Saldo 2012

Premios Llauradó y Aire frío:
otros  índices

Omar Valiño • La Habana, Cuba

En mi despedida de 2012, en esta sección, me referí a la realidad diferente que para el teatro insular representa la nueva promoción de directores escénicos. Otro índice interesante de la visibilidad ganada lo constituyó la entrega de los Premios Adolfo Llauradó y Aire frío que convoca cada año la Asociación Hermanos Saíz, esta vez sometidos ambos a las decisiones de un jurado integrado por el actor e investigador Roberto Gacio, la teatróloga Marta María Borrás, el crítico teatral y profesor Osvaldo Cano, la actriz y profesora Daisy Sánchez y este crítico, como presidente del mismo.

El Premio Adolfo Llauradó, rinde un homenaje muy cierto al gran actor cubano al ligar su nombre a los mejores desempeños de trabajo de los jóvenes actores y actrices del país a lo largo de un año. No me ocuparé, por el perfil de En Proscenio de las modalidades establecidas en el concurso que no atañen a lo escénico, aunque quedan consignadas al final del texto y justo es señalar, además, que algunos de los premiados en cine y televisión han desarrollado sus carreras en las tablas.

Con seguridad, lo más interesante de la premiación del 2012 es que los galardones se ubican entre lo verdaderamente relevante del periodo, no solo en el segmento protagonizado por los jóvenes, y que varios provienen de experiencias creativas de nuevos proyectos.

Es el caso en el teatro para niños de la titiritera Damaris Pacheco, nominada por Los pícaros burlados, con dirección de Armando Mora, quien anima un núcleo propio al interior del Guiñol Los Zahoríes, de Las Tunas. Por este espectáculo, conformado como un díptico de obras de Javier Villafañe, han recibido numerosos reconocimientos en los dos últimos años.

Por sus excelentes desempeños en El buen curador y la vecina, de Kike Sánchez Vera, con puesta de Emilio Vizcaíno, fueron premiados en esta categoría Dilailis Martínez y Yosmel López, de la nueva hornada del Guiñol Guantánamo.

En el Teatro para adultos resultaron nominados los actores Yunier López por La boca, de Teatro El Taller; Jarlys Ramírez por Perros que jamás ladraron, texto y puesta de Rogelio Orizondo; Eric Morales por Una caja de zapatos vacía, dirigida por él mismo sobre el original de Virgilio Piñera y Fabián Mora por El flaco y el gordo, del mismo autor con puesta de José Milián para su Pequeño Teatro de La Habana. Y las actrices, Alina Castellanos por Iniciación en blanco y negro para mujeres sin color, de Fátima Patterson con Estudio Macubá, de Santiago de Cuba; Judith González por Peggy Pickit ve el rostro de dios, de Sahily Moreda con El Cuartel; Clara de la Caridad González por Gotas de agua sobre piedras calientes, de Carlos Díaz, ambos montajes estrenados en la Semana de Teatro Alemán, así como Sonia María Cobos por Por gusto, de Pedro Franco con El Portazo, de Matanzas.

El premio, entre los actores, fue compartido por Yunier López y Fabián Mora, y entre las actrices fue para Clara de la Caridad González. El jurado otorgó un reconocimiento especial al colectivo de jóvenes actrices y actores del grupo D’Morón Teatro, de Ciego de Ávila, por su trabajo en Gente de barro, de Orlando Concepción González, una particular exploración de los escenarios callejeros.

Por su sostenida trayectoria y su destacada incursión en los distintos medios a lo largo del año, así como en las puestas en escena Gotas de agua sobre piedras calientes y Calígula, de Carlos Díaz, más en la película Penumbras de Charlie Medina, y en el dramatizado televisivo Teorema, de Mariela López, el premio especial Adolfo Llauradó fue para Ismercy Salomón, actriz que resume buena parte del camino de la más reciente promoción actoral.

Lo mismo que Yuliet Cruz, actriz crecida bajo el manto de Argos Teatro y Carlos Celdrán, quien ya había recibido, en una edición anterior, este mismo galardón y ahora el Premio Honorífico Adria Santana, en memoria de la importante actriz, amiga y compañera de Adolfo Llauradó e integrante del jurado fundador de este premio, del que ahora nace el cifrado con su nombre, previsto para otorgarse solo cuando el jurado considere que, por una actuación excepcionalmente destacada, una actriz o un actor joven lo merezcan. Fue el caso, en el año del centenario de Virgilio Piñera, de Yuliet Cruz por su Luz Marina de Aire frío, personaje al cual le confiere una cercana y actual veracidad, una conciencia performativa contemporánea y una efectiva empatía con el público.

Felices síntomas, en lo individual y lo colectivo, del renuevo natural del teatro cubano.

 

Premios Adolfo Llauradó 2012 en  Cine y Televisión

 

Cine

Resultaron nominados por su desempeño en Camionero, de Sebastián Miló:

Reinier Díaz, Héctor Medina y Tony Alonso.

Como Premio: Héctor Medina y Tony Alonso
 

Televisión

Resultaron nominados por su desempeño en Teorema, de Mariela López:

César Domínguez y Rayssel Cruz

Como Premio: Rayssel Cruz.

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