Luis Suardíaz

Camagüey, Cuba - Camagüey, Cuba

Poeta, crítico y periodista. Fue miembro del movimiento 26 de julio. Después del triunfo de la Revolución fue co-director del periódico Orientación Revolucionaria de Camagüey. Fue coordinador provincial de Cultura de Camagüey (1960-62) y fue uno de los organizadores del primer Encuentro Nacional de Poetas (Camagüey, 1960). Fue director de Literatura y Publicaciones del CNC y miembro del Consejo Editor de la Editora Nacional de Cuba. Formó parte de la delegación que representó a Cuba en la EXPO-67, en Canadá. Entre 1967 y 1972 fue Consejero Cultural en Canadá y la URSS y más tarde fungió como director de la Biblioteca Nacional José Martí (1973-77). Se graduó como Licenciado en Ciencias Sociales (1976). Entre 1977-1981 fungió como vicepresidente primero de la UNEAC y más tarde director de la Editora Política (1981-85) y vicepresidente de Prensa Latina y director de Prisma Latinoamericano y Cuba Internacional (1985-88). Tuvo a su cargo la selección y el prólogo de varias antologías de autores cubanos y extranjeros, entre ellas la de Walt Whitman (1966) y la Órbita de Rolando Escardó (1981). Se le otorgaron las medallas XX Aniversario del Moncada, la Distinción por la Cultura Nacional, la Raúl Gómez García y la Félix Elmuza, entre otras. Fue fundador de la UNEAC, UPEC, PCC y las MNR.

ARTÍCULOS del Autor:

En lugar de la tristeza

 

Los clásicos laureles y los almácigos de la ciudad
caminan hacia los transeúntes. La noche reciente es
de un extraño violeta y será de un azul relampagueante,
cuando resuene el golpetazo de las nueve. El invierno trajina
en las cúpulas predominantes y en los sótanos.

Está más alto que nunca el cielo. 

Edición Nro. 754 - Reflexiones a pie de página
(14 de noviembre al 20 de noviembre de 2015)

El dorado fuego y la lluvia

 

El fuego de la tarde

una y otra vez

ha sido hostigado por la lluvia.

El tronco quebrado de un flamboyán

cae sobre las buganvilias

y los pétalos rojo naranja

derraman su delicada sangre

sobre las aceras.

La humedad deshace los montículos

donde viven las hormigas locas,

la casa en el filo del aire

de las mariposas

y los nidos.

Pasa el viento en sus violentos

caballos ciegos.

Edición Nro. 640 - Compromiso con el debate
(10 de agosto al 16 de agosto de 2013)