El arte de la UNEAC

Dainerys Machado Vento • La Habana, Cuba
Viernes, 21 de Diciembre y 2012 (4:03 pm)

El calendario del 2012 deja caer su última hoja, y con ella la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) cierra su año 51. A engrosar la historia de la organización se suman otros 12 largos meses de trabajo durante los cuales, como es costumbre, se sucedieron acontecimientos culturales, acciones políticas, sociales y comunitarias.

La Gaceta de Cuba y Ediciones UNIÓN partieron el pastel de sus aniversarios 50, precisamente a principios de año. Y aunque las dichosas celebraciones no se adornaron con grandes alharacas promocionales, sí mostraron la salud de ambos espacios editoriales.

La puesta muy puntual en circulación del magazín lo mostró actual, atrevido y diverso. El dossier del segundo número del año, correspondiente a los meses de marzo y abril, abordó las relaciones entre periodismo y literatura, sobre todo como un pretexto para recorrer el contexto y la historia de la propia publicación. Múltiples reverencias al centenario del gran escritor cubano Virgilio Piñera llegaron en el número 4 de la revista, presentado en el mes de septiembre. Tal homenaje fue punto en común con el constante y significativo trabajo editorial del sello UNIÓN, que también sobresalió en las reediciones de importantes textos piñerianos.

Las novelas La carne de René, Pequeñas maniobras y Presiones y diamantes, y el volumen de poemas La Isla en peso, todos con la firma virgiliana, así como Virgilio Piñera en persona, de Carlos Espinosa y Virgilio Piñera, entre él y yo, especie de ensayo-testimonio de Antón Arrufat, volvieron a ver la luz este año, gracias al trabajo de esa editorial.

No obstante, fueron múltiples y variados los títulos presentados por las diferentes colecciones de UNIÓN durante los 12 meses, especialmente en la Feria Internacional del Libro de La Habana, que encontró en la sede nacional de la UNEAC un espacio cómplice, sobre todo para la poesía. El homenaje a Virgilio continuó en esas fechas con un amplio panel dedicado a su obra dramática, y con la extensión de dicha dedicatoria a la Jornada contra la Homofobia, celebrada también en la sala Villena en el mes de mayo.

Numerosas fueron las autoras cubanas, cultivadoras de diferentes géneros literarios, que hallaron espacio en el catálogo de UNIÓN este 2012, entre ellas sobresalieron Graziela Pogolotti, Mylene Fernández Pintado, Marilyn Bobes, Marlene E. García y Legna Rodríguez. La casa editorial celebró, además, el décimo aniversario de su colección Dienteleche, dedicada a los más pequeños de casa.

La publicación de múltiples títulos, buena parte de ellos de crítica y ensayo, marcaron también el trabajo de UNIÓN. Meritoria labor que le mereció ser uno de los sellos cubanos galardonados con el prestigioso Premio de la Crítica correspondiente a este año.

Aunque la salud de la literatura ocupa siempre numerosos espacios en las agendas de la organización, esta vez fueron otros los temas debatidos con mayor detenimiento en las reuniones de la UNEAC que se celebraron a lo largo de todo el año en sus instancias provinciales, así como en el Consejo Nacional que tuvo lugar el pasado 19 de septiembre en el capitalino Multicine Infanta. En primer lugar, la divulgación y promoción de la música cubana; y en segundo, las transformaciones en los pagos y conceptos del sistema tributario.

La polémica sobre los cuestionables valores de la música cubana que más suena hoy en los espacios públicos y audiovisuales, se detuvo a celebrar en varias oportunidades la promoción de la Rumba y de la Décima cubanas como Patrimonios Intangibles de la Humanidad, según la UNESCO, y planteó la preocupación por los amplios espacios de divulgación ocupados por géneros musicales que apelan a la vulgaridad como fórmula fácil del comercio. Las voces de César Portillo de la Luz, Ángel Bonne, Digna Guerra, Frank Fernández, Carlos Tamayo, Desiderio Navarro, entre otros destacados músicos e intelectuales, se alzaron recurrentemente con tales preocupaciones.

