César nuestro, entre las dos orillas

Nancy Morejón • La Habana, Cuba

Encorvado sobre su sabia guitarra, César Portillo de la Luz puso en el paisaje de la canción cubana una luna que le ha dado la vuelta al mundo, para hacer honor a su nombre, sin cesar. César es nuestro, y de los hispanos, entre las dos orillas. No habíamos podido imaginar que su arte haría posible el milagro de estar con él en la distancia y, desde aquí, en el otoño de Columbia, Missouri, poder enviarle una felicitación sin asombro pero sincera por sus primeros 90 años. Ojalá recuerde estos versos inspirados junto a la fuente de El Gato Tuerto:

 

Otro nocturno

                     Para César Portillo de la Luz

 

Yo te diría que la noche tiene un encanto medieval

y que allí dentro

proclamándose

hay una morena sensualísima

pero eso ya tú lo has dicho en la canción “Noche cubana”

querido César

sé que allí donde yo descubro nuevos mundos ya tú has mascullado bastante lo

suficiente

bas tan solo hablar de los parques gigantes y recordarlos calientes

amarillo

pósate en la cabeza una pluma de África.

(De Richard trajo su flauta y otros argumentos, 1967)

 

Comentarios

Da gusto saber de la amistad de seres admirados por su sensibilidad de amplitud abarcadora de la realidad social que recrean con el magisterio que emana de la sencillez característica de lo realmente trascendente.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato