Bricolage cultural: confluencias de una época

Nancy Morejón • Estados Unidos
Jueves, 22 de Noviembre y 2012 (1:53 pm)

Entre los días 11 y 13 de noviembre, el recinto universitario de la ciudad de Columbia, Missouri, fue testigo de un encuentro más que singular en donde confluyeron la inquietud ante el fenómeno de la diversidad cultural e interdisciplinaria de nuestro hemisferio y su impostergable relación con el arte y la literatura. 

La conferencia Bricolage cultural que coordinara la investigadora uruguaya Juanamaría Cordones-Cook y que auspiciaran la Universidad de Missouri y su Museo de Arte y Arqueología, entre otras instituciones locales, ha logrado aglutinar no solo estudios, análisis y reflexiones en torno a las Ediciones Vigía, de Matanzas, sino un sorprendente acercamiento a la factura del hecho editorial como objeto de arte. Sin duda que la obra de estas ediciones, hechas a mano, ha alcanzado una notoriedad internacional que ha dado paso al balance que arrojan las ponencias, conversatorios, mesas redondas,  presentados durante las sesiones de la conferencia. 

Fundadas hace ya más de 27 años por los poetas matanceros Alfredo Zaldívar y Rolando Estévez, convertidos cada uno a su modo desde entonces en ingeniosos editores, Ediciones Vigía han logrado ser una fuente suprema de expresión literaria marcada por esa elección de sus creadores —que las ha hecho únicas— en favor de materiales desechables, trozos de papel craft reciclado, hierbas, semillas, viejos retratos familiares, en fin, de cuanta materia apareciera ante sus ojos.  

Imagen: La Jiribilla

Al norte al sur
 

Numerosos poetas y narradores, de todas las generaciones que coexisten en la Isla, prestan atención y anhelan, en más de un caso, pertenecer al catálogo de estos editores excepcionales. Con la mirada puesta a su alrededor, a sus necesidades expresivas, en momentos muy difíciles, su opción no fue callar, o meter el pescuezo en la arena, como los avestruces sino sacar a la luz los balbuceos de poetas jóvenes enmarcados en ese lenguaje que, hoy mismo, ha creado seguidores nada pasivos. 

Ese lenguaje, como un imán azaroso, hizo suyas hojas de hierba, semillas, cartones, papel craft y reciclado, retazos de telas, plumas de aves, trocitos de ramas; culminó, por ejemplo, en el célebre número de La Revista del Vigía consagrado a la obra de Dulce María Loynaz, Premio Cervantes (1992). Los lectores fueron convocados a experimentar, en principio, la sensación de deambular por el jardín de Dulce María, una de las metáforas más trascendentes de su producción literaria. Forradas y empapeladas sus páginas con hojas del verdadero jardín de su famosa casa familiar del Vedado en donde cantara y tocara Federico García Lorca para conformar el más inmortal de los imaginarios del andaluz en La Habana, esta revista es uno de los íconos de la estética de Vigía, hoy en el centro del interés académico en Columbia, Missouri.  

Uno de los centros auspiciadores de esta conferencia ha sido el Museo de Arte y Arqueología cuyos objetivos principales no solo es sistematizar la apreciación de los valores artísticos de la antigüedad (Grecia y Roma) sino en encontrar un equilibrio entre esa gestión imprescindible en todo museo para conservar en perfecto estado sus fondos sino para afianzar, con una notable vocación de servicio, programaciones públicas destinadas a organizar proyecciones de cine, talleres infantiles, conferencias y eventos internacionales entre los que se cuenta este conclave dedicado a Ediciones Vigía

Imagen: La Jiribilla

Fui a un cine de barrio
 

Alex W. Barker, director del Museo, a propósito de esta actitud en favor del trabajo de extensión cultural, declaraba: “Hemos trabajado con escuelas de la localidad, con narradores orales, para asesorar a los estudiantes de la enseñanza media y superior con el fin de relacionarlos e inclinarlos a ver con simpatía las vidas de sus contemporáneos cuyas imágenes son, a veces devaluadas en el arte afroamericano”. 

Habiéndose escuchado una infinidad de aproximaciones y debates alrededor del trabajo editorial de estos libros raros, amenos en su factura surreal, manufacturados entre el río San Juan y el Yumurí, solo podríamos resaltar que sus resultados fueron reconocidos como un acontecimiento innegable, prueba fehaciente de este criterio que presentó al público de Missouri una preciosa retrospectiva de la excelente grabadora afroamericana Elizabeth Catlett, nieta de un esclavo, cuyo nombre integra la nómina de los clásicos del siglo XX en el arte estadounidense.

La conferencia Bricolage cultural tuvo como una de sus sedes colaterales a este Museo que auspició no solo la exposición Rolando Estévez y el genio de Vigía sino una amplia muestra de este artista, titulada Obras en papel, en la Galería George Caleb Bingham.

Imagen: La Jiribilla
Vena rota
 

Iniciadas las sesiones con una conferencia magistral, Por el amor de los libros bellos: Oda a Ediciones Vigía, a cargo de la poeta y antropóloga cubanoamericana Ruth Behar, los temas que resumen el espíritu de la conferencia han sido: “Imágenes de modernidad en las revistas latinoamericanas”; “Arte e historia en las Ediciones Vigía de Estévez”; “Intersección de imagen y texto: el uso de los libros de Vigía como herramientas para la transmediación y la construcción de una alfabetización visual”; “Iniciativas en las artes visuales y culinarias”; “La interpretación de género de Estévez en las Ediciones Vigía”; “Creatividad e innovación a lo largo de múltiples dominios”; “La realización de libros en su reciclaje como agentes sociales y culturales”; “Un relato transnacional acerca de cuatro casas editoriales artesanales en Argentina, Chile, Cuba y México: Eloísa Cartonera, Ediciones Ergo Sum, Ediciones Vigía y Taller Leñateros”; “Convergencia de cultura, religión y literatura en Ediciones Vigía”; “¿Por qué coleccionar libros de Vigía?”. Las sesiones de clausura de la conferencia estuvieron a cargo, por una parte, de Jeanne Drewes, directora de Conservación y Restauración de la Biblioteca del Congreso de Washington D.C., con el tema “Preservando Vigía”; por otra, la que correspondió al teórico e investigador sueco Ivo Sanders, miembro de la Comisión del Premio Nobel en su país quien disertó sobre “Arte e iniciativas: unidad y diversidad”.   A lo largo de los trabajos se fue exponiendo la historia filmada de Ediciones Vigía expuesta a través de cinco documentales bajo la dirección de Juanamaría Cordones-Cook.

Fuimos testigos de cómo las corrientes de arte, literatura y pensamiento  pueden coincidir en un mismo tiempo y espacio para reconocer así la importancia de haber asistido y haber propiciado las confluencias de una época.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato