Mónica Baró Sánchez

Cuba
ARTÍCULOS del Autor:

Fue con tres cuentos atróficos —bien queridos como si fueran Faulkners— que conseguí, hace cuatro o cinco años, un puesto en el taller del Centro Onelio, colar mi nombre expandido con sus letras todas en una lista nacional de escribidores, hacerme de un libraco intransportable sobre técnicas narrativas que queda estupendo en los libreros. No creía a esos cuentos capaces de tanto.

Edición Nro. 665 - Mucho que contar
(8 de febrero al 14 de febrero de 2014)