Chile, Cuba, Ecuador y Uruguay
compiten en La Habana

Joel del Río • La Habana, Cuba

Entre las cinematografías latinoamericanas de producción intermedia o pequeña, para distinguirlas del escalón de mayor desarrollo en que se encuentran Argentina, Brasil y México, se encuentran las de Chile (que este año presenta algunos títulos insoslayables para explicar el mejor cine del año 2012), Cuba, Ecuador y Uruguay. A los títulos de estos países incluidos en la competencia principal de largometrajes de ficción dedicamos el siguiente texto.

Director de cine y televisión y periodista, Fernando Lavanderos realizó en 2003 Y las vacas vuelan, con buenos resultados en público y prensa. Fiel a su estilo improvisatorio y semidocumental, en la actual Las cosas son como son se cuenta la historia de Jerónimo, un tipo antisocial que alquila habitaciones a extranjeros, y de Sanna, una escandinava agradable que viene a vivir a su casa e ilumina su vida. Justo cuando parece que él la ha conquistado, comienza a sospechar. Ella está ocultando algo en la casa, algo que genera los peores temores de Jerónimo. En Las cosas son como son se describe la relación entre un tipo que no sabe qué hacer con su vida y una chica noruega que participa en una ONG. “Pero nada es lo que parece. Por eso también juego con los prejuicios que pueda tener el protagonista sobre esta mujer y con lo que el espectador se pueda imaginar de ella”, asegura Lavanderos, quien se confiesa también seguidor de Hitchcock en cuanto a los súbitos cambios de tono y los giros sorpresivos de la trama.

Violeta se fue a los cielos, de Andrés Wood, con guion del maestro cubano Eliseo Altunaga, evoca la vida y obra de la cantante y compositora Violeta Parra, quien es visitada por sus sueños, vivencias e ilusiones. Así, el espectador se va enterando poco a poco de sus secretos, miedos, frustraciones y alegrías. No solo está presente su obra múltiple sino que, sus amantes, sus recuerdos, sus esperanzas, sus logros quedan suspendidos en un recorrido apasionado por su biografía y por la galería de personajes que la hicieron llorar, reír y soñar. Preseleccionada para representar a Chile por el premio Oscar, la película de Andrés Wood retrata a la artista a partir del libro homónimo de su hijo, Ángel Parra, y juega con los tiempos para confundir pasado y presente en una biografía atípica, metáfora de las garras del poder y del artista indomesticable. El relato introduce al espectador en un mundo de imágenes que se deberán ordenar hasta el trágico desenlace y emociona gracias a la magnífica composición de la actriz Francisca Gavilán. La intérprete trasmite la mirada triste, la fragilidad, el aire combativo y la bronca retenida con total convicción.

Imagen: La Jiribilla

No, de Pablo Larraín, está protagonizada por el actor mexicano Gael García Bernal, y trata sobre el referendo que en 1988 le acabó de dar un portazo en la cara al dictador Augusto Pinochet. García Bernal encarna a un joven exiliado que retorna a su país y trabaja en una agencia de publicidad al servicio de la campaña por el No. Para Larraín, la idea de volver a recrear el último año de ese periodo y a la decisiva campaña fue lo que más le llamó la atención. “Me pareció una gran historia, una gran oportunidad de contar esta historia a mucha gente joven y al mundo, entonces me pareció fascinante”, indicó. Respecto a la inclusión de Gael García (René Saavedra) como protagonista, y no a un actor chileno, Pablo indicó que la razón se debió a que es “un gran actor, una persona que está en un nivel muy elevado y muy competitivo”, sin desmerecer el potencial que tiene a nivel internacional. La cinta, donde también participan Luis Gnecco y Néstor Cantillana, fue ovacionada en Cannes y obtuvo el premio Art Cinema Award de la Quincena de Realizadores.

Imagen: La Jiribilla

Laura de la Uz y Yuliet Cruz protagonizan La película de Ana, que dirige Daniel Díaz Torres y cuenta una historia libremente inspirada en una situación real. La protagonista de la historia es una actriz que quiere obtener un papel en una película donde debe interpretar a una prostituta, así que busca a una prostituta real para que le enseñe a comportarse como tal. Ese es, a grandes rasgos, el detonante de la película. Según Díaz Torres, Ana, la protagonista de este filme, “termina encontrando elementos auténticos que tienen que ver con su vida, con su entorno, con su propia realidad. Y, por lo tanto, cuando termina nuestra película, empezará otra que es la que ella probablemente haga, y allí probablemente se exprese más auténticamente. Yo diría que ella hace en la película un itinerario creativo. Esta es una comedia, y para mí la comedia no tiene ningún elemento de superficialidad. Cuando se dice es una comedia, hay quien piensa que la visión es superficial, externa”.

