Rompe el silencio, mujer*

Desde tiempos remotos, la mujer ha servido de inspiración en las manifestaciones artísticas de todas las latitudes. En la música cubana también ha tenido un rol importante, sobre todo en la popular. El rap como género musical no constituye una excepción en este sentido y aborda diferentes aristas de este tópico que tocan los temas concernientes a la maternidad, la sensualidad del cuerpo femenino, la autoestima, las relaciones de género, la violencia y la prostitución.

Según Lagarde:

La sexualidad es un complejo cultural históricamente determinado consistente en relaciones sociales, instituciones sociales y políticas, así como en concepciones del mundo, que define la identidad básica de los sujetos. En los particulares la sexualidad está constituida por sus formas de actuar, de comportarse, de pensar, y de sentir, así como por capacidades intelectuales, afectivas y vitales asociadas al sexo. La sexualidad consiste también en los papeles, las funciones y las actividades económicas y sociales asignadas con base en el sexo a los grupos sociales y a los individuos en el trabajo, en el erotismo, en el arte, en la política y en todas las experiencias humanas; consiste asimismo en el acceso y en la posesión de saberes, lenguajes, conocimientos y creencias específicos; implica rangos, prestigio y posiciones en relación al poder.1

Como bien apunta la autora, la sexualidad trasciende los límites del cuerpo biológico y comprende un ámbito social y cultural mucho más amplio. Por tanto, al no estar determinada únicamente por el factor genético y por las características anatómico-fisiológicas, puede ser alterada, modificada, subvertida, y con ella, el conjunto de valores y representaciones culturales que le son atribuidas.

El discurso del rap alude frecuentemente al tema de la violencia doméstica. Puede ser el resultado de la sociedad patriarcal, del entorno marginal que sirve de escenario a estas composiciones o de adicciones que transforman el comportamiento humano, como el alcoholismo.Cuando se habla de la sexualidad femenina, afloran invariablemente los factores sico-sociales asociados a la maternidad: uno de los roles más fuertemente ligados, desde el punto de vista social y cultural, a la mujer. El binomio mujer-madre afecta todas las esferas vitales de la mujer y organiza su vida independientemente de toda condición. Es tan sólido este rol tradicional que muchas de las profesiones y labores consideradas como “típicamente” femeninas (y en las cuales, realmente, la fuerza laboral recae en su mayoría sobre ellas) son valoradas así porque representan una continuación de las funciones asociadas a la maternidad: por ejemplo, el magisterio, el cuidado de niños, enfermos y ancianos, etc.

Artísticamente, suele abordarse este tema a partir de una idealización de la figura de la madre, asociada a los esfuerzos que esta realiza en la crianza de los hijos. El rap mantiene esta visión, aunque tiene la peculiaridad de presentar madres abandonadas que se desenvuelven en los barrios bajos de la sociedad, que son maltratadas y subvaloradas por su pareja y tienen que abrirse paso en la vida solas, con pocos recursos económicos y luchando con algunas convenciones sociales que se convierten en trabas para su desarrollo. Las mujeres desempeñan una doble función en la crianza de los hijos. Son madre y padre para ellos:

Madre, que el tiempo tienes de enemigo.
Cuidar tu hijo como fiera
por verlo crecer, jugar, correr.
Indiscutiblemente sin dinero,
qué puedes hacer.
Buscando siempre las opciones
Sin soluciones…
2

Junto yo he vivido con mi madre en esta puñetera y jodida vida.
Mi padre en el 80 nos abandona,
90 millas de mi zona…
3

No se presentan madres intelectuales, ni un hogar perfecto, sin abandono o incomprensión. Son hogares deshechos y marcados por un destino que puede ser reversible si se lucha por ello. Se hace alusión al cambio social que significó la Revolución cubana con respecto a los derechos de la mujer en la sociedad y a la necesidad de que las mujeres interioricen dicho cambio para que luchen contra los remanentes de la discriminación que imperan todavía en nuestra sociedad, a pesar de los esfuerzos del gobierno por erradicarlos:

Mujer, date a respetar,
Mantén tu orgullo ante la sociedad.
4

Fuera la espina, opresión.
Hago realidad un sueño; con unión
Hoy es posible, presta atención.
5

Los altos índices de violencia ejercidos contra la mujer son una constante en la sociedad actual. Si bien en el ámbito externo (fuera del hogar) esta es víctima de maltratos, violaciones y acoso, en la esfera familiar muchas veces recibe un cúmulo de vejaciones igual o mayor. En este sentido, el entorno doméstico condiciona, a menudo, formas más sutiles de violencia (pero no menos lacerantes).

El discurso del rap alude frecuentemente al tema de la violencia doméstica. Puede ser el resultado de la sociedad patriarcal, del entorno marginal que sirve de escenario a estas composiciones o de adicciones que transforman el comportamiento humano, como el alcoholismo:

Minuto a minuto,
golpeada por el bruto,
Machista absoluto…
6

El que tú pensaste que por ti daba la vida
Resultó ser uno de los machistas de la esquina,
Esos que ligan amor con bebida…
7

No me huyas, déjame ver.
¡Ah! Ya sé,
te volvió a pegar el tipo aquel.
Cuándo fue eso, ¿ayer?...
8

La sociedad latinoamericana, tradicionalmente machista, limita (a partir de los valores, creencias y mitos que legitima) los derechos de la mujer sobre su propio cuerpo y su propia sexualidad. Las féminas constituyen un grupo especialmente vulnerable debido, en gran medida, a los estereotipos sociales que las reconocen e identifican como pasivas, complacientes, acatadoras y subordinadas a las decisiones del hombre, quien “debe” organizar, regular y evaluar (de acuerdo con sus demandas y expectativas) todo lo relacionado con la esfera amorosa y sexual de la pareja.

Para los artistas, y para los músicos en particular, la sensualidad del cuerpo femenino ha sido un motivo de inspiración. En el rap este tópico emerge para resaltar las virtudes de las formas de una mujer y las sensaciones que provoca en el sexo opuesto. El caminar femenino, que ha sido tan alabado tradicionalmente, se retoma aunque no con la picardía de géneros como el son o la guaracha, sino de forma más directa, y, en algunos casos, agresiva. Se exalta la sensualidad de la mulata, capaz de apoderarse de los sentidos de cualquier hombre. Se alude al mito que se ha creado en torno a la sexualidad de la mujer cubana, según el cual su apetito sexual es insaciable. También, se alaban las cualidades de la mujer en el baile, cuyos movimientos despiertan el deseo sexual viril:

Tienes una forma seductora de moverte frente a mí
Nena, me haces vibrar…
9

Mujer cubana que me embriaga tu temperamento
Y tu disposición, así, en todo momento…
10

Tú eres para mí una flor
Donde tus labios destilan miel
Me gustaría embriagarme en la dulzura de tu piel
Imaginándome mil formas de amarte a la vez....
11

En este tópico el tema fundamental es el amor carnal, el placer sexual y por tanto, efímero. La mujer es meramente un medio de placer y solo se exaltan sus cualidades externas, sin importar sus sentimientos ni virtudes.

Dentro del universo creativo del rap existe otro tema de importancia: la prostitución. Ejercer el sexo por dinero se convierte en una necesidad, en una salida forzada. La prostitución es el resultado de una mala distribución de los bienes sociales. Si hay un culpable de ello son las sociedades, las mujeres son solo víctimas que tratan de evitar que sus vidas tomen ese rumbo. Es más importante lograr alimentar a sus hijos que la moral y los prejuicios. Ser prostituta es un camino cuando el padre del hijo las abandona o cuando la escasez en la casa apremia:

La llaman puta.
La sociedad no lo refuta,
prostituta quien se revuelca por dinero.
de pronto estas haciendo fila, arañando algún empleo…
12

desesperada,
pero la jugada está apretada.
vas una y mil veces y nada,
duermes escuchando el sonido de las puertas que te cierran en la cara.
la sociedad tira el anzuelo y tú muerdes la carnada…
13

El mercado del sexo adopta la más variadas formas. No solo es prostituta quien sale a la calle ofreciendo su cuerpo por un precio, también lo es quien sostiene una relación que se sustenta en las ventajas materiales y no en el amor:

Anoche estuve meditando a solas
¡¿Qué volá con Lola?!
En la sala falta la Vitrola de abuela, el piano, dos cuadros y hasta un ramo de amapolas
subí rápido pa’ la barbacoa y faltaban to’a mis prendas y vi una nota
14

Se hace una defensa de la prostituta y se exponen las razones por las cuales una mujer puede llegar a serlo amén de que la sociedad la margine y la juzgue por ello. Se muestra el gran sacrificio que supone para una mujer tener sexo sin amor, obligada por las circunstancias y cómo eso puede conducir a la enajenación del ser humano. Detrás de la figura de la prostituta se esconde un ser humano con sentimientos y necesidades, no solamente una máquina de placer:

