José Lezama Lima

La Habana, Cuba - La Habana, Cuba

Escritor, poeta y ensayista cubano. La Habana, 1910-1976. Sus ensayos son imaginativos, poéticos, abiertos y constituyen una recreación de textos y visiones. Promotor de revistas y cenáculos, supo congregar en torno suyo a poetas de la talla de Gastón Baquero, Cintio Vitier, Eliseo Diego, Virgilio Piñera y Octavio Smith, entre otros, creando la revista Orígenes. Su primer libro de poemas fue Muerte de Narciso (1937). Siguen, entre otras obras poéticas, todas influidas por el estilo rico en metáforas y lleno de distorsiones de Góngora, Enemigo rumor (1941), Aventuras sigilosas (1945), Dador (1960) y Fragmentos a su imán, publicado póstumamente en 1977, en las que sigue demostrando que la poesía es una aventura arriesgada. En 1966 publicó la novela Paradiso, donde confluye toda su trayectoria poética de carácter barroco, simbólico e iniciático. El protagonista, José Cemí, remite de inmediato al autor en su devenir externo e interno camino de su conversión en poeta. Lo cubano, con sus deformaciones verbales, desempeña un papel fundamental en la obra, como ocurre en su colección de ensayos La cantidad hechizada (1970). Oppiano Licario es una novela inconclusa, aparecida póstumamente en 1977, que desarrolla la figura del personaje que ya aparecía en Paradiso y de la que toma título.

ARTÍCULOS del Autor:
Cartas de Lezama a Efraín Huerta
 
Edición Nro. 713 - Un caimán en el ombligo de la luna
(17 de enero al 23 de enero de 2015)

Déjenlo, verdeante, que se vuelva;
permitidle que salga de la fiesta
a la terraza donde están dormidos.
A los dormidos los cuidará quejoso,
fijándose como se agrupa la mañana helada.
La errante chispa de su verde errante,
trazará círculos frente a los dormidos
de la terraza, la seda de su solapa
escurre el agua repasada del tritón
y otro tritón sobre su espalda en polvo.
Dejadlo que se vuelva, mitad ciruelo

Edición Nro. 645 - Visiones casalianas
(14 de septiembre al 20 de septiembre de 2013)

La Jiribilla, revista digital de cultura cubana surge el 5 de mayo de 2001. Un grupo de periodistas e intelectuales jóvenes sin más instrumentos que una laptop, una bicicleta china y una voluntad a prueba de bombas, comenzó a armar el primer número en la redacción del diario Juventud Rebelde, a manera de suplemento cultural. Se aspiraba a insertar en el espectro de los medios en Internet un punto de vista objetivo sobre la realidad cultural cubana, que muchas veces suele ser manipulada o desconocida fuera de la Isla; mirar el mundo con desenfado y humor, de modo crítico y justo, buscando sobre todo el respeto a la verdad.