El Floridita

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El ron de Cuba
(22 de junio al 28 de junio de 2002)
Aparte de la electricidad, la bomba atómica y la clonación humana, el bar se ha erigido como el invento occidental atacado con mayor encono por abstemios, puritanos y otros aguafiestas. Pero la barra y la cantina sobreviven impertérritas, vinculadas al universo cultural de muchísimos cubanos, aunque todavía abunden vilipendios y menosprecios. ¿Cómo se explica entonces la cualidad inspiradora de El Floridita sobre Hemingway, y de tantos poemas, grandes canciones, geniales ideas, que han brotado tanto en los bares más comunes como en los más ilustres? Delimitar esa afinidad entre el rebrote de genialidades y los humores “cantineros” es el propósito de este dossier, que intenta lavar tanta afrenta caída sobre el buen nombre de los bares.
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