Es un cuerpo de cuerda que se agita traduciendo fuego interior que no siente.
Dientes se clavan en sus senos,
llegó el momento de gritar, ensayar locura…
15

Imagina que todo se vuelve contra ti, mujer;
no hay dinero.
No es que no alcance para nada el poco que tienes,
es que no tienes.
Estás en baja como siempre,
pero esta vez más que de costumbre.
tu cabeza se raja buscando soluciones…
16

El léxico empleado en estas composiciones se inscribe en los registros popular y/o vulgar como resultado del entorno en que se construyen los textos y la realidad que reflejan. La repetición de algunos vocablos como ‘mujer’, ‘negra’, ‘abandono’ y ‘machista’, nos dan la clave de la intención del mensaje que los autores quieren trasmitir.

Como se ha podido apreciar, en los textos hay dos grandes campos semánticos contrapuestos: la mujer y el hombre. El tratamiento del campo de la mujer está marcado por semas negativos y positivos en tanto los primeros son los que se asocian con el maltrato, la prostitución y el abandono y los segundos constituyen una invitación a la emancipación, la liberación y la ruptura del modelo machista.

Por su parte, el campo del hombre es definido por semas puramente negativos, como resultado del papel dominante que ha tenido siempre en la sociedad, excluyendo a la mujer. Muchas veces esto se traduce en las dicotomías abusador/abusada, seductora/seducido, comprador/mercancía, en las que la mujer siempre ocupa un segundo plano.

Existe también una oposición semántica entre presencia y ausencia en relación con el tópico de la maternidad. La madre siempre está al lado del hijo asumiendo su crianza, mientras el padre ha abandonado el hogar por una u otra razón. En este binomio antagónico se refleja una de las construcciones de la sociedad patriarcal, antes mencionada, que pone sobre los hombros de las féminas toda la responsabilidad de la educación de los hijos.

Según Díaz 17 entre las normas que definen la sexualidad femenina pueden citarse:

• Una sexualidad adulta y heterosexual
• Siempre vinculada al amor (en contraste con las normas que rigen la sexualidad masculina)
• Con fines de procreación
• Inferior a la masculina
• Gran ignorancia acerca del propio cuerpo y reforzado el sentimiento de pudor.

El discurso del rap es, predominantemente, construido desde la masculinidad. En este sentido, la feminidad se define a partir de lo explicado anteriormente por Díaz. Solo cuando el discurso es elaborado por mujeres se manifiesta un intento por subvertir esos cánones:

Y si no paro,
Yo soy mujer.
Y si no sonrío,
Yo soy mujer.
Si no cocino,
Yo soy mujer.
18

La situación económico-social de las etnias en el mundo repercute de manera directa en su escasa representatividad social y la marginación que tradicionalmente han sufrido (por lo general estas etnias ocupan los estratos más bajos en la pirámide social), se traduce en desiguales oportunidades de acceso a los recursos, reducida participación y toma de decisiones en sus propios problemas y la estigmatización, por parte de la sociedad, de sus prácticas culturales y sus cosmovisiones.

Las mujeres afrodescendientes pertenecen a los grupos étnicos no dominantes y, por tanto, están condenadas al silencio social. Sus realidades son ignoradas y subvaloradas en tanto no se reconocen sus derechos, y cuando ello se logra es solo desde el discurso formal y no desde la práctica social.

Las mujeres que protagonizan los textos de rap sufren doble discriminación. En primer lugar, por ser mujeres y luego por ser negras. Hay un intento por resaltar su figura y sus valores como ser humano:

Negra, tu voz enseña.
Negra, princesa dueña.
Negra, belleza esa.
Negra, mujer que sueña.
negra, pureza eterna.
Negra mi madre.
19

Luego de esta breve aproximación al tratamiento de la figura femenina en el rap podemos arribar a las siguientes conclusiones:

1. El rap, aunque intenta romper con los estereotipos sociales sobre la mujer, no lo logra totalmente. La voz masculina que enuncia el discurso, aunque intenta abogar por la emancipación, continúa viendo a la mujer como mero instrumento de placer o reforzando el tradicional rol de madre. Solo cuando el discurso es construido por la voz femenina, es que se subvierten los códigos, cánones y significados tradicionales atribuidos a las féminas.

