1ro. de enero de 1959

El antes y después de la nación cubana

Paquita Armas Fonseca • La Habana, Cuba

El 6 de enero de 1959 tuve mi primera muñeca: la recuerdo preciosa, con pelo largo y ojos azules. No fueron los Reyes magos quienes me la regalaron sino mi hermano quien, con la alegría del triunfo de los Rebeldes, decidió invertir su bajo salario en obsequios para toda la familia.

Para mí, los días posteriores al 1ro. de enero de 1959 fueron una gran fiesta de hombres barbudos que entraron a Holguín, con largos collares de semillas rojas y negras, sonrisas permanentes y la alegría lógica por la victoria sobre una dictadura sangrienta. Yo, que no cumplía aún nueve años, lo recuerdo todo como un carnaval especial donde los abrazos y la felicidad del tiempo porvenir invadían a viejos, jóvenes y niños.

No sé si escuché el discurso de Fidel —para mí el más apuesto de los rebeldes— o lo leí después cuando  dijo, recién acariciado el triunfo, que todo sería desde entonces más difícil. La vida le ha dado la razón.

Cincuenta y cuatro años después de aquellos días especiales quise saber qué significó el 1ro. de enero para un grupo de amigas y amigos. Aquí están sus respuestas:

Manuel Pérez
Cineasta

Dos meses antes había cumplido 19 años. Tenía algún grado de comprensión de que venía un cambio radical. Es posible que hoy, en el recuerdo, luego de tantos años y con tantos acontecimientos, pueda modificar un poco el alcance exacto de lo que sentí y pensé aquella mañana, y en el transcurso de todo aquel día, vivido desde La Habana. Fue una conmoción y me sentí muy bien. Intuí que de alguna manera se iba a dividir mi vida y la del país en un “antes” y un “después” de esa fecha.


Vicente Feliú
Trovador

¿El 1ro. de enero de 1959? Fue algo así como el 22 de diciembre de 2012 para el verdadero calendario maya, no el que nos venden los comerciales. Abrazos y felicidades en la nueva era.


Virgilio López Lemus
Escritor

En 1959 entraba en la pubertad, no entendía para nada el mundo y menos aun qué exactamente estaba pasando con el triunfo de la Revolución, pero la gente, sobre todo mi familia, estaba llena de gozo, lo que me impresionó mucho. El 18 de diciembre, en la toma del pueblo de Fomento, donde residía, cayó peleando ya en el pelotón del Vaquerito, mi primo Rolando Hernández Lemus (Lemito), de modo que el triunfo de la Revolución se ligaba a aquel suceso de un joven muerto por la Revolución misma. Evoco estos sucesos en unos poemas de mi libro El pan de Aser, de 1967, que muchas veces han sido leídos en los actos de aniversario por la toma del pueblo de Fomento por los Rebeldes, tal y como hicieron este año. Sencillamente, me cambió la vida, como a los millones de cubanos vivos en aquel momento. Mi vida continúa aquí y ahora, mientras las circunstancias siguen cambiando en torno y hay que seguir ese paso de cambios necesarios y provechosos.


Félix Contreras  
Poeta y periodista
Con el enero de 1959 me llegó una puerta para entrar a mí mismo, a mi identidad, a mi autoreconocimiento como persona, a las necesarias oportunidades que un joven desamparado, hundido en la orfandad, soñaba para acceder a su realización en una sociedad en la cual, antes de ese bendito año, todo le era negado. Pero, lo bonito y grande de ese año fue que vino “Con todos y el para el bien de todos”. 


Alden Knight
Actor

Ese mismo día: fue una gran sorpresa para mí. Después: mi incorporación a ese gran cambio favorable para Cuba. Ahora: un fuerte deseo de retomar los logros. Y un feliz aniversario 54.


Gerardo Fulleda

Dramaturgo

Representó el viraje más importante que he tenido en mi existencia, pues me facilitó el inicio de una aventura increíble por posibilidades que solo había visitado en sueños. Por supuesto, todo no ha sido “coser y cantar”. Pero, sin ese momento, no hubiera llegado a donde estoy y a lo que soy. Y aún sueño. Feliz 2013. Con mucha salud.


Víctor Fowler
Escritor

Puesto que por entonces yo ni siquiera había nacido carezco de los beneficios del testigo. Recuerdo que cuando los mayores contaban que esa madrugada salieron a las calles miles de personas a destrozar los parquímetros, me causaba extrañeza porque ellos solo podían señalar al sitio donde aquellos parquímetros estuvieron, ahora vacío.

Lo que trato de trasmitir es la dificultad de imaginar los pasados que uno no conoció. Al mismo tiempo, y en paralelo a esto, no solo elaboro mis propias versiones de los acontecimientos, sino que las someto a la prueba del tiempo, a la erosión.

Me interesa precisar dónde estamos (o sea, desde dónde la pregunta es hecha) para que la respuesta sea transparente; dicho de otro modo, pese a los dolores del presente, todavía entiendo el 1ro. de enero de 1959 como el comienzo de la posibilidad, para Cuba, de construir un mundo nuevo (utópico y excesivo) donde primasen la solidaridad y el compañerismo en lugar del placer individual y el egoísmo. Así, así lo quiero aún.


Georgina Herrera

Poeta y escritora de radio

Si debo explicarme rápidamente y lo mejor posible diré, dramatúrgicamente hablando, que el 1ro. de enero de 1959 fue el punto de giro lógico y coherente en mi vida. Yo esperaba el cambio que me hiciera justicia, y no lo aguardé con los brazos abiertos para que me cayera del cielo, sino que me fui preparando, a mi modo y con mis condiciones. Yo merecía esa fecha, por lo que encerraba en sueños, esfuerzos, entrega y esperanzas. Y la asumí. La asumo aún como algo igual a lo que fue para los antiguos mayas, cuando la fijaron, aquella vez, el 21 de diciembre del 2012. 

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