Las transformaciones del sistema tributario anunciadas en la Asamblea Nacional del Poder Popular este año, promovieron la creación de una comisión liderada por la realizadora Magda González Grau, miembro de la presidencia nacional de la UNEAC, para debatir las particularidades de las nuevas leyes en el caso de los creadores cubanos. Concluidas las modelaciones necesarias, miembros de las comisiones económicas de las cinco asociaciones que conforman la organización debatieron ampliamente acuerdos y desacuerdos, en presencia de los directivos del Ministerio de Finanzas y Precios, del de Trabajo y Seguridad Social, y del de Cultura. Músicos, artistas plásticos, artistas escénicos, escritores y creadores de la radio, el cine y la televisión se reunieron en diferentes momentos para plantear preocupaciones y propuestas sobre el nuevo sistema que entrará en vigencia en 2013, concluido el proceso de debate en todas las provincias del país.

Para seguir a tono con los tiempos que corren, una de las principales actividades del último mes del año se celebró, justamente, en la Sala Villena de la UNEAC. Allí, personalidades de la cultura cubana, lideradas por el escritor Miguel Barnet, presidente de la UNEAC, se reunieron para buscar propuestas creativas a la batalla política que libra Cuba por la libertad de los Cinco cubanos presos en EE.UU.

Cuando recibir es entregar

El premio de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) por la obra de la vida que le fuera otorgado en mayo de 2012 a Nancy Morejón, presidenta de la Asociación de Escritores, le fue entregado un mes después en la sala Villena de la UNEAC. Muy cerca, en el Salón de la Presidencia, el destacado bailarín José Manuel Carreño recibió el pasado noviembre el carnet que lo acredita como miembro de mérito de la organización. Lauros individuales que, de maneras diferentes, prestigiaron el trabajo de los creadores cubanos durante 2012.

El reto para este año era elevado: durante todo 2011 se celebraron en múltiples espacios las cinco décadas exactas de que el Poeta Nacional, Nicolás Guillén, fundara la estructura que acoge a los creadores cubanos. Festejos a los que, en su momento, se sumaron las amplias actividades que la Comisión Aponte organizara para visibilizar los orígenes del Año Internacional de los Afrodescendientes.

Y si bien los festejos del medio siglo cerraron con el año precedente, la Comisión Aponte sí continuó su activa labor, que incluyó el lanzamiento de un boletín digital, además de presentaciones de libros, paneles y develaciones de tarjas en espacios públicos.

Peñas, encuentros para promover debates y otros espacios fijos, también conservaron fechas y horas en todas las sedes provinciales de la UNEAC. En su casona capitalina, La bella cubana, la Peña del Ambia, y el Concierto Abierto amenizaron musicalmente cada mes. Mientras los debates de Mirar desde la sospecha aguzaron la visión sobre la presencia y el tratamiento de las mujeres en las artes cubanas.

En la misma sala Villena que acogió muchos de estos encuentros, la Productora Octavio Cortázar presentó su amplia producción documental de este año. Rita Longa, Rogelio Martínez Furé, el escultor José Villa, el diseñador Eduardo Arrocha, fueron solo algunas de las personalidades homenajeadas por las producciones de la Cortázar que, a través de varios realizadores, se asomó también a curiosas tradiciones vigentes en el imaginario popular del país.

El trabajo cultural comunitario siguió activo como una de las máximas expresiones de la entrega de los artistas cubanos a su público. En el mes de junio, se celebró la XIII edición del concurso nacional Proyectos de Desarrollo Local y Comunitario desde la Cultura, de la mano del Centro de Intercambio y Referencia-Iniciativa Comunitaria (CIERIC) y de la Dirección de Cultura Comunitaria de la UNEAC. A los efectos, se evaluó la labor de 24 proyectos diseminados por todo el país, como una prueba de que se diversifica y amplía esta hermosa propuesta.

Mientras las definiciones de las artes continúan debatiéndose y ampliándose en el presente, la organización de los creadores cubanos prueba que su principal arte sigue siendo estimular, proteger y defender, desde la diversidad, la creación cubana que se produce dentro y fuera de la Isla.

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