2. El trabajo por campos semánticos traduce la oposición que existe entre los derechos de la mujer y del hombre, y las diversas significaciones culturales que se le atribuyen en la sociedad actual.

3. Se ofrece una visión parcializada del tópico que nos ocupa. Los textos enfocan la maternidad, la prostitución o la sensualidad del cuerpo femenino como aspectos independientes, olvidando que todos afectan simultáneamente a la mujer como ser social.

4. Un fenómeno tan complejo como la prostitución adolece, en los textos que lo asumen como referencia temática, de una valoración integral. Esto, aunque pueda parecer una deficiencia, posee una intencionalidad: no acentuar aún más el sentimiento de repudio social que históricamente ha recibido la prostituta. A partir de este “otro” tratamiento, la mujer que vende su cuerpo deja de ser culpable para pasar a ser víctima: la acusación ha quedado atrás para dar paso al contacto y la sensibilidad con un conflicto humano y social.

5. El discurso del rap deviene también espacio idóneo para denunciar la violencia contra y hacia la mujer, tanto en la esfera social como familiar. Los textos analizados defienden los derechos de la mujer a enfrentar y subvertir el régimen patriarcal que las margina (de modos más o menos agresivos, más o menos sutiles) a planos secundarios, subordinados y dependientes.

6. Las composiciones que conforman la muestra de esta investigación constituyen un reclamo a favor de la autoestima femenina. Amarse una misma representa un derecho y una necesidad vital de toda mujer. Las virtudes pueden estar en pieles blancas o negras, y en cabellos más o menos rizados: el valor que tenemos no está en el juicio del otro, vive en nosotras y de nosotras depende.

*Fragmento de la ponencia presentada en el Coloquio Internacional Violencia / Contraviolencia en la cultura de mujeres latinoamericanas y caribeñas, organizado en 2008 por el Programa de Estudios de la Mujer en la Casa de las Américas.

Notas:

1.- Lagarde, Marcela. La sexualidad (documento en soporte digital), p. 5
2.- Título: “Madre”. Intérprete: Orishas. CD: A lo cubano
3.- Ibídem
4.- Título: “Rejas dentro del corazón”. Intérprete: Anónimo Consejo feat. Las Krudas
5.- Ibídem
6.- Ibídem
7.- Ibídem
8.- Título: “Pretextos”. Intérprete: Obsesión. CD: Grandes cortoletrajes
9.- Título: “Mística”. Intérprete: Orishas. CD: A lo cubano
10.- Título: “Mujer cubana”. Intérprete: 100%
11.- Ibídem
12.- Título: “La llaman puta”. Intérprete: Obsesión. CD: La Fábrik
13.- Ibídem
14.- Título: “Lola (Uchi-cuchi)”. Intérprete: Obsesión
15.- Título: “La llaman puta”. Intérprete: Obsesión. CD: La Fábrik
16.- Ibídem
17.- Díaz, Elena. (Profesora del Programa FLACSO-Cuba). Antropología de género: salud (Power point), diapositiva 19.
18.- Título: “Rejas dentro del corazón”. Intérprete: Anónimo Consejo feat. Las Krudas
19.- Ibídem

Bibliografía

Alvarado Ramos, Juan A. “Relaciones Raciales en Cuba. Notas de Investigación”. Revista Temas, No. 7, La Habana, julio-septiembre, 1996. pp. 37-43

Álvarez Reyes, Sady y Tania Oyarzo-Hinojosa. “La historia del rap”. Movimiento, año 2, no.1, La Habana.

Cordero, Tatiana. “Una mirada sociopsicológica al rap en Cuba” en http: //www.lajiribilla.cu, No. 172. La Habana, 2004.

Del Puerto, María. “Altas expectativas” en http://www.lajiribilla.cu. La Habana, 2001.

Del Río, Joel. “Amulata’o, aplatana’o, cubanea’o” en http://www.lajiribilla.cu/2002/n67_agosto/1607_67.html. La Habana, 2002.

Díaz, Elena. (Profesora del Programa FLACSO-Cuba) Antropología de género: salud (Power point), diapositiva 19

Díaz, Elena. Mujer cubana y desarrollo social (Power point)

Escalante, Ana Cecilia. Perspectiva social de género (documento en soporte digital)

Herrera Santi, Patricia. “Rol de género y funcionamiento familiar”, en Revista Cubana Medicina General Integral (6), 2000

Lagarde, Marcela. La sexualidad (documento en soporte digital), p. 5

 

 

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