La Jiribilla y sus nuevas páginas de papel

Dainerys Machado Vento • La Habana, Cuba
Fotos: R. A. Hdez
Jueves, 17 de Enero y 2013 (4:07 pm)

El diálogo del número 95 de La Jiribilla de papel con su dossier comienza desde la primerísima plana. Una ilustración de Yaimel López Zaldívar muestra una silla vacía entre un público numeroso. Allí se adivina la ausencia de una persona que ejerza la crítica de arte. Bajo el título de Crítica literaria en Cuba: horizontes en tensión, se presenta el dossier de esta edición, guiado por interrogantes como “¿Cuál es el estado de la crítica literaria en Cuba? ¿Existe una crisis del oficio o se trata de una desmotivación? ¿Están preparados los autores para las opiniones desfavorables de sus obras?”

Imagen: La Jiribilla

El desfile crítico sobre la ausencia de crítica en los medios periódicos y especializados de Cuba lo inicia Roberto Méndez, con un texto titulado “El crítico que nos falta”. Al respecto la investigadora Zaida Capote Cruz escribe sobre “Crítica y ciudadanía” y la defiende como “un acto político, una intervención en la vida pública” que es preciso conservar. “Apostadores encima del abismo” titula Víctor Fowler su acercamiento al tema, donde convida a “dialogar, introducir nuevos modos de pensar la literatura”, a “fugarnos, (re)entendernos, (re)inventarnos” en función de estimular el ejercicio de pensamiento en espacios públicos. “¿Crítica…? ¿Literaria…?” son los cuestionamientos que se hace y nos hace el periodista y escritor Rafael Grillo, quien pone el dedo sobre el panorama actual de las publicaciones seriadas y las similitudes de sus perfiles editoriales, que sesgan la diversidad de planteamientos.

El investigador Alberto Abreu continúa este dossier con una sistematización sobre el ejercicio de esa mirada especializada en Cuba, su título es “Y después de la posmodernidad, ¿qué?” Más interrogantes que respuestas parece plantear este número que continúa con sendos trabajos de Marilyn Bobes y Rogelio Riverón. Ella se pregunta “¿De qué hablamos cuando hablamos de crítica?”, mientras él se acerca a la “Literatura y mass media: una tirantez disculpable”.

A cargo del intelectual Jorge Fornet estuvo la presentación de este número de La Jiribilla de papel, que se produjo este miércoles 16 de enero en el capitalino Centro Dulce María Loynaz. Amenas y sugerentes fueron sus palabras, que no solo repasaron íntegra la edición, sino que establecieron nuevas conexiones en su contenido. Así desde el acercamiento del Premio Nacional de Literatura Pablo Armando Fernández al volumen de poesía Casa que ni existía de Lina de Feria, remitió al texto de Joaquín Borges Triana sobre el quinteto pinareño Médula, “uno de las más atractivas de la escena metalera cubana en lo que va de centuria”. Pues al decir de Fornet, “enterarme por La Jiribilla de cosas que no sé” es uno de sus principales atractivos que le encuentra.

Imagen: La Jiribilla

“En el pasado quedó la estrechez comedia-melodrama” es el trabajo de Joel del Río en la sección La Butaca, al cual Fornet elogió como “el más completo inventario que haya leído del cine cubano”. Mencionó el hecho de que el lector podrá estar o no de acuerdo con la importancia que otorga el autor a ciertos acontecimientos, o el lugar que les da para la historiografía fílmica, pero eso no disminuye lo “impresionante” que resulta su sistematización.

El resto de las secciones fijas contribuye a la diversidad y al movimiento temático del número. La excelente entrevista que el actor y director teatral Rubén Darío Salazar hace a Ulises Rodríguez Febles, con motivo de su Premio La Edad de Oro 2012 de Teatro para Niños, inaugura estas en el espacio Encuentro con…. La poesía es esta vez de Juventina Soler Palomino (Granma, 1970), mientras “Papeles de vuelta” regresa al Salón de Mayo, gracias a “La Gran Espiral” retratada en palabras por Alain Jouffroy, en tomado del libro Salón de mayo. De París a La Habana, de Lillian Llanes.

La crónica vuelve con la firma del periodista y dramaturgo Amado del Pino, que en este número cuenta sobre “Mi mejor lectura en La Habana”, como un homenaje a la cincuentenaria revista La Gaceta de Cuba. La mirada está dirigida esta vez hacia la plástica. Firmada por el pintor y diseñador Ángel Alonso, bajo el título “Holoimagen: Nueva linterna mágica”, reseña la interesante exposición internacional de hologramas inaugurada el 10 de abril en el Museo Nacional de Historia Natural. Retablo abierto se dedicada a la exposición de diseño de muñecos en el 10mo. Taller Internacional de Títeres y lleva la rúbrica de D. Salas Aquech. Mientras El cuento entrega sus dos páginas a “Godofredo Miyares. Cronología de un mito”, simpática narración de Gumersindo Pacheco que hace honor al comentario que páginas adelante firma la escritora Laidi Fernández de Juan como “Carta por el humor y otros demonios”.

Imagen: La Jiribilla

La doctora Graziella Pogolotti, presente como otros colaboradores en la presentación, mueve el pensamiento desde la página 12 de esta edición con su trabajo “¿Qué es la literatura? ¿Para qué sirve?”, donde parte de un libro del periodista y escritor argentino Tomás Eloy Martínez, que al decir de Fornet “trabaja con algunos escritores clásicos de la literatura para entender las relaciones entre verdad y literatura, entre tensión y realidad”.

Completan este número el texto “Derechos humanos, derechos culturales”, de Lillian Álvarez; “Estado de sitio: un libro convincente, implacable y fuerte”, de Paul Estrade; y “Políticos en tiempo real”, un acercamiento de Miguel Ernesto Gómez al uso de las redes sociales en las campañas políticas de la actualidad.

La amena presentación promovida por Jorge Fornet, fue precedida por la convocatoria de Yinett Polanco, editora de La Jiribilla de papel y jefa de redacción de su edición digital, a participar en un espacio de pensamiento trimestral que comenzarán a promover el próximo 6 de febrero. La Casa del Alba, ubicada en la céntrica calle Línea de la capital cubana, deberá acoger los encuentros que comenzarán con el tema Cultura y emigración en Cuba. Al panel de ese día ya han confirmado su presencia Antonio Aja, Ambrosio Fornet, Ileana Sorolla, Norberto Codina y otros especialistas o intelectuales que han abordado con anterioridad el tema.

El nuevo espacio contribuirá a la concepción de La Jiribilla no solo como una revista, también como un espacio generador de cultura. Acompañando sus nuevas páginas, en el público se encontraba también su pequeño equipo de realización.

Imagen: La Jiribilla

Bajo la premisa de la creación, la buena música interpretada por el joven y reconocido trompetista Yasek Manzano cerró el evento de la tarde. El multilaureado músico, que se declaró simpatizante de la política editorial y cultural de la revista, deleitó a los presentes con las melodías de “Bésame mucho” y “El manisero”, dos conocidos temas cubanos. Acompañado en el bajo por Omar González Sánchez, Manzano hizo gala de su talento en el mismo salón donde el público dio la bienvenida a otras páginas de papel de La Jiribilla.

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