Esther Díaz Llanillo

Cuba

(La Habana, 2 de diciembre de 1934): Estudió la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana (1952 – 1957). En 1959 obtuvo el doctorado en Filosofía y Letras y se le otorgó el premio especial Antonio Barrera de la Cátedra de Literatura Cubana e Hispanoamericana de dicha universidad por el ensayo El arte de novelar de Hernández Catá. Trabajó en la Casa de las Américas desde 1959 – 1961. Desde 1973 hasta 1975 trabajó en investigaciones literarias en el Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba. Ha publicado los libros de cuentos El castigo y Cambio de vida, donde se incluyen los cuadernos Cambio de vida y Regresión, los cuales obtuvieron mención en el premio Alejo Carpentier de Cuentos en 1999 y 2000, respectivamente. En el 2004 le fue conferida la Distinción Por la Cultura Nacional. En el 2005, publicó Entre latidos, con Ediciones Unión.

ARTÍCULOS del Autor:

Ya que estamos aquí reunidos, me parece oportuno presentarles un caso curioso que seguramente será de su interés:

Era una tarde radiante, de ésas que inspiran caminar por las calles del Vedado o por el Malecón habanero. Yo estaba en mi consultorio con un compulsivo deseo de salir a estirar las piernas cuando llegó el último paciente.

Edición Nro. 712 - La charanga eterna
(10 de enero al 16 de enero de 2015)

La expectativa de vida en la isla ya había alcanzado los cien años y aún se anhelaba una mayor longevidad, es decir: rebasar los ciento cincuenta. El precepto fundamental para lograrlo provenía de un antiguo ideal: «Mens sana in corpore sano».

Edición Nro. 670 - Participación: el pretexto para conjugar el verbo compartir
(15 de marzo al 21 de marzo de 2014)

Dalia se miró en el espejo, la imagen del otro lado le corroboró su edad: más allá de los 60, sin embargo, no se sentía vieja.

Su cuerpo —el de la mujer del espejo— dejaba algo que desear. Pero ella no se daba por vencida: “Quizá si una liposucción o un oportuno estiramiento facial con un leve toque detrás de las orejas...” (Hizo la prueba por sí misma y sus labios parecieron sonreírle desde la biselada luna).

Edición Nro. 636 - El canto memorable de Colibrí
(13 de julio al 19 de julio de 2013)

Llevaba tiempo trabajando en aquellos expedientes, tenía que terminarlos esa noche, pues en la mañana los vendrían a recoger. “Con toda seguridad —pensó—, los niños estarán dormidos a esta hora”. Los había dejado solos en la casa por primera vez. Estaba preocupada. Recostó la cabeza sobre el escritorio para descansar, la revisión de aquellos papeles la había extenuado.

Edición Nro. 622 - Cambiar la historia, transformar el mundo
(6 de abril al 12 de abril de 2013)