Carta de Fidel al VII Congreso de la UNEAC

Queridos Miguel Barnet y demás miembros de la UNEAC:

No puedo estar con ustedes en los debates. Conozco las preocupaciones de algunos de los miembros de la organización -sobre todo las tuyas, Miguel- debido a la costumbre tradicional de mi presencia en los congresos de nuestros escritores y artistas.

Deseo no obstante, como un modesto aporte a la reunión, expresar algunas inquietudes que me vienen a la mente, habituada a plantearse complicadas interrogantes, aunque no siempre con la calma y el tiempo de que ahora forzosamente dispongo. Seré breve, sintético y limitado a muy pocas observaciones.

El ser humano moderno no es menos egoísta que el griego de la época de Platón. Por el contrario, el de hoy está sometido a un diluvio de publicidad, imágenes e influencias a las que jamás lo había sido.

En el socialismo no se puede excluir la fórmula de que cada cual aporte según su capacidad y reciba según su trabajo. ¿De dónde saldrán los recursos de la sociedad para ofrecer los servicios esenciales de la vida a todos, puedan o no trabajar, produzcan o no bienes o servicios económicos? .

El aporte a la sociedad no puede escapar de u