Leonardo Padura:
Notas para una Semana de autor

Yinett Polanco • La Habana, Cuba

La Semana de autor de la Casa de las Américas, realizada entre el martes 27 y este viernes 30 de noviembre, ha sido dedicada en esta ocasión al escritor cubano Leonardo Padura. Durante estos días, ensayistas y críticos como Graziella Pogolotti, Enrique Saínz, Rafael Acosta de Arriba y otros, han homenajeado al autor de la saga de Mario Conde y, también, al periodista al que le debemos El viaje más largo.

Imagen: La Jiribilla

Su primer libro publicado fue un volumen de ensayos, Con la espada y con la pluma (Comentarios al Inca Garcilaso), dado a la luz en 1984 por la Editorial Letras Cubanas. En 1988 apareció su primera novela, Fiebre de caballos, también con Letras Cubanas. Al año siguiente se presentan su volumen de cuentos Según pasan los años, y de ensayo Lo real maravilloso: creación y realidad, ambos de la misma editorial; el conjunto de entrevistas El alma en el terreno, de la Casa Editora Abril; y el libro de ensayo Colón, Carpentier, la mano, el arpa y la sombra, por el Departamento de actividades culturales de la Universidad de La Habana.

A pesar de haber mostrado ya sus credenciales con esta multiplicidad de géneros, es a partir de 1991 con Pasado Perfecto, publicado con Guadalajara EDUG, que Leonardo Padura inicia su tetralogía del policía Mario Conde y comienza su verdadero camino como escritor de reconocimiento internacional.

Escribir en Cuba en el siglo XXI

Reconocidos son su talento como creador y su inmensa capacidad de trabajo, pero otras claves para la difusión de su obra tal vez las haya dado él mismo en la conferencia con la que inauguró la Semana de autor en la Casa de las Américas, “Escribir en Cuba en el siglo XXI”. Padura se reconoció miembro de la generación “que, en el momento de su madurez y posible eclosión, vio alterado su desarrollo o evolución con la llegada del eufemísticamente bautizado Período Especial que marcó la última década del siglo XX y proyectó su espectro hasta este presente de hoy, de ahora mismo, la generación literaria cubana que tal vez con mayor encono recibió los golpes pero también los beneficios —sí, los beneficios— de esos años”, afirmó ante una concurrida Sala Che Guevara.

Para Padura, la gran depresión de la industria editorial del país a causa del derrumbe del campo socialista y la crisis económica que enfrentó la Isla en esos años, “obligó a los escritores a buscar por el mundo un premio literario que los salvara de la inopia y, a la vez, una vía para estampar sus obras”, y permitió la profesionalización de algunos de ellos. Los autores de la literatura de los 90, que quizá nadie podía imaginar en las décadas anteriores, encontraron en las editoriales extranjeras ojos atentos a unas páginas repletas de localismos, situaciones y personajes oscuros desaparecidos durante décadas de lo escrito desde la Isla. Al decir del creador de La novela de mi vida, esto le abrió las puertas del mercado a toda una generación de autores y se las cerró a las siguientes, cuando los lectores internacionales se saciaron de historias arquetípicas. “En medio de esa nueva circunstancia nacional, tal vez el mayor error de esta literatura más desenfadada o desencantada o intencionadamente crítica haya sido su falta (o la incapacidad de algunos de sus creadores) de una perspectiva más universal, es decir, menos localista”, sentenció.

Mientras analizaba los escollos que debe enfrentar un escritor de la Isla, por problemas con la promoción y el acceso a la literatura contemporánea de fuera de las fronteras, Padura aseguraba que “el ejercicio de escribir en Cuba es un acto de fe” y reflexionaba acerca de cómo por el contexto especial en el que se desenvuelven el periodismo y la literatura en Cuba, “el escritor cubano que vive en Cuba se ha convertido en uno de los más importantes recolectores de la memoria del presente que tendrá el futuro”.

En la primera jornada de la semana de autor, Padura adelantó la lectura de un fragmento de Herejes, la novela en tres tiempos en la que trabaja en la actualidad y que debe salir publicada en septiembre de 2013 por la editorial española Tusquets.

Imagen: La Jiribilla

Obsesiones de un periodista

Son los pasos de Leonardo Padura en el periodismo los de más larga data, pues se iniciaron a inicios de los 80 en El Caimán Barbudo, luego entre 1983 y 1989 trabajó en el periódico Juventud Rebelde y desde entonces, y hasta 1995, en la revista La Gaceta de Cuba. La larga lista de sus colaboraciones con medios del mundo incluye a Le Monde Diplomatique, de Francia; El Universal, Excelsior y Plural, de México; El Mundo y El País, de España; Corriere de la Sera, en Italia; Noticias de Arte y Latin Beat en EE.UU., entre otros. Desde 1995 coordina el suplemento Cultura y Sociedad de la Agencia de Prensa IPS.

Al Padura periodista se le dedicó la segunda jornada de la Semana de autor. Entre mi periodismo y mi literatura hay una conexión, son formas diferentes de acercarme a una realidad, afirmó el hombre que recién acaba de publicar con la Editorial Sed de Belleza, de Santa Clara, Un hombre en una isla. Crónicas, ensayos y obsesiones

Evocando su etapa como periodista, Padura explicó que, con aquellos reportajes sobre el Barrio chino o el poblado de Casablanca, trató de escribir “algo que tuviera un carácter permanente”. “Tuve la oportunidad de hacer en Juventud Rebelde un periodismo con absoluta libertad”, aseguró. Recordó también como, durante su etapa en La Gaceta de Cuba, el equipo de redacción al cual pertenecía consiguió que se convirtiera en una publicación que estuviera en el centro de las preocupaciones de muchos escritores e intelectuales cubanos. Para este autor, es importante intentar “un periodismo que no se agote en sí mismo”, pues, según apunta, el periodismo permite un conocimiento y una reflexión sobre la realidad que te obligan a desarrollar una capacidad de análisis muy rápida.

Apuntes para una (auto)biografía

No conforme con ser un escritor de novelas policiacas, Padura ha reconstruido la vida de hombres que han marcado, de un modo u otro, nuestra historia. Tal fue el caso del autor de El viejo y el mar en Adiós, Hemingway; el poeta José María Heredia con La novela de mi vida y de León Trotsky y su asesino, el español Ramón Mercader, en El hombre que amaba a los perros. Ha publicado casi 30 títulos de su autoría, sin contar aquellos volúmenes de los que ha sido compilador. Ha sido además guionista de documentales como El viaje más largo, Esta es mi alma, Yo soy del son a la salsa y películas como Malabana y Siete días en La Habana.

Leonardo Padura acumula numerosos premios y distinciones entre los que sobresalen la Distinción por la Cultura Nacional, del Ministerio de Cultura de Cuba, la Orden Caballero de las Letras de la República Italiana, el Premio Internacional de novela negra Dashiell Hammett en dos ocasiones, el Premio Raymond Chandler del Fest Noir de Croumajeur, el más importante premio italiano para un autor de novela negra, por el conjunto de su obra y el Premio Roger Caillois (Maison de América Latina de París) por el conjunto de su obra.

No hay descripción posible para una cola donde los lectores intentan comprar un libro de Padura, decía en broma el joven periodista Carlos Velazco en su exposición. “Ningún otro autor cubano vivo, salvo él, mantiene un diálogo tan vital con sus lectores naturales, ni es tan buscado, seguido, necesitado”, aseguró. Con la presentación en la tarde del viernes 30 en la Casa de las Américas de los últimos tres títulos de Padura que en Cuba han visto la luz: El hombre que amaba a los perros, de Ediciones Unión, La memoria y el olvido, de la Editorial Caminos y Un hombre en una isla, de Sed de Belleza, se habrá cumplido el ciclo de esta Semana de autor de la Casa de las Américas, dedicada por primera vez a un autor cubano.

Comentarios

Sin dudas el escritor cubano contemporaneo con más exito ante nuestro público y ante el mercado externo.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato