Recordémosla así

Lilian Navarrete • La Habana, Cuba

En medio del periodo especial, cuando teníamos tantas dificultades para conseguir los recursos de los montajes teatrales, una persona le propuso a Raquel que escogiera una obra bien difícil, que generara bastantes problemas, y llamara a la prensa para decirle sus propósitos. Debía decir qué quería hacer, y cuáles eran los recursos que necesitaba.

Le aconsejaba, también, que cuando todo el mundo estuviera enterado de lo que ella quería hacer, entonces fuera al Ministerio a pedir los recursos. Allí debía plantear lo que necesitaba, y agregar que si no cumplían con sus demandas se iba del país a otro lugar donde le costearan el montaje. Cuando Raquel terminó de escuchar, contestó enseguida: “¡Tú eres una chantajista! Pero, además, ¿tú crees que si yo digo que me voy a ir del país, alguien me lo va a creer?”.

En muchas entrevistas preguntan a los artistas cómo quieren que los recuerden. Y yo siempre tengo presente una respuesta que dio Raquel a esa pregunta. Ella dijo que quería que la recordaran por las dos o tres cosas buenas que podía haber hecho en la vida, porque para un ser humano era suficiente.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato