Tablas-Alarcos despidiendo el 2012

Omar Valiño • La Habana, Cuba

Esta ha sido una semana laboral intensa y hermosa.

Ni hablar del concierto de Fito en el Karl Marx con esa cara de un bendito Buenos Aires, en su concierto del 13 de octubre allá, material de altos quilates, o ese otro lado de la misma ciudad que aparece en la película Elefante blanco, de Pablo Trapero, que nos regala el Festival de Cine.

Entre los vericuetos de una Habana felizmente asediada por conciertos, expos y tandas cinematográficas, en Tablas-Alarcos hicimos lo nuestro. Ayer jueves presentamos el Libro de Estorino. Es decir, el Teatro completo de Abelardo Estorino, en su segunda edición, esta vez una suerte de “biblia estorineana” con la altura poligráfica que un proyecto editorial de esta naturaleza merecía. Nuestro autor, a sus casi 88 años, se ríe pícaro y señala que ya tiene un libro de tapa dura. Que contiene prácticamente toda su obra, excepto una versión de Alicia en el país de las maravillas, perdida o que él no quiere incluir en su corpus completo y Ecos y murmullos de Comala, estrenada en el verano, pero todavía en un proceso de ajustes escriturales que, según su autor, deje ver más pautas de Estorino entre la adaptación de Rulfo.

Imagen: La Jiribilla

Al lanzamiento, como decimos en Cuba, en el Complejo Cultural Raquel Revuelta, asistió una nutrida representación de diferentes zonas y generaciones de nuestro teatro, signo magnífico del respeto que se le profesa a uno de nuestros más grandes dramaturgos y escritores. Reinaldo Montero leyó unas páginas divertidas y profundas sobre las constantes de la creación del autor de Parece blanca.

Dije que para la Casa Editorial Tablas-Alarcos es, sencillamente, un honor esta aventura editorial, intelectual y de gestión cultural concluida ayer. Así, en la práctica, cerramos un 2012 de numerosas acciones, renovados ímpetus y cíclico aprendizaje.

Tres días atrás, acudimos a Matanzas, de la mano de Ulises Rodríguez Febles y su Casa de la Memoria Escénica, radicada en el Consejo Provincial de Artes Escénicas, a cerrar las celebraciones por los 30 años de la revista tablas. Casualidades y posposiciones nos condujeron a Matanzas, primera en la lista de todo cuanto hacemos gracias a la colaboración interinstitucional y a la amistad nacida del trabajo, solo en diciembre. Pero fue inmejorable ver las paredes tapizadas con las imágenes de la exposición diseñada por Mauricio Vega, que ha recorrido medio país, y asistir, junto con buena parte del equipo, al panel donde intervinieron René Fernández, Rubén Darío Salazar, Derbys Rodríguez y el propio Ulises.

Imagen: La Jiribilla

Así, una despedida de año al ritmo, y al sentimiento, de este largo 2012.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato