimientos y emociones, es una línea de sentido muy significativa que alude mayormente  al imaginario instituido de feminidad y sobre la cual las mujeres divulgan una gran cantidad de contenidos que aluden a significaciones como la sociabilidad, el cariño, la ternura, la confianza, la confraternidad, la afabilidad, la intimidad y cercanía profunda, la unidad en las relaciones interpersonales y la convivencia en grupos, así como ser protectoras y consejeras desde el afecto y las habilidades para amar y fomentar lazos familiares. Estas son construcciones identitarias tradicionalmente asociadas a la feminidad hegemónica, que responden a los cánones atribuidos a las mujeres desde la cultura patriarcal y que naturalizan y afianzan el orden de poder de género imperante.

Existen hombres que publican mensajes que aluden a este contenido, denominado: la expresión situacional de afectos, sentimientos y emociones, el cual apunta al imaginario instituyente de masculinidad. Este contenido los muestra también como individuos sociables, cercanos, afables, sensibles, en solidaridad afectiva y con capacidades para promover e impulsar lazos afectivos, amistosos y familiares en determinadas situaciones, momentos o espacios. El despliegue de habilidades relacionales y afectivas, constituye una transgresión fundamental a las prescripciones hegemónicas de la cultura patriarcal, para incorporarse en la expresión de las nuevas masculinidades. 

Como se puntualizaba, las mujeres expresan afectos y sentimientos de un modo más efusivo, fluido, libre y en diferentes circunstancias, tanto en grupos de hombres como de mujeres y siempre en mayor medida y disposición que los varones. Esto permite afirmar, que a pesar de que estos van cambiando, moviéndose y apoderándose de significaciones nuevas con fuerza, se continúan apreciando reticencias que continúan perpetuando el orden de poder de género dominante. 

Imagen: La Jiribilla

En este sentido y para ratificar tal aseveración, los hombres publican mensajes que hacen alusión al contenido referido al control de los afectos como muestra de fortaleza emocional, que apunta al imaginario instituido de masculinidad, donde estos, tanto individualmente, como en grupos de integrantes del mismo sexo y en otros grupos de personas, se muestran recios, inflexibles, con muestras de reserva, seriedad y firmeza, evitando cercanía y relaciones afectivas en profundidad. Esto enfatiza tales reticencias y un avance lento y pausado, en cuanto a la expresión de afectos por parte de los hombres, sobre todo en los espacios públicos.

La exhibición de la moda, es un contenido que apunta al imaginario instituido de feminidad y sobre el cual las mujeres publican contenidos. Muchas féminas consideran importante verse sofisticadas, fascinantes y sentirse únicas mediante la adquisición, uso y exhibición de accesorios e indumentarias, porque el imaginario social así las representa y se les exige este cuidado para agradar al otro, más allá de una satisfacción personal. Por el contrario los hombres no publican mensajes que aludan puntualmente a este contenido, que respaldaría al imaginario instituyente de masculinidad, aunque dentro de este grupo social y de otros que no responden a las características heteronormativas existen exponentes que atienden el cuidado del cuerpo y el vestir esmerado como expresiones emergentes de una masculinidad otra.  Esto sostiene y continúa perpetuando los estereotipos de género y el orden de poder de género reinante. Las mujeres siguen insertadas en los supuestos hegemónicos de vanidad y belleza, lo cual deja ver que ellas son fieles por excelencia a ocupar un enfoque de figuras atractivas.

La autonomía e independencia económica y psicológica como sentido de vida, es un contenido que apunta al imaginario instituido de masculinidad. Para estos es importante el ser autónomos, emanciparse y desempeñarse de manera exitosa en el ámbito público, laboral, visible y remunerado. Por el contrario las mujeres publican mensajes relacionados con el mismo tema pero enfocado a  la autonomía e independencia de las mujeres para salir solas a divertirse, el cual apunta al imaginario instituyente de feminidad. Este contenido se refiere al hecho de marcar por parte de estas mujeres, momentos propios, de independencia y determinación. Si bien este contenido es muy positivo y trata de avanzar hacia la emancipación de las mujeres y el quebrantamiento de los lazos de dependencia que limitan a estas respecto a la posibilidad de tomar decisiones propias, es insuficiente aún en comparación con los hombres, lo cual continúa visualizando y afianzando el desigual orden de poder de género vigente en la sociedad.

La exhibición de la relación de pareja, es un contenido que alude al imaginario instituido de feminidad y sobre el cual las mujeres publican mensajes en la red social Facebook. La relación de pareja es vista como centro de vida para un número importante de las mujeres, es un eje que se conecta a la feminidad establecida por  la cultura patriarcal y a pesar de solo apreciarse de modo individual, se muestra de un modo que pudiera calificarse de excesivo, ratificando en este sentido, como la vida en pareja, el cariño y el amor idílico que pondera el vínculo desde la complementariedad, se establece como un ideal que responde a los cánones tradicionales de la feminidad hegemónica.

Conservar y mostrar una relación de pareja estable y colmada de expresiones afectivas, es vivido como una exigencia cultural para las mujeres. De otro modo los hombres publican mensajes que también manifiestan la exhibición de la relación de pareja, el cual apunta al imaginario instituyente de masculinidad.

Conservar y mostrar una relación de pareja estable y colmada de expresiones afectivas, es vivido como una exigencia cultural para las mujeres. De otro modo los hombres publican mensajes que también manifiestan la exhibición de la relación de pareja, el cual apunta al imaginario instituyente de masculinidad. Esta significación se aprecia en los hombres de modo muy sutil y las expresiones de afecto, cercanía y cariño son muy tenues en comparación con la mujer. Esto permite aseverar, que a pesar de que los varones van cambiando, moviéndose y apoderándose de significaciones transgresoras, más ajustadas a las nuevas masculinidades, se continúan manifestando reticencias que conservan y perpetúan el orden patriarcal que rige la sociedad.

De modo general se puede afirmar que los contenidos que mayormente se publican en Facebook, aluden a lo instituido, a lo sólido, a lo hegemónico, plasmándose situaciones y elementos que indican la violencia de género simbólica como lo es el hecho de la burla entre personas por no representan los cánones tradicionales de belleza, el acoso a la mujer mediante conversaciones y mensajes no pedidos,  la utilización en imágenes, textos, videos de la mujer como  objeto decorativo, de placer, como instrumento, en un predominio de su empleo para demostrar el poderío masculino, las dotes de conquistador, seductor, ser superior dentro de las áreas del conocimiento, etc. Estas manifestaciones de violencia no solo son estimuladas dentro de las redes sino que llegan trasladadas desde la vida real u offline al espacio virtual.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato