“La maldición de Colón” en la tierra más hermosa

Nadia Herrada • Holguin, Cuba
Martes, 6 de Noviembre y 2012 (3:20 pm)

Algunos achacan lo ocurrido a la “maldición de Colón”, una especie de resistencia mítica que prodigaron los aborígenes al conquistador español el día que pisó tierra latinoamericana, junto a los demás tripulantes de las naves procedentes del Viejo Continente. El mal designio, a pesar del transcurrir del tiempo, aún no cesa. Tal es el caso, que justo cuando artistas, intelectuales y holguineros se alistaban a festejar el 520 aniversario del encuentro entre las dos culturas en la tierra por donde arribó el almirante el 28 de octubre de 1492, el huracán Sandy se ensañó con el Oriente cubano. El fenómeno natural arrasó con las provincias de esta región del país, ocasionando severos daños en Santiago de Cuba (sitio por donde tocó tierra) y Holguín (por donde salió al mar).

Imagen: La Jiribilla

El espíritu de jolgorio que reinaba en los invitados a la XVIII Fiesta de la Cultura Iberoamericana (FCI), dedicada a la República Argentina, se vio resquebrajado por los intensos vientos y las lluvias del ciclón, en jornadas muy tensas donde reinó la comprensión y el respeto por lo acontecido. Sin embargo, independientemente de este imprevisto meteorológico arribaron a la Ciudad cubana de los parques más de 250 delegados, provenientes de 17 países, una cantidad notablemente elevada.

En este sentido, Eduardo Ávila, director de la Casa de la Cultura Iberoamericana reconoció que esa cifra “tiene que ver con la actitud de cada uno de los delegados, quienes pese a conocer la difícil situación meteorológica que iba a ocurrir en la zona, mantuvieron su compromiso de asistir y de incorporarse al evento en la medida en que esto fuera posible”.

Imagen: La Jiribilla

Gran número de delegados arribaron a la ciudad luego del fenómeno atmosférico. Mientras, otros vivieron una experiencia totalmente nueva: conocieron qué son los ciclones tropicales y cómo Cuba los enfrenta. Los que ya se encontraban en Holguín no sintieron miedo, sino confianza debido al accionar del sistema cubano de la Defensa Civil que se activó rápidamente.

La fase de alarma ciclónica no impidió la fiesta; el lobby del Hotel Pernik, para algunos de los participantes, fue el mejor de los escenarios; allí compartieron su arte durante varias horas.

A Eduardo Ávila le emociona que no decidieran retirarse, que mantuvieran su programación y los deseos de participar, que se incorporaran a las Brigadas Artísticas Internacionales de Solidaridad… Aspectos que le permiten valorar la celebración de esta edición como “muy favorable, pues le ha permitido a la Casa de Iberoamérica y al evento volver sobre su vocación solidaria, comunitaria y de constante intercambio”.

Justo cuando iba a comenzar el evento, Sandy anunció su inminente paso por Cuba. Sin embargo, esta situación no amilanó al Comité Organizador, quienes tomaron, inmediatamente, las medidas pertinentes y luego del paso del huracán se alistaron para, junto al pueblo cubano, contribuir a la recuperación de las zonas afectadas. A partir de este momento, el sentido de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana cambió. El evento se convirtió en una fiesta de hermandad, respeto, humanismo y solidaridad.

Imagen: La Jiribilla

En este sentido, tomaron especial preponderancia la acción de las Brigadas Artísticas Internacionales de Solidaridad que surgieron en una situación similar en el año 2008, luego del azote del huracán Ike a la provincia de Holguín. Cada día, luego del paso de Sandy, los delegados al evento acudieron a diferentes comunidades damnificadas (Báguanos, Rafal Freyre, Antillas, Yareyal y Mayarí), algunas de ellas recurrentes en este hermoso proyecto que ha llegado para quedarse.

Como reconociera Ávila, la esencia del proyecto reside en el plano espiritual: “El principal objetivo de las Brigadas no es solo socorrer, desde el punto de vista material, a todos los damnificados; sino también vincular a personalidades de la cultura, artistas, promotores culturales e intelectuales, que se encuentran en la provincia, a esas comunidades; regalar el arte a esos pobladores que pueden haber perdido una parte significativa de sus pertenencias; y colaborar, en lo inmediato, para restaurar el alma y la alegría que siempre acompaña a nuestro pueblo”.

Imagen: La Jiribilla

Al igual que la pintora chilena Soledad Espinosa, muchos sintieron la necesidad de apoyar a las personas afectadas: “Hemos estado en situaciones de desastres naturales parecidas a las de un ciclón y lo que más necesitamos en esos momentos es un abrazo, una mano que nos sostenga, un gesto… y eso es realmente muy fácil de ofrecer; por eso asistí a las comunidades afectadas, para brindar mi apoyo fraterno al pueblo cubano”.

Paralelamente a la acción de las Brigadas, se desarrollaron, en la ciudad de Holguín, otras actividades previstas. Una de ellas fue el VII Congreso Iberoamericano de Pensamiento en el que se polemizó sobre temas como la religiosidad de nuestros pueblos (tópico central de esta edición de la FCI), la identidad cultural y las tradiciones, el 520 aniversario del encuentro entre dos culturas, entre otros. En este espacio fue otorgado el Premio de Investigación José Manuel Guarch del Monte 2012 a Yuri Fernández Viciedo y, además, se develó una tarja conmemorativa por el aniversario XX de la celebración de los debates que suscitó, desde Cuba, el V Centenario del encuentro entre dos mundos.

También sesionó el Coloquio Iberoamericano de Letras, dedicado en esta ocasión al poeta holguinero Delfín Prats y a Pablo Neruda, quien visitó la ciudad de Holguín en la década del 60 del pasado siglo, motivo por el cual se develaron dos tarjas conmemorativas. Además, tuvieron especial significación en las sesiones, los Juegos Florales de Quetzaltenango, el certamen literario más importante que se celebra en esa ciudad guatemalteca desde inicios del siglo XX. Asimismo, se presentaron varios libros y se debatió sobre algunas problemáticas del mundo literario.

Por su parte, en el Centro Cultural Ibérico, que radicó en el Museo Provincial La Periquera, tuvo lugar el III Festival Iberoamericano de Vinos Artesanales en el que varios vinicultores compitieron en las categorías de vino blanco, rosado y tinto. Aquí también sesionaron paneles teóricos y se presentaron varios artistas como Los Moros D´Alquería, quienes representaron la Fiesta de la Magdalena de Castellón de la Plana, el grupo Romance Gitano y el ballet de Lina Sanz, entre otros. En este escenario confluyen miembros de las comunidades de naturales y descendientes de origen español en la región con el objetivo de recrear y promover las tradiciones y manifestaciones artísticas legadas por España.

Además, se establecieron otros centros de reunión: la Casa del Taita, ubicada en la Casa del Teniente Gobernador, la más antigua de la ciudad, dedicó sus actividades a las culturas franco-haitiana, yoruba y afrocubana, componentes esenciales de la idiosincrasia cubana. La Fiesta Campesina, que tuvo lugar en la Plaza de la Marqueta, mostró algunas de las tradiciones más arraigadas de nuestros campos, como el guateque. El Centro Cultural América Latina y el Caribe acogió uno de los proyectos más jóvenes de la Casa de Iberoamérica, desarrollado con la Asociación Hermanos Saíz (AHS) del territorio, con el fin de revitalizar nuestras raíces latinoamericanas y caribeñas. Mientras que la Feria de Artesanía Iberoarte, en el recinto Expo-Holguín, mostró al público el trabajo de más de 60 artesanos, provenientes de países como Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador, así como de varias provincias cubanas.

Los amantes de las artes visuales pudieron disfrutar de interesantes propuestas como el salón Cuba, caminos de fe que acogió en el Centro de Provincial Arte varias expos: Imágenes de María, del reconocido pintor Cosme Proenza; Acuarelas del tabaco, muestra del fotógrafo Ramón Iglesias Centeno, miembro de la Asociación Vitólfilica de Cuba; y el expo-performance Mamá Tierra, del Taller Experimental Ennegro, de Palma Soriano. Esta última propuesta incluye un conjunto de pinturas, esculturas e instalaciones que recrean costumbres y tradiciones de comunidades haitianas asentadas en la Sierra Maestra e integró en su presentación a otros proyectos, como Ojos, estatuas vivientes de la AHS de Santiago de Cuba y Electrozona.

También resultan destacables las muestras de las mexicanas Rocío Heredia Mi apropiación de Cuba, una expo de fotografía alternativa, y Arte en tortilla de Gloria Hidrogo. Así como la obra de la chilena María Soledad Espinosa Madona del Bosque, y del holguinero Rafael Cuza Freyre Cubismo, orishas y huesos. Asimismo, debemos aludir a las propuestas fotográficas de la chilena Marcia Cifuentes y a la expo Una Argentina familiarmente holguinera de la familia Santos Cabrera compuesta por alrededor de 60 vasijas para tomar mate con sus respectivas bombillas y 15 fotografías de la serie La Argentina que yo sentí, del fotorreportero Kaloian Santos.

Con respecto a los espectáculos músico-danzarios se pudo disfrutar de variadas propuestas que dieron fe de la riqueza cultural iberoamericana; entre ellas las del ballet argentino Pico Truncado y Calafete, la de las agrupaciones folklóricas colombianas Tequendama y Colombia Triétnica, la de la compañía española Moros D´Alquería y la del espectacular Ballet Español de Cuba, dirigido por el maestro Eduardo Veitía, quien recibió en esta oportunidad el Angelote, máxima distinción que otorga el sectorial de cultura en el territorio.

Por su parte, la música tuvo invitados de lujo: el barbadense Magnet Man con su singular mezcla de reggae y rock; el español Rafa Bocero, quien sorprendió con los acordes de su guitarra; los argentinos Roberto Moreno (bajista) y Verónica Condomí (cantante) con atractivas presentaciones; la Steel Band del Cobre, cuyos integrantes, a pesar de estar lejos de su familia en difíciles circunstancias, ofrecieron lo mejor de su arte; así como el trovador William Vivanco y el cantautor Waldo Mendoza.

Otros invitados a la FCI fueron la maestra de yoga Sadhvi Yamuna, así como integrantes de la organización no gubernamental Poetas del Mundo y de la compañía argentina de Danza Integradora Grupo Alma, entre otros.

Hasta el momento en que culminó esta edición de la FCI, los artistas habían visitado cinco comunidades afectadas por Sandy. Sin embargo, según comenta Eduardo Ávila, el trabajo de las Brigadas Artísticas Internacionales de Solidaridad ha sido solo un adelanto de lo que el sistema de instituciones de la Cultura en el territorio tiene planificado para paliar la difícil situación que se vive en el Oriente cubano.

“Ahora trabajaremos intensamente en la recuperación de más de 40 instituciones culturales que han sido dañadas en el territorio, también recuperaremos instituciones afectadas que habían sido ya restauradas luego de su deterioro por el azote de Ike (de las 100 destruidas en aquel momento ya se habían reconstruido 90). El sistema de instituciones de la cultura, convocado por el Ministerio de Cultura, el Partido y el Gobierno, volverán sobre ese esfuerzo, convencidos de que las edificaciones pueden restaurarse pues el alma de los creadores, promotores culturales e instructores de arte de nuestras comunidades vibra y estarán allí presentes donde más se le necesite”.

Con este espíritu y la capacidad emprendedora del pueblo cubano se continuará avanzado, desde el ámbito de la cultura, en la recuperación de las zonas más afectadas por Sandy. Mientras tanto, desde la Ciudad Cubana de los Parques, ya está abierta la convocatoria para participar en la próxima edición de la FCI. Seguramente en esa fecha, y a pesar de las inclemencias de la naturaleza y de esa enigmática resistencia aborigen ante la colonización española, podremos continuar afirmando, como lo hizo el almirante Cristóbal Colón, que esta es la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto.

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