Luis Alberto Barbería

A full

Joaquín Borges-Triana • La Habana, Cuba

El pasado martes 3 de marzo fue presentada en el Museo Nacional de Bellas Artes la más reciente entrega fonográfica del pinareño Luis Alberto Barbería, el álbum denominado A full, que si bien aparece acreditado a este cantautor, está concebido también con la fuerte participación de las muchachas del cuarteto Sexto Sentido.

Conozco la obra de Barbería desde los tiempos de la peña de 13 y 8, a fines del decenio de los 80. Dicho espacio, al que habría que decir que no asistíamos tantas personas como a veces se ha expresado, ha trascendido por ser el embrión de lo que se conoció como Habana Oculta, agrupación de cantautores que luego dio lugar a Habana Abierta, colectivo que, más allá de las mutaciones que ha sufrido, en el venidero 2016 arribará a sus 20 años de vida.

Imagen: La Jiribilla

Desde sus comienzos o con posterioridad, cuando por ejemplo formase duetos con Magilee Álvarez, Alcides Toirac y Andy Villalón, ciertamente trabajos de carácter transitorios pero de gratos recuerdos para quienes disfrutamos de sus propuestas, Luis Alberto se destacó por el énfasis que puso en elementos afrocubanos, sobre todo por el manejo que hacía en la guitarra de patrones rítmicos de la percusión (técnica guitarrística que entre nosotros ha sido desarrollada al límite por Leo Brouwer y José Ángel Navarro), muestra de lo cual era su tema “Sangre revuelta” (conocido por muchos como “Guaguancó para Daniela”), pieza que él ha mantenido de forma activa en su repertorio. A esta característica, Barbería ha unido siempre sus notables influencias de la música estadounidense (funk, R&B, jazz) y de la procedente del Brasil, aspecto que se percibe a las claras si uno se fija en muchas de las armonías de sus composiciones.

Los rasgos antes apuntados están presentes en la actual entrega discográfica de Luis Alberto Barbería, en la que sigue sacándole el máximo de provecho a su voz de barítono, en un estilo que mucho le debe al estadounidense Barry White, una forma de cantar completamente inusual en el panorama musical cubano y por la cual, agrupaciones como Ketama o figuras como el cantautor también español Luis Pastor le han convocado a colaborar, tanto en conciertos en directo como en grabaciones.

En este CD, el segundo publicado a nombre de Barbería, aparecen los temas “Tatuaje”, “A full”, “Bolero en blanco y negro”, “Dibujo a crayón”, “Georgia”, “Rockotocompás”, “Gota de agua”, “Del cielo a mi vida”, “Sangre revuelta”, “Recorriéndote”, y “Filineándote”.

Puesto en el mercado a través del sello EGREM y grabado en los míticos estudios del barrio habanero de San Leopoldo, en la calle San Miguel entre Campanario y Lealtad, en el álbum una de las primeras cosas que uno siente es que el mismo ha sido realizado con absoluta libertad, sin ningún tipo de presión de esas que interfieren en la producción discográfica del presente. Ello le posibilita a Luis Alberto, a las chicas de Sexto Sentido y a los músicos de respaldo, desempeñarse como si lo estuviesen haciendo en un concierto en directo. Creo que ahí radica uno de los méritos del disco, todo el tiempo suena fresco y con mucha bomba, como suele decirse en el mundo musical.

Otro aspecto que merece ser resaltado es el trabajo vocal que prevalece a lo largo de los 11 cortes del fonograma. Al respecto hay que decir que la intervención de Sexto Sentido no se limita a lo que por lo general ocurre en casos semejantes, o sea, ofrecer una apoyatura vocal en uno u otro momento, a fin de resaltar lo llevado a cabo por el solista. En A full no pasa nada de eso, sino que el cuarteto femenino tiene un protagonismo semejante al que le corresponde a Barbería como figura protagónica del álbum. Incluso, tengo que decir que con lo hecho en este CD, la formación encabezada en la actualidad por Yudelkis La Fuente se reencuentra con muchas de las características que identificaron su quehacer en los comienzos del cuarteto y que tanto me impactaron en lo personal, pero de las que por razones desconocidas para mí en un momento dado de su trayectoria se apartaron, con lo que, si bien es cierto que pueden haber ganado mayor popularidad, también es verdad que disminuyeron en el nivel artístico de su entrega.

Fundamental, en el resultado final que encontramos en A full, es la labor del guitarrista Nam San Fong, quien participa como productor musical y arreglista. Él es uno de los mayores conocedores de la obra de Luis Alberto pues han compartido durante años las vivencias de Habana Abierta, donde este instrumentista oriundo de Isla de Pinos ha sido responsable de buena parte de la sonoridad de dicha agrupación, al diseñar la mayoría de los riffs guitarrísticos del repertorio de ese colectivo.

Junto a Nam San Fong intervienen otros músicos en la grabación, entre ellos el baterista Rodney Barreto, Tailín Marrero en el bajo, Julio Padrón en la trompeta, el pianista Harold López-Nussa (su solo en el tema “Bolero en blanco y negro” es sencillamente delicioso) y el cantautor Kelvis Ochoa, viejo compañero del pasado en Habana Abierta.

Contentivo además de un DVD con el making off del disco y el videoclip de la pieza “Tatuaje”, este producto fonográfico sobresale también por la calidad de su sonido, que mucho le debe al aporte de Waldy Domínguez como responsable de la masterización. Desde el punto de vista técnico solo habría que señalar que en el tema “Dibujo a crayón” debió editarse mejor la coda hecha por la batería (diseñada en apariencias para irse en fade), pues por olvido de alguien se nota un golpe sobrante del bombo. Por lo demás, al menos para mí, soy del criterio de que estamos en presencia de uno de los álbumes mejor facturados entre los publicados en nuestro país en materia de cantautores durante los últimos tiempos.

 

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato