Los magos de la mentira

Umberto Mazzei • Suiza
Viernes, 21 de Diciembre y 2012 (2:58 pm)

Desde el siglo XX, controlar la información sin usar constricción formal, para limitar el alcance de la mente y del espíritu, obsesiona a los ambiciosos del lucro desmedido, como lo llamó Adam Smith. Es en EE.UU. donde se elaboró el modelo. Allí se redujo al mínimo en la educación media —la de la masa— la enseñanza de temas humanísticos, como la historia, la geografía o la filosofía, que son la referencia del pensamiento crítico.

La idea es impartir solo el conocimiento necesario para que el trabajador sea útil, pero ignorante en lo político. Eso permite forjar en la mente de las mayorías una visión del mundo alejada de la verdad, pero que la orienta según convenga a la ambición de los dirigentes. El truco sirve también a gobiernos que sin alharaca electoral tienen una clase dirigente visible, pero es en las democracias donde es más útil, porque allí los que de verdad mandan se ven poco, pero usan la propaganda engañosa para promover sus títeres en los carnavales electorales.

Hasta el siglo XX, los medios de información eran de propiedad difusa, cobertura regional, y diferente percepción de la realidad. Durante el siglo XX, la propiedad de los medios de información se concentró, la cobertura se amplió al nivel nacional e internacional, las versiones de la noticia se fueron haciendo más coincidentes y se instalaron los medios audiovisuales, que estimulan la pereza intelectual.

El siglo XXI comienza con la propiedad de los medios muy concentrada y la difusión de noticias muy orquestada. Hay un cartel internacional cuyas miras políticas van más allá de las definidas por el Consenso de Washington o la OTAN. Su técnica básica es mentir por omisión. Se amputan partes esenciales de la verdad o de la realidad histórica y política, mientras se inventa o exagera lo que se quiere revelar. El fin es demonizar personas o países, creencias o ideologías, que molesten la ambición vagabunda.

La novedad típica del siglo es el uso de Internet para difundir noticias fuera del cartel mediático. Esa información la aprovecha la creciente clase que usa la informática. Es un grupo aún minoritario pero influyente, porque es el estrato más instruido de la clase trabajadora. En sitios virtuales de Internet se encuentran versiones más completas de la realidad, pero el cartel mediático y agentes de los gobiernos títeres también manipulan la información allí, sobre todo en las llamadas redes sociales.

Debates sobre normas para el medio informativo

La concentración de la propiedad y el anonimato de los accionistas dificulta la identificación específica de los intereses económicos, políticos o confesionales que orientan la manipulación de la información, pero el modo como los grandes grupos informativos coinciden en calificar los intentos de democratizar la información como atentados contra la libertad de expresión, indica temor a la transparencia.

Datos europeos recientes muestran que la concentración aumenta, porque la crisis afecta más a los medios de información pequeños e independientes. Según El País (14/12/2012) desde el 2008, en España desaparecieron 132 revistas y 22 diarios y se sumaron 6300 periodistas al paro. La inversión en prensa, radio y televisión cayó un 45%, pero en cambio la inversión en Internet subió un 171%.

En estos momentos, en el mundo hay varios casos públicos relacionados con la concentración de la distribución de la información, los métodos de hacer noticias y la veracidad de su contenido. Los que más acaparan la atención suceden en Argentina, Gran Bretaña y EE.UU. En Argentina la iniciativa se origina en el poder ejecutivo y el poder legislativo, con tropiezos ante el poder judicial. En Gran Bretaña es más bien a la inversa. En EE.UU. el juicio contra el soldado Bradley Manning arroja luz sobre el riesgo de violar el monopolio de la información.

En Argentina el gobierno introdujo una ley para democratizar el suministro de información que fue aprobada por una amplia mayoría del congreso. La nueva ley permite que una persona o empresa posean hasta 24 sistemas de televisión por cable, 10 licencias de radiodifusión —sean de radio FM, AM o televisión abierta— y una señal de contenidos. La ley fue apelada como inconstitucional por el Grupo Clarín, que con 250 licencias predomina entre los medios argentinos, tanto que, sin ser oficialmente un partido, ejerce el rol de oposición política al gobierno.

Clarín alegó que era una ley que violaba la constitución ante un tribunal de lo Civil y Mercantil. La Corte Suprema otorgó entonces a Clarín un beneficio cautelar que vencía el 7 de diciembre, pero la Cámara de lo Civil y Comercial se lo renovó hasta que se dicte sentencia, con lo que atrasó la aplicación de la ley solo para Clarín. Los otros propietarios de medios ya se adecuaron a la ley. El gobierno apeló ante la Corte Suprema que ordenó al tribunal de la causa que acelerase los trámites. El tribunal obedeció y falló el 15 de diciembre que la ley no es contraria a la constitución.

