Una semilla en un surco de fuego, de Joel Espinosa Solís

Junto con nosotros

Guille Vilar • La Habana, Cuba

Ud. sostiene entre sus manos un disco, sencillamente distinto. Se trata de la propuesta de Joel Espinosa Solís, uno de los ganadores del Premio de Creación Ojala 2010 otorgado por la casa disquera Ojalá y la Oficina de Silvio Rodríguez, y seleccionado como Premio Especial en el concurso para musicalizar los poemas de Rubén Martínez Villena. Por supuesto que se le garantiza plena satisfacción desde la primera escucha, pero además, le entregamos las siguientes valoraciones a modo de adecuado complemento para su mayor disfrute.                              

El simple hecho de nombrar a Villena, implica que estamos ante la presencia de un relevante protagonista de las letras cubanas quien, desde muy joven, manifestó su inclinación por hacer versos, dedicación que, se afirma, de no haberse interrumpido nos hubiera legado una obra de madurez, al mismo rango que la de Nicolás Guillen y la de ese otro gran poeta, el chileno Pablo Neruda.

Fue tanta su sensibilidad, que la derrochó en una muestra de magistral poesía, lamentablemente de breve amplitud, no solo porque falleció víctima de la tuberculosis a la temprana edad de 35 años sino porque, en gesto propio de los elegidos, había renunciado a su interés por la literatura al vislumbrar la urgente necesidad de dedicarse por entero a la política para enfrentar la corrupción del poder, hecho cotidiano en nuestro paí