Número 71 de la revista Temas

Coordenadas para el desarrollo

A. S. Yhanes • Cuba
Jueves, 15 de Noviembre y 2012 (3:02 pm)

Qué entendemos por desarrollo y cómo podemos concebirlo es la reflexión a que nos invita el más reciente número de la revista Temas, el cual fue presentado este martes en el Taller de Transformación Integral del Barrio Pilar-Atarés. Donde, además, se entregó el Premio de Ensayo que confiere anualmente la revista.

Hacer el lanzamiento de una edición que trata sobre desarrollo social en un sitio como ese, en el corazón de la barriada del Cerro, no fue en lo absoluto un hecho fortuito, pues los talleres de transformación han tenido un papel medular en el desarrollo de las comunidades. Por ello, Rafael Hernández, director de Temas, aseguró sentirse privilegiado al encontrarse entre varios miembros de estos talleres y confesó tener la esperanza de que el 71 no sea un número más, sino que se convierta en un instrumento de trabajo para los activistas.

La presentación estuvo a cargo de Joel Suárez, coordinador del Centro Memorial Martin Lurher King Jr., quien elogió, en primer lugar, la policromía del número. Es decir, la multiplicidad de enfoques desde los que se aborda un tema tan amplio como el desarrollo social.

Al referirse a la sección Enfoque —que contiene el dossier donde se aborda directamente la temática principal— destacó la publicación del simposio “¿Qué desarrollo?”, moderado por el periodista Raúl Garcés, subdirector de la revista, y en el que intervinieron numerosos especialistas sobre los estudios acerca de desarrollo social:

“Se trata de un simposio que dota a los interesados en el tema de un buen instrumento de capacitación —aseguró Suárez—, porque muestra disímiles posiciones sobre el asunto. En el texto, diversos autores señalan elementos que para mí son medulares, como es el caso de Luisa Íñiguez —investigadora del Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humanos— cuando dice:

“‘Espero que se imponga una reconceptualización, y tal vez se esté gestando un nuevo modelo en la convergencia de sus acepciones o dimensiones. Deberán ser cimientos de esta construcción el definitivo desgaste de su estricta visión economicista; el redescubrimiento de las implicaciones de la pérdida de la armonía con la Naturaleza; la inclusión de la inminente búsqueda de la vitalidad libre del ser humano, y de sus derechos; los nuevos marcos geopolíticos; y, en especial, el despertar de la hipnosis de los hombres «comunes» agrupados en verdaderos movimientos sociales. Pero, con mayor objetividad, el modelo tendrá que esclarecer previamente si el desarrollo es más «ser» o «tener»’. Me parece que tenemos aquí una manera bien resumida de enfrentar el diverso y complejo desafío que impone el desarrollo”.

Suárez también resaltó el artículo de Diosnara Ortega y Aylinn Torres, “Espacios locales en Cuba: opciones para el desarrollo”, que se enfoca principalmente en el desarrollo local. En el trabajo entran a dialogar distintos modelos de desarrollo territorial y se analiza el nuevo rol que debe cumplir el municipio cubano dentro del actual proceso de descentralización, la participación ciudadana asociada a este, así como algunas propuestas para el desarrollo en las localidades.

“Cuando se habla de desarrollo social —explicó Suárez—, hay una tendencia a reducir lo local exclusivamente a la estructura político-administrativa y, por tanto, al municipio. Pero también existen otras iniciativas en diversas comunidades que no necesariamente se identifican con la división político-administrativa de un consejo popular”.

Luego, elogió el texto de Rosa María Voghon Hernández, socióloga de la Universidad de La Habana, “Empobrecimiento y sucesión generacional: un estudio sobre familias”. Pues, según aclaró, se trata de una investigación que ayuda a entender, más allá del plano teórico, los fenómenos que ocurren en la realidad concreta; donde, en última instancia, pretenden desplegarse las diferentes iniciativas del desarrollo social.

“En la sección Controversia —agregó—, aparece un panel sobre el legado de Carlos Marx. Para hablar acerca de desarrollo social y desarrollo hay que recuperar a Marx. Recordemos cuando nos advirtió, y lo digo parafraseando a Franz Hinkelammert, que es imposible seguir hablando de desarrollo desde la lógica sacrificial del modelo civilizatorio occidental, porque esa lógica se basa en dos pilares fundamentales: el sacrificio de los seres humanos y el de la naturaleza. Por eso, me parece muy pertinente que en una revista sobre desarrollo social haya un panel que retome el pensamiento de Carlos Marx”.

Poco después de la presentación de la revista, se dieron a conocer los premiados en la décimo cuarta edición del Premio Temas de Ensayo, que se divide en dos categorías: Estudios sobre arte y literatura, por un lado; y Ciencias sociales, por el otro.

El jurado de la modalidad Estudios de arte y literatura —que este año estuvo dedicada al destacado musicólogo Argeliers León—, integrado por el ensayista Emilio Bejel, la investigadora Nuria Gregori y el narrador Eduardo Heras León, decidió otorgar el primer premio al ensayo: “Figuras de la transpolítica. La escritura axiológica caribeña”, de Gilberto Padilla. Por “realizar con un valioso instrumental crítico, impecable estructura y un lenguaje en notable adecuación con el contenido estudiado, un profundo acercamiento a la escritura axiológica caribeña”.

También acordó conceder una primera mención a “El nacimiento de una estética: los libros ‘sin tapas’ de Felisberto Hernández”, de Gustavo Lespada, de Argentina; así como dos menciones a “Dressing black: la cultura metalera en Cuba” y “Comprensión emancipadora del reguetón”, de Anay Remón y Víctor Rolando Bellido, respectivamente.

Mientras, el apartado Ciencias sociales —dedicado al historiador Ramón de Armas—, compuesto por Mayda Álvarez, Niurka Pérez y Richard Feinberg, entregó el primer premio al ensayo “¿Será posible el cambio de mentalidades?”, de Daybel Pañellas. Por “abordar temas importantes sobre la Cuba contemporánea, muy bien documentado y con muy buen tratamiento teórico enriquecido con datos a partir de entrevistas”.

El jurado de Ciencias sociales decidió, además, otorgar cuatro menciones a: “¿Reforma o constituyente? Iniciando un debate constitucional a propósito de la actualización del modelo económico en Cuba”, de Reinier Limonta y Jorge O. Mordelo; “Los actores de las relaciones laborales en Cuba”, de Guillermo Ferriol; “Condición de género y trabajo remunerado”, de Dalia Virgilí; y, por último, “Con cristales de larga duración: una mirada a la política cultural comunista anterior a 1959”, de Alina Bárbara López.

Raúl Garcés aseguró que “desde 1998 esta revista, contra viento y marea, ha convocado al pensamiento cubano a pensar el país que es, en última instancia, el propósito de esta publicación. Y en todos los trabajos que hemos recibido se ha pensado mucho al país, en un contexto muy especial como es el de los Lineamientos de la Política Económica y Social, y todas las transformaciones en las que está inmerso”.

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