Jazz Plaza 2012

Camino consolidado de un género universal

Desde La Habana se sigue convocando a consolidar y renovar el jazz; a dar a conocer nuevas figuras y estimular a generaciones en ascenso. Todo ello sirve para el desarrollo de una música con fronteras cada vez más difusas, marcadas por el buen gusto y los deseos de hacerla suya, no importa el ángulo geográfico donde se viva.

A mi juicio, ese ha sido el significado principal del recién concluido Festival Jazz Plaza 2012, en su edición 28, con una concurrida asistencia nacional y foránea, con luminarias globales, como Chucho Valdés en un apogeo de intensa creatividad, y otros que serían eje de carteles de lujo en cualquier entorno jazzístico.

Ese es el caso de Bobby Carcassés, hoy involucrado en la fiesta anual casi como en sus primeros tiempos fundacionales: una autoridad incombustible, a prueba de avatares —limitaciones e incomprensiones incluida