Una semilla en un surco de fuego, de Joel Espinosa Solís

Junto con nosotros

Guille Vilar • La Habana, Cuba

Ud. sostiene entre sus manos un disco, sencillamente distinto. Se trata de la propuesta de Joel Espinosa Solís, uno de los ganadores del Premio de Creación Ojala 2010 otorgado por la casa disquera Ojalá y la Oficina de Silvio Rodríguez, y seleccionado como Premio Especial en el concurso para musicalizar los poemas de Rubén Martínez Villena. Por supuesto que se le garantiza plena satisfacción desde la primera escucha, pero además, le entregamos las siguientes valoraciones a modo de adecuado complemento para su mayor disfrute.                              

El simple hecho de nombrar a Villena, implica que estamos ante la presencia de un relevante protagonista de las letras cubanas quien, desde muy joven, manifestó su inclinación por hacer versos, dedicación que, se afirma, de no haberse interrumpido nos hubiera legado una obra de madurez, al mismo rango que la de Nicolás Guillen y la de ese otro gran poeta, el chileno Pablo Neruda.

Fue tanta su sensibilidad, que la derrochó en una muestra de magistral poesía, lamentablemente de breve amplitud, no solo porque falleció víctima de la tuberculosis a la temprana edad de 35 años sino porque, en gesto propio de los elegidos, había renunciado a su interés por la literatura al vislumbrar la urgente necesidad de dedicarse por entero a la política para enfrentar la corrupción del poder, hecho cotidiano en nuestro país durante las primeras décadas del siglo XX.

Identificado con las ideas progresistas vigentes en aquella época, Villena se sintió cómplice del batallar de insignes personalidades como Juan Marinello, Julio Antonio Mella y Pablo de la Torriente Brau, compatriotas que como él, no sabían lo que significa ceder en sus empeños por alcanzar una sociedad cubana diferente. Versos que han quedado para la historia como “Hace falta una carga para matar bribones, para acabar la obra de las revoluciones” y el calificativo de “un asno con garras”, contundente descripción que le espetó al dictador Antonio Machado en pleno rostro provienen, precisamente de Villena, a quien lo han valorado como todo pensamiento, “…pero soltaba destellos de gigante y no se le podía asustar ni con el músculo, ni con la voz, y mucho menos con el ingenio”1 A estas alturas, intentar explicarle a Ud. que se trata de un ser humano excepcional no es noticia, a no ser por una de esas asombrosas anécdotas que tiene la vida en donde se cuenta que el propio Generalísimo Máximo Gómez, amigo de la familia, tomó al pequeño de Villena con tres años de edad, lo sentó sobre sus piernas y le dijo al padre que lo cuidara mucho “porque tiene una mirada muy inteligente”. Volviéndose al niño, le profetizó: “Tu vida tendrá luz plena de mediodía”.2                             

Por tales razones, uno de los méritos de Joel Espinosa como interprete y arreglista de las canciones que integran el disco Una semilla en un surco de fuego es que, gracias a la audacia natural de su juventud, este proyecto armoniza plenamente con la vocación profesional de Villena, detenida en la eternidad por el rango de los versos. Ha logrado descifrar el código de la inmensidad de un icono de nuestro patrimonio cultural, al demostrar que dicha grandeza es más ostensible mientras se acoja con la mayor naturalidad. Se trata de una componenda creativa de plena contemporaneidad en la cual sentimos a Villena como amigo personal de Joel, en donde poeta uno y el otro músico, al fin se han puesto de acuerdo para hacer este trabajo en conjunto y sorprender ahora mismo a más de uno.

Canciones como “Hexaedro rosa” (V) y “Soneto” representan un verdadero reto para quienes gustan de recrear textos de tema erótico con un acento vulgar y por lo tanto se quedan pasmados al no poder llegar ni a la sombra de esta desnuda franqueza con un lirismo de alturas. A la vez, Joel en su recorrido por cada una de estas piezas, nos convence que no entiende de limitaciones para usar los distintos géneros de la música contemporánea. Lo mismo ha trabajado un tema con aires de bolero, mientras que otro proviene de su admiración por el jazz y hasta por el rock. Cuando se escucha su acercamiento a “La pupila insomne”, se piensa inevitablemente en la versión de Silvio Rodríguez grabada con el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC a comienzos de los años 70 del pasado siglo, todo un clásico de la Nueva Trova. Sin embargo, la sorprendente idea de musicalizar estos versos, quizá los más conocidos de Villena, desde un ámbito roquero, se distancia de aquella en un sentido diametralmente opuesto y, sin lugar a duda, funciona para la sensibilidad de estos tiempos.

Así, sin dar tregua en la voluntad de continuar asombrándonos por la eficacia del dúo Villena/Joel, en el disco aparecen otros temas de profundo contenido patriótico. Tal es el caso de la pieza “Mal tiempo”, alusión directa al legendario combate de las fuerzas insurrectas lideradas por Máximo Gómez en contra de las tropas españoles, canción donde Villena y Joel, además del propio Silvio, al sumarse con su voz a dicha pieza, rinden homenaje a este héroe de nuestras luchas independentistas. Otro tanto ocurre con “El rescate de Sanguily”, increíble hazaña realizada por el Mayor Ignacio Agramonte y un grupo de mambises, acción que Villena enaltece en su justa medida mientras Joel aporta, con particular acierto, el familiar emblema sonoro de la música popular cubana.

Por último, hacer alusión a la refinada elegancia al estilo de una canción antigua en “La insuficiencia de la escala y el iris”, o a la complejidad del intento por musicalizar “Díptico”, funcionan como resortes finales que resumen las razones que provocan nuestro orgullo por esta entrega discográfica, orgullo por el alto nivel artístico alcanzado, orgullo al descubrirnos un intérprete alimentado por la sabia de la autenticidad, pero sobre todo, orgullo por tener a Rubén Martínez Villena junto con nosotros, desde su imprescindible verso.

Nota discográfica que forma parte del disco Una semilla en un surco de fuego, de Joel Espinosa, Premio de Creación Ojalá 2010.

 

Notas:
 
1. Álvarez García, Imeldo. Rubén Martínez Villena, luz y fuego inextinguibles (Primera Parte) Cubarte. 2011/01/14
2. Aldereguía, Gustavo. Con el parpado abierto, Rubén Martínez Villena. Juventud Rebelde. 2009/01/16

 

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