Imagen: La Jiribilla

Si Daniel Díaz Torres optó otra vez por la comedia, Jorge Luis Sánchez (El Benny) reincide en el musical con Irremediablemente juntos, y Jorge Perugorría vuelve, ahora como director, a los predios de la comedia de humor negro con Se vende, escrita y dirigida por el famoso protagonista de Fresa y chocolate, Guantanamera, Lista de espera y El cuerno de la abundancia. Está dedicada a sus maestros en el cine, Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, con quien Perugorría acometió aventuras consagratorias como las ya mencionadas. Se vende cuenta con un elenco de jóvenes talentos y devuelve a la pantalla a grandes actores del cine cubano como Salvador Wood, Raúl Pomares, Mario Balmaseda, Mirta Ibarra, Coralia Veloz y Patricio Wood. La banda sonora está a cargo de Andrés Levin, con la actuación especial de Juan Formell y los Van Van que interpretan un tema compuesto especialmente para esta historia.

En coproducción con Colombia, Pescador, de Sebastián Cordero, se inspira en hechos reales y toma como personaje principal a Blanquito, un pescador de los que ya no quiere pescar y, como es valiente, claro, directo y práctico, decide irse a Guayaquil a encarar a su padre biológico que no lo ha reconocido, y quiere abrir un negocio que lo saque de El Matal, puerto pesquero donde vive. Se trata de una road movie en la que el personaje principal no cambia precisamente, y sigue siendo el mismo, pero en otro contexto. Sebastián Cordero dice mucho sobre la condición humana en Pescador. Así, Blanquito busca derroteros, conoce gente, se engancha con Lorna, la colombiana (un personaje interpretado por María Cecilia Sánchez) y con ella viaja no solo para conocer al padre, sino para vender los ladrillos de droga que tiene en su poder y de los que sabe podrá sacar mucho dinero. El éxito del guion de Pescador está en comprender que el personaje central reacciona a los avatares que hay a su alrededor, sin ser parte de ellos. Blanquito se está dejando llevar por la aventura de “alta mar” y en esa inocencia políticamente incorrecta no podemos hacer más que estar de su lado y aceptar la belleza del personaje con todo y sus errores.

Imagen: La Jiribilla

La película uruguaya 3, de Pablo Stoll, quien codirigió Whisky y 25 Watts, cuenta los días de una familia, o lo que fue de ella, en el momento en que la estructura endeble intenta ser restablecida. “Son personajes que están cambiando, los agarramos en el medio de ese cambio y hay dudas, experimentos, idas y venidas”, aclara Stoll. Y si bien 3 ensaya un relato más convencional que Hiroshima, ambas tienen el cuidado de construir sus personajes con pequeñas dosis de información, sin la necesidad de enfatizar demasiado, poniendo el acento en los climas y concentrándose en el devenir de cada acto, según afirma el sitio web Los inrocks.

La demora, de Rodrigo Pla, simboliza la vuelta del realizador a su país de origen luego de realizar en México La zona y Desierto adentro. El filme triunfó en el Festival de Berlín con los premios que entregan el jurado ecuménico y los lectores del diario Der Tagesspiegel, y se inspiró en un cuento de Laura Santullo, guionista de cabecera y pareja del director, sobre un reportaje aparecido en México en el que se informaba sobre ancianos abandonados en plazas y parques porque sus parientes decidían dejar de cuidarlos.

Imagen: La Jiribilla

El director y su guionista han querido probar suerte con un tono más intimista, menos grandilocuente que La Zona y diferente del simbolismo pulsado en Desierto adentro, sin embargo, al igual que en las películas anteriores, se presenta una relación paterno-filial al centro de la historia, porque la cinta relata la historia de María, una mujer separada y madre de tres hijos que, ante apremios económicos, decide abandonar a su padre Agustín, quien padece demencia senil, en un parque de Montevideo. A medida que pasa el tiempo los vecinos del parque empiezan a preocuparse por su salud y hasta le ofrecen llevarlo a un refugio, pero él está convencido de que María volverá a buscarlo.

Entre las mencionadas, seguramente se encuentran algunas de las películas naturalmente amadas por un espectador ávido de buen cine, inteligente, agudo, apto para reflejar los problemas del mundo, y también hermoso, sugestivo, hecho para acariciar los sentidos.

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