En Gran Bretaña hubo escándalos por la conducta de los medios durante todo el siglo XX. A pesar de eso, se aplica como virtud el principio de la “autorregulación”, desde 1953. Los resultados son indicio de que eso no funciona y la Comisión que preside el Juez Leveson recomendó la elaboración de una ley que regule su conducta. La lista de los delitos cometidos por la prensa amarillista incluye la interferencia de los mensajes electrónicos, el envilecimiento de acusados inocentes, la persecución de celebridades.

Pero hay cosas de más profundidad. La investigación descubrió complicidades entre la prensa y la clase política, entre el Grupo Murdoch y los dos partidos principales, entre la policía y los diarios. El Juez Leveson ya se pronunció sobre los vínculos entre barones de los medios y los políticos británicos, con un clásico understatement británico: “Durante los últimos 35 años hubo en esa relación una insalubre proximidad”.

Por esa proximidad es que el primer ministro David Cameron rechazó la elaboración de una ley porque “pondría en peligro la libertad de prensa” y conversa, justo con los barones de los medios y los jefes de partidos políticos, buscando un acuerdo que evite normar la propiedad y a la conducta de los medios. Cameron sirve bien al grupo Murdoch, que tiene la mitad de la prensa y de la cadena televisiva Sky. El modelo británico de Clarín.

Ed Miliband, el líder laborista, apoyó las recomendaciones del Juez Leveson y propuso volver a la ley sobre propiedad de los medios anterior a la desregulación de la Thatcher. Ojala sea coherente con lo que dice.

En EE.UU., el caso Manning muestra dos hechos: el control casi total de la noticia y el trato cruel a quien dé información sobre crímenes cometidos por agentes del gobierno. Los medios allí, como los políticos, siguen órdenes. Si quiere saber lo dicho por Manning o su defensa en las audiencias del pre-juicio, debe buscar medios extranjeros; como sobre la crisis económica norteamericana, los asesinatos tele-comandados u otros crímenes oficiales.

Verdades y mentiras en Internet

Internet crece como fuente de información, porque se puede escribir con libertad. Un indicio es que en EE.UU., el país donde la información está más concentrada, es donde la información por Internet crece más y donde se leen analistas muy lúcidos. Hay varios sitios gratuitos importantes con noticias y análisis de esos que esquiva la gran prensa, como la Information Clearing House o Counterpunch, para citar un par conocido.

Todo diario o revista de alguna importancia tiene ahora una edición digital en Internet. Los programas televisivos siguen también esa tendencia. En español hay distribuidores de opiniones alternativas muy eficaces, con variedad de temas, proyección internacional, a veces plurilingües, como ALAI, Argenpress o Rebelión, para citar solo algunos.

Las redes sociales, como Facebook o Twitter, no son solo para conversar con amigos, se usan también para expresar opiniones, pero allí comienzan las complicaciones. En ellas es posible asumir identidades falsas que se usan para difundir falsos rumores y mentiras. Hay perfiles falsos que aparecen por centenares simultáneamente —creados por robots— que difunden unos “me gusta” o comentarios en apoyo de una causa o persona política. Hubo casos durante la campaña electoral de EE.UU., con sitios a favor de algo y luego se comprobó que su apoyo venía de sitios improbables como Bangkok o Vilnius. Ese mismo truco se usó en las revoluciones de color contra gobiernos en Europa del Este, también en crear apoyo falso a revueltas en Irán o en la llamada “Primavera Árabe” para justificar las guerras contra Libia y Siria.

En América Latina destaca la actividad de Daniel Gabriel, experto de la CIA en el uso subversivo de redes sociales en Afganistán e Irak, que fue contratado por BBG1 para dirigir un grupo de periodistas en Cuba, que entregase cinco historias a la semana. La líder del grupo es Yoani Sanchez, que ya trabajaba para Applied Memetics, la empresa de Gabriel. Yoani Sanchez es cubana y emigró a Suiza en 2002. Regresó a Cuba y en 2007 abrió el blog Generación Y que en breve tiempo tuvo gran reconocimiento internacional. Solo en 2008, tuvo el Premio de Periodismo Ortega y Gasset; TIME la puso entre las cien personas más influyentes del mundo; CNN puso su blog entre los 25 mejores; Foreign Policy la puso entre los diez intelectuales del año y